Personajes:

Alma

Bruna

Durazno

  

ESCENA I

(Los personajes jamás se han visto. Se encuentran separadas por paredes que pueden ser armadas con paneles o elementos divisorios. Puede ser imaginario el espacio. Lo importante es que se encuentren aisladas la una de la otra. Que se demuestre el hacinamiento y la soledad. En este momento es la primera vez que van a escucharse. Sorprendidas las tres. Durazno es una escritora frustrada por el abandono masivo de la lectura y escritura de libros. Conserva el deseo de volver a sus grandes épocas de escritora reconocida. Bruna es una combatiente “guerrillera” que perdió sus últimas batallas y en ellas a sus compañeros, por lo que se siente sumamente culpable. Alma es un ser perdido entre el espíritu y la materia. Esto la lleva a trasformaciones bipolares de su personalidad en toda la obra. El espacio debe ser de un encierro enloquecedor. Es el reflejo del fin de cada una de ellas. De sus esperanzas y anhelos. Por eso se encuentran allí. Cada una en su pequeño rincón de luz. Solas, completamente solas.)

 Durazno: (Concentrada. Allí sentada en el pequeño banco. Escribiendo sobre la pequeñamesa) En mis manos el ungüento de la creación y en mi mente, la nada. (Lee un fragmentoanterior al no logrado final.)

“A mí me es fácil olvidar,

todo queda sentado y asentado en las pieles roídas por el sol,

cuando llueven las gotas en verano.

A esos ojos no les es fácil olvidar.

Sufren el olvido.

Los negados, los anegadizos.

Tanta hipocresía y tanta soledad…”

Tanta soledad, tanta soledad… ¿qué? Tanta soledad… ¿qué? En ella estoy, en ella vivo y mueren mis libros y no puedo definirla con claridad. El dolor. Duele el olvido y mis letras empobrecidas ya no saltan a mi pluma.

(De algún lugar se oye la voz de Bruna. Bruna reacciona asombrada. Es la primera vez que la escucha. Alma también reacciona con asombro. Bruna con esperanza y un tanto aliviada, contesta animada. La extensa exposición de las personalidades en sus textos es por la soledad inmensa que han sentido hasta este momento.

Bruna: La estrategia para escapar del olvido es siempre recordar. El detalle de las formas, las luces que escasean ahora pero que fueron manjar. Recordar las largas caminatas en batallas, la raíz de la cuestión. El meollo del conflicto. He ahí tu falencia. La falta de raíz. Los demás también forman parte de la batalla. Parte muy importante.

(Durazno escucha atentamente a su voz compañera. Contesta con certeza y alivio al descubrir que no está sola.)

Durazno: Es cierto. No puedo volver a la raíz de la idea porque estoy encerrada y lastimada por ese sabor del hierro y la sangre. Por el dolor de la negación, he abandonado el inicio del relato, la idea central, el inicio de mí. Estoy sola y mis escritos son para nadie. Me duele. Me duele saber la nada, los nadies. Me duele. Alguna vez mis libros fueron espada y así fueron derretidos por el fuego de la ignorancia del poder. (De otro lugar se oye venir la voz de Alma que sorprende de la misma manera anterior a Bruna y Durazno. Alma siempre escuchó atentamente la nueva conversación. Muy asombrada, pero nada en ella y su accionar concreto se modifica claramente.)

Alma: Siempre hay alguien. ¿Quién sabe si el salto final a la nada no es más que un ácido y duro comenzar? ¿Quién sabe si esta luz que se achica, es el comienzo de nuestra evolución en oscuridad? ¿Quién sabe? Mi mundo es pequeño solo para mí y alado de requerimientos y perfección. (Durazno contesta asombrada pero animada y dispuesta.)

Durazno: Perfección. Ese es el motivo de mi final; La perfección en las palabras justas, el momento y la presión, la precisión justa. Y no llego, no me viene. Años sentada, encerrada y oprimida por mi afán de final. Mi pluma ya es dedo y mis manos, tinta. No puedo, no puedo. Mi cobardía literaria me ha ganado.

(Finalizando el texto va bajando su ánimo. Se lee claramente en su cuerpo. Lo que provoca que la oscuridad alimentada por su miedo avance hacia ella. Aterrorizada, solo alcanza a salvar una hoja en blanco, pluma y tinta y arrastra por el