Personajes:
-Marta
-Nora
-Hombre
-Mujer 1
-Mujer2

 Toda la obra transcurre en el interior de una terminal de autobuses.

Mañana Furiosa

 La encargada Marta limpia el baño de la terminal de buses, pasa el trapo de piso al rededor de un inodoro, estruja el trapo dentro de un balde con agua turbia, repite la acción hasta que mete el trapo con tanta fuerza que se salpica la cara. Nora, su compañera, le pasa una servilleta de papel, Marta se seca.

Marta:-Siempre me pasa lo mismo, trato de limpiar, sin mancharme y siempre algo me salpica. Ayer tiré la cadena y salió el agua con tanta fuerza que me salpicó las piernas, cuando llegué al cumpleaños de mi hermano, miré hacia abajo y me di cuenta, no me levanté de la mesa hasta que el último invitado se fue ¿A vos te parece? No es justo… mientras más me esmero, menos lo consigo, (silencio) ¡¿Te conté?!….Ayer tuve una pesadilla ¿Te conté?….Fue tan clara…..

Nora:- (Interrumpe) Ahí viene alguien….

(Silencio. Ruido de puerta que se cierra, pausa y ruido de desagote de agua.)

Marta:- (Irónica) Ah bueno… (pausa, mira a la mujer que sale sin dejar propina)… ¡Son 0.25 centavos señora! ¿¡¡¡O no vio el cartelito!!!?

Hay días que me gustaría ponerlos a todos en fila y apuntarles con un arma entre los ojos ¡Dale poné 0.25 centavos! No querés!? Pugh!!!…(Pausa.) Me fui de mambo.

Nora:- Y… ¿Qué fue lo que soñaste?

Marta:-…Nunca me había pasado, todavía me queda esa sensación de no saber si fue o no un sueño ¿Te pasó alguna vez?

Nora:- No.

Marta:- Ah…(Pausa.)

Nora:- Pero no importa, contame.

Marta:- Soñé que olía mal.

Nora:- Ah….bueno, yo te lo aclaro, no fue un sueño ¡Esa es tu realidad!

Marta:- No, en serio, vos también olías mal y bailabas con mi hermano.

Voz de hombre: “Disculpen señoras ¿el baño de caballeros?”.

Marta:- (Malhumorada.) Dé dos pasitos más señor, va a ver delante de sus ojos una puerta, en el centro un dibujito de un hombrecito, eso significa que es el baño de ca-ba-lle-ros, no se puede equivocar.

Nora:- ¡Che! ¿Qué te pasa esta mañana?

Marta:- Y, lo que te estoy contando.

Nora:- Ah… ¡Dale!

Marta:- Bueno, todos olían mal, era un olor muy fuerte, tan fuerte que dolía al respirar, entonces todas las narices comenzaron a sangrar y el olor de la sangre se confundió con el otro y…(Pausa.)

Nora:- ¿Y qué?

Marta:- No y eso no más.

(Apagón.)

Consuelos

Un hombre de pie en el pasillo de la terminal

Hombre:- Dos mujeres…tan bellas como la piel de un durazno, tan jugosas como la pulpa de un durazno y tan maduras como el durazno mismo al caer. Dos mujeres, se han extraviado, están perdidas, eran mías, yo las encontré, desde ese día las limpié cada mañana para alimentarlas luego. Con la luz del sol las doraba y con la luz de la luna las pintaba; las vestí y desvestí cientos de veces, las mojé y las sequé, las peiné y despeiné.

Mi preocupación está porque se han perdido, iba yo a regalarles un viaje para los tres, al norte, porque allí el sol se siente más fuerte y a ellas eso les hace bien, las dejé sentadas frente a una vidriera para que se entretengan, pero se han perdido.

Mi intranquilidad radica en que alguien me las haya hurtado, quizás de buena fe sin saber que me pertenecían. Fui al baño de hombres, antes me asome en el de mujeres, allí habían dos mujeres extrañas, irritables, no como las mías…pregunté por el baño de caballeros y me respondieron groseramente. Fastidioso entré al baño de caballeros y pregunté a dos o tres hombres si habían visto a mis dos Consuelos, pero nada, ni una respuesta coherente.

Lo que a mi me tiene preocupado es su rutina, por ejemplo, a las seis les tocaba la pastilla  y ya son las cinco y cuarto, eso me tiene mal…ellas se olvidan a cada rato…Y si se olvidan de mi?  …Y si se olvidan de cuánto me necesitan? Eso es lo trágico. Quizás grite sus nombres bien fuerte, eso es lo mejor ¡¡¡ Consuelo!!! ¡¡¡Consuelo!!!

Nada…ni rastros, no las oigo, ni las veo, pobrecitas y yo con los pasajes en la mano.

Aquí vienen las dos del baño, me miran con odio, cuanta bravura esconden en sus miradas.

(Hombre las mira con pánico, Marta y Nora pasan caminando. Se miran los tres.)

(Apagón.)

Limones rodando  

La encargada Marta limpia el baño de la terminal de buses, pasa el trapo de piso al rededor de un inodoro, estruja el trapo dentro de un balde con agua turbia, repite la acción hasta que mete el trapo con tanta fuerza que se salpica la cara. Nora, su compañera, le pasa una servilleta de papel, Marta se seca.

Nora:- Esta mañana cuando llegué a la parada, volcó un camión que venía a toda velocidad, se le cayeron todos los limones ¡¡¡Una lástima!!! Al chofer no le pasó nada, pero los limones rodaron hasta la otra esquina. Subí al colectivo y dos paradas después te veo cruzar la calle …la principal…

Marta:- ¿Y porqué no me saludaste?

Nora:- ¡Te saludé!

Marta:- Bah…no te ví.

Nora:- Daleeee

Marta:- ¡Qué!

Nora:- ¿No me decís nada?

Marta:- ¿Qué querés? ¡No te vi!

Nora:- Si que me viste, pero no me pudiste saludar porque tenías las manos y los bolsillos llenos de limones.

Marta:- Pero…¡¿qué decís?!

Nora:- Qué sos una mentirosa y una angurrienta ¡Eso digo!

Marta:- Qué te pasa… ¡Loca!

Nora:- ¡Loca tu abuela!!

Marta:- Morite infeliz…

Nora:- Morite vos…¡Sorete!

(Marta toma el balde y le tire el agua a Nora.)

(Apagón.)

Consuelos 2

Pasillo terminal.

Hombre:- Yo no viajo escapando de algo, no, claro que no. Yo viajo buscando algo, buscando eso que me haga revivir ¡Qué feliz fui! Consuelo era la mujer mas apasionada y dulce, capaz de hacerme sentir el hombre más poderoso y fuerte, jugábamos a…. a las corridas de toros, ella era la torera yo el toro más feroz que pudiera existir en la tierra, la corría por toda la casa tirando todo lo que estaba a nuestro paso, hasta que…(suspira)… ¡Qué feliz fuimos!, sino fuera porque encontré una mujer exactamente igual a ella, que supo amarme exactamente igual que ella, diría que Consuelo era única, pero una mujer no basta para un hombre, al menos para un hombre como yo, claro.

Otra vez esas,  me miran fijo, me miran fuerte, me miran…(Se esconde detrás de un banco. Pasan Nora y Marta caminando.)

(Apagón.)

El Enojo

La encargada Marta limpia el baño de la terminal, pasa el trapo de piso al rededor de un inodoro, estruja el trapo dentro de un balde con agua turbia, repite la acción hasta que mete el trapo con tanta fuerza que se salpica la cara. Nora esta vez no le pasa la servilleta de papel. Marta vuelve a salpicarse. Nora no reacciona. Marta lo hace con exageración. Nora le pasa la servilleta sin ganas. Marta se seca.

Marta:- Bueno, perdoname.

Nora:- ¿Por qué? Primero admití lo que hiciste.

Marta:- Pero si no lo hice, no fui yo ¡¿Entendés?!

Nora:- Entonces no hablemos mejor.

Marta:- No, si hablemos, contame que hacías en el cumpleaños de mi hermano con la nariz sangrando.

Nora:- ¡Pero eso lo soñaste!

(Apagón.)

Sándalo

Nora le pasa a Marta una servilleta de papel, Marta se seca.

Marta:-¡¿Viste como reaccionó?!

Nora:-Ni que hubiera visto dos fantasmas.

Marta:-Era el mismo que más temprano preguntó por el baño de hombres.

Nora:-¿Y vos como te acordás?

Marta:-Por su olor, olía a sándalo.

Nora:-¡Hay por favor! Ahora sos experta en olfatos.

Marta:-Y bueno en algo tenía que ser buena, ¿no?

Nora:-Lástima que no está la carrera de olfato, sino te habrías recibido de licenciada en olfatología.

Marta:-Y quien dice que eso no suceda en un futuro, podría colaborar con la policía, (silencio, se miran) al menos no dañaría mi olfato en este baño podrido, perdido en la nada de una terminal donde todos están de paso, menos nosotras, donde todos vienen de un lugar y van hacia algún destino, donde todos se despiden y reencuentran, donde todos fantasean con lugares soleados o bien fríos, mientras nosotras fregamos y fregamos la mugre de paso; para que la gente transite cómodamente, mientras a nosotras nos transita el tiempo y nos devuelve cada día un poco mas usadas y un poco mas amargas o más ácidas, ácidas como un limón rajado, pasado, podrido…

Nora:-¡¡¡Aja!!! ¡¡¡Confesaste!!!! Viste que eras vos la que llevaba los limones esa mañana.

(Apagón.)

El casi encuentro

En el pasillo. Marta acarrea un balde, Nora lleva un termo y Hombre un paquete de cigarrillos. Los tres ingresan desde lugares opuestos, caminan lento hacia la misma dirección, se miran, llegan a un paso de chocarse. Se detienen enfrentados.

Marta:-Fría esta madrugada ¿no?

Nora:-Fría sí y silenciosa (mirando a Hombre).

(Marta levanta una mano para arreglarse el cabello, Hombre se asusta, luego lo disimula).

Hombre:-(Mira sus cigarrillos) Disculpen! (Les acerca el paquete de cigarros).

(Nora dice “no” con la cabeza, Marta toma uno. Silencio, Marta espera fuego, pero Hombre no se ha dado cuenta, ninguno de los dos enciende los cigarrillos. Se miran. Incómodos, miran el piso. Marta se agacha y toma algo pequeño, juega con el caminar de un insecto sobre su mano).

Nora:-(Mirando la mano de Marta) ¿¡Una vaquita de San Antonio!?

Marta:-Si.

Nora:- ¿Acá en la terminal?

Hombre:-Habrá que pedirle un deseo cada uno (Marta y Nora lo miran, Hombre baja la mirada)

Nora:-Eso es superstición, no nos gustan esas cosas.

Marta:-Pero un deseo no se desperdicia.

Nora:-Vos hacé lo que quieras, yo elijo no hacerlo.

Marta.-Si pero ya nos condicionaste con tu comentario, hubieras dicho un no a secas y punto.

Nora.-Y vos me habrías preguntado porqué.

Marta:-No, yo te habría mirado nada más.

Nora:-Y eso es peor.

Marta.-¿Peor una inofensiva mirada que un comentario mal intencionado? ¡Por favor!

Hombre:-Disculpen, pero quería…

Marta:-(Interrumpe mirando su mano.) Bueno ahora quédense tranquilos, porque ninguno va a poder pedir nada.

(Marta se encoge de hombro; Hombre se agacha, se pone a buscar el insecto y se da cuenta que lo ha pisado, rápido mira a las mujeres. Marta y Nora se miran entre si y ríen con cierta ternura.)

Nora:- El baño de hombres cierra de noche, si necesita…
Hombre:-(Incorporándose.) Gracias, gracias.

(Sale hombre hacia derecha y mujeres hacia izquierda.)

(Apagón.)

Consuelos 3

En el pasillo.

Hombre:- Llevo 72 hs y no tengo noticias, di aviso a un policía que pasaba, pero ni siquiera tomó nota, ya casi no me queda dinero, pienso en ellas cada vez con más esfuerzo, me cuesta diferenciar sus rostros ¿O es que tenían el mismo?…no lo sé. Pensamientos oscuros me invaden, como creer en la posibilidad de que hayan huido de mí, quizás les molestaba el modo en que las vestía o como las acariciaba, yo trataba de acariciarlas a las dos por igual, pero quizás ellas notaron alguna diferencia. Un día, por ejemplo, hubo un solo día, un maldito día en que se me ocurrió acariciar a una, fue una caricia breve, suave, casi diminuta sobre la mejilla, solo porque hizo un comentario ingenuo, como los que a mi tanto me gustan, no sé porque lo hice y ahí fue cuando percibí la mirada de la otra, fue una mirada fría, de hielo, dura, fue solo un segundo después volvió a mirarme con dulzura, pero quien sabe, las mujeres a veces guardan rencores en lo mas profundo de sus almas y saben bien como ocultarlos…(pausa). Estos pensamientos solo pretenden confundirme, ellas jamás querrían alejarse de mí, nos amamos demasiado, si demasiado.

(Apagón.)

La Invitación

En el baño. Marta limpia, Nora le pasa la servilleta de papel, Marta la recibe va a secarse pero aún no se ha salpicado, la tira. Ingresa Hombre muy incómodo, coloca una moneda y tira todas las que se encontraban en el plato. Mujeres reaccionan levantando los secadores de piso, al verlo los bajan. Hombre levanta una a una todas las monedas.

Hombre:-Disculpen, pero tratándose de una urgencia y como ustedes…

Marta:-Pase por la última puerta.

Hombre:-Gracias. (Ingresa en la última puerta.)

(Marta y Nora vuelven a limpiar, pero al tardar tanto el Hombre salen al pasillo del baño y caminan lentamente hacia la última puerta, Marta le hace escalerita a Nora y esta asoma su brazo por encima de la puerta con una especie de espejo especialmente diseñado para esa situación. Sienten el ruido de la puerta, bajan velozmente y se dirigen hacia donde estaban. Hombre sale mas relajado. Ellas le indican donde esta el jabón y le dan unas servilletas mas suaves que las que dejan habitualmente sobre el lavatorio. Hombre agradecido les deja tres monedas más sobre el plato, ellas le sonríen.)

Nora:- Demora en aclarar esta madrugada ¿no?

Hombre:-Si es una noche larga.

Marta:-Y desolada.

Nora:-Me recuerda al invierno del año pasado, parecía que el día duraba solo un instante, pero la noche se alargaba como si fueran dos o tres noches en una.

Marta:-Es increíble como el clima le cambia a uno el ánimo y las ganas de hacer y de no hacer.

Hombre:-A mí en general me gustan los días largos y con mucho sol.

Nora:-A mí los días nublados no me molestan, me calman.

Marta:-A mi me gusta el sol y el agua.

Hombre:-Entonces usted debería haber nacido cerca del mar y no acá rodeada de montañas y desierto.

Marta:- ¿A sí? Por ejemplo…

Hombre:- Y por ejemplo…por ejemplo…no conozco, pero deben haber muchos pueblos lindos de visitar con mares metiéndose por la ventana y por los ojos y saciando el cuerpo y calmando la mirada y el alma de los nacidos en el desierto.

Nora:- Y a usted qué le hace pensar que nosotras lo acompañaríamos a un pueblo con mar? Sólo porque olemos a mierda, le parece que estamos desesperadas por salir de acá? A veces una puede preferir la mismísima mierda y no la oferta de un estúpido que siente lástima por los demás!

(Hombre queda en silencio, sorprendido.)

Marta:-O acaso le parece que por la simple razón de ser mujeres sin hombre, andamos desesperadas por la vida buscando quien nos lleve a ver el mar ¡Qué se puede imaginar un hombre como usted de mujeres como nosotras! ¿Cree acaso que necesitamos consuelo?!
Hombre:-(Como despertando del asombro.) Yo! Yo necesito consuelo, yo necesito consuelos, yo, yo (Llora y cae al piso arrodillado. Nora y Marta se miran y le pasan un pedacito de papel higiénico.)

(Apagón.)

La respuesta

En el baño. Los tres de pie.

Marta:-Si me espera voy corriendo a casa a buscar una muda de ropa.

Nora:-Y yo le aviso a mi madre ¡Está tan viejita la pobre!

Hombre:-Pero solo quedan 15 minutos.

Marta y Nora:- ¡Vivimos acá cerca!

Hombre:-Pero si están bien así. Pueden llamar una vez que lleguemos a destino.

Marta:-Pero hombre, imagínese irnos así como así, tenemos que avisar.

Nora:-Sabe la cantidad de mujeres que querrían estar ocupando nuestro lugar.

Hombre:-Pero si esto no lo hacemos ahora, seguramente vamos a perder el viaje y los pasajes y…

Marta:-Quédese tranquilo nosotras corremos bien fuerte.

Nora:-Hemos corrido toda la vida para llegar siempre primeras.

Marta:-Pero siempre llegamos segundas o terceras.

Nora:-Cuando decidimos, por ejemplo, limpiar el baño rápido, lo hacemos.

Marta:-Y nos quedan siempre 15 minutos para tomarnos un café entre los turistas.

Nora:-¡Si! Y nos miran como si fuéramos exóticas.

Marta:-Abrimos un mapa y cuando alguien se nos acerca nos hacemos las asustadas como si en nuestros bolsillos lleváramos dólares.

Nora:- ¡O euros!

Marta:- Hasta nos han ofrecido excursiones.

Nora:- Io le parlo in italiano.

Marta:-Y la gente nos mira sorprendida.

Nora:-Pero como aún olemos a baño…

Marta:-El mozo empieza a acercarse para echarnos.

Nora:-Y es ahí cuando tomamos las medialunas que aun no hemos comido y nos echamos a correr y corremos y corremos hasta llegar acá, otra vez.

Marta:-Y nos sentimos como en casa.

Nora:-Nos sentimos seguras.

Marta:-Acá mandamos nosotras.

Nora:-Pero allá mandan los otros.

Marta:-Pero esos otros algún día van a tener que mear.

Nora:-O cagar.

Marta:- Y van a tener que pasar por acá.

Nora:- Y ahí nos damos cuenta que ya hemos cumplido el horario.

Marta:-Entonces corremos fuerte a casa.

Nora:- Y al otro día corremos fuerte a trabajar.

Marta:-Y luego corremos fuerte a dormir.

Nora:-Y luego corremos fuerte trabajar.

Marta y Nora:-(Eufóricas) Y corremos y corremos y corremos. (Salen corriendo,  hombre las ve salir.)

(Apagón.)

Monólogo de limones

Marta:-La mañana que corrí con los limones en la mano, llevaba las rodillas sangrando y el estómago revuelto; estaba en la esquina esperando el colectivo con ganas de contarte lo que hice este fin de semana, cuando siento un ruido terrible y veo como el camión vuelca, de repente toda la gente alrededor y luego todos corriendo, lo primero que llego a ver es al chofer del camión lastimado y llorando por los que corrían llevándose sus limones. Crucé para ayudarlo o al menos para acompañarlo, pero no sé porque me detuve a ver a los otros, a los que corrían con las faldas llenas de limones, con los bolsillos rebalsados de limones, con las bolsas llenas de limones, llevaban limones hasta en las orejas, en los ojos, las espaldas, los pies, todos llenos de limones. Los arrastraban, empujaban, vomitaban por toda la calle, hacia todas las calles, entonces yo no quise perder la oportunidad y me metí entre ellos y empujé y grité, y arañé, hasta que alguien tuvo el desconsiderado gesto de empujarme por el cemento hasta hacerme sangrar las rodillas, así y todo me sacudí y volví a intentarlo hasta poder tomar cinco limones machucados y corrí y …te vi saludándome desde la ventanilla del colectivo, pero sentí un fuego tan grande en la cara que solo pude bajar la mirada y caminar, después dejé los limones tras un árbol y me vine a la terminal e hice de cuenta como que no te había visto, a veces no me dan ganas de contarte todo lo que hago, porque vos me mirás con tus gigantescos ojos y me enjuicias para el resto del viaje y yo no lo soportaría porque cuando me encariño tanto con alguien, después no puedo imaginarme estando mal con esa persona y a decir verdad desde que cumplí los cuarenta la única compañía que tengo sos vos y este baño de porquería que aunque suene patético, a veces he llegado a desear pasar el resto de mis días en el…¿Realmente he deseado esto?… ¡Qué pelotuda!

Monólogo de nariz sangrada

Nora:-Lo conocí hace siete años, yo salía de casa y mientras esperaba en la parada del colectivo llegó él, nos miramos, después yo bajé la mirada y él se quedó mirándome de reojos, al rato llegó el colectivo, los dos paramos el mismo, me cedió el lugar para subir, nos sentamos juntos y empezamos a hablar, así dimos tres vueltas, después bajamos y entramos a un café de no sé que calle y de ahí a mi casa, desde ese día vino siempre, todas las semanas. Cuando me enteré que festejaba su cumpleaños me mordí las uñas por no ir pero el deseo fue mas grande, entonces me cambié, me maquillé y fui a su casa, yo lo único que quería era bailar con él y lo hice, pero sin querer me empezó a sangrar la nariz , por eso es que todos me miraron, como tonta corrí a tomar el saco y salí corriendo como si todo el mundo se hubiera dado cuenta que yo era su amante. No sabía que era tu primo, hasta el otro día que me contaste que me habías visto en su cumpleaños. Me muero de ganas por saber de él pero no me animo a molestarlo, no vaya a ser que me diga que ya no quiere verme, prefiero pensar que ha dejado de visitarme por un tiempo hasta que la mujer deje de interrogarlo. A mi me dijeron que una tiene que seguir sus impulsos y yo la verdad que ese día caí en su cumpleaños por un impulso, pero creo que no fue un buen día para poner en práctica frases de otros. Todos los días antes de levantarme me imagino una vida con él, siempre es diferente, a veces estamos en Guatemala, en otras tenemos tres hijos, a veces me imagino que pasa por la terminal por un viaje y vuelve a mirarme como el día que nos encontramos en la parada. Es gracioso, conozco personas de toda la vida que si se mueren me importaría tres pitos, pero a este que lo vi un par de veces, se convirtió en el motivo del resto de mi vida. Yo no sabía que era tu primo, pero…si lo ves decile que es un pelotudo, un pollerudo y… que lo estoy esperando, mierda.  

Monólogo de H

Hombre:- Pasa que cuando uno posee durante tanto tiempo a alguien, luego no se acostumbra a la idea de pasearse solo por el mundo, comienza a verse incompleto, como si se caminara sin un brazo, sin una oreja…Los que nacemos incompletos por mas que luego creamos habernos completado, una vez que lo perdemos volvemos a estar como al principio…en ese estado inefable, encima en un mundo que solo funciona para personas completas no para nosotros,  yo quisiera tener completud de alma, completud mental, completud económica, pero así, así como yo no se puede transitar…y lo mas terrible es que ahora ha comenzado a incompletarse mi mirada… todo lo veo por la mitad, inconcluso, indefinido, inacabado, imperfecto, irresuelto. Sin Consuelo voy a terminar mirando solo sombras, o lo que es peor me voy a convertir en una sombra y peor aún, en una sombra incompleta.

La Respuesta

En el baño. Marta y Nora cuentan las monedas. Ingresan Mujer 1 y Mujer 2, son dos mujeres elegantes, vestidas con camisas de color rosa y una flor en el bolsillo derecho.

Mujer 1:- Disculpen señoritas ¿Se puede pasar?

Marta:- Claro, no ve que está abierto.

Mujer 2:- Bueno, menos nervios y más calma, o tenemos cara de pendejas nosotras.

Nora:-Mire señora, entre, abra las piernas y a otro asunto que estamos en la sección contable de nuestro trabajo.

(Mujer 1 y 2 sonríen irónicamente y entran cada una a un baño. Entra Hombre.)

Hombre:-Perdón pero venía a…(Les entrega un ramo de flores, Marta y Nora sonríen.)

Nora:- Ya se va….

Marta:-No quiere pasar…(Señalando los sanitarios.)

Hombre:- No muy amable señorita, se lo agradezco pero…Bien, les deseo que prosperen en este hermoso trabajo y que la próxima vez que pase por aquí tengan una cadena de baños de terminal tan grande que solo tengan tiempo para viajar.

Marta:-Entonces yo le deseo que vaya al mar y nade mucho y tome sol y fume cigarrillos importados.

Voz de Mujer 1: ¡¡¡Señoras acá no hay papel higiénico!!!

Marta:-Mire señora con las propinas que nos dejan ustedes no nos alcanza ni para la lavandina.

(Los tres ríen).

Voz de Mujer 2: ¿Han dejado pasar a un hombre?

Hombre:-(Afinando la voz) ¿Hombre? Soy la encargada del pasillo. No me ofenda por favor.

(Marta y Nora ríen. Hombre sale sonriéndoles hacia la derecha. Marta y Nora lo saludan en silencio. Salen Mujer 1 y 2.)

Mujer 1:-Vamos Consuelo. Que llegamos tarde.

Mujer 2:-Si ya voy ( a Marta) Tome para el papel higiénico.

Marta:-Gracias. Dios la bendiga.

(Salen Mujer 1 y 2 hacia la derecha.)

Nora:-¿Terminamos?

Marta:-Terminamos. (Juntan las monedas, toman sus bolsos y sus abrigos, salen hacia la izquierda.)

(Apagón final)   

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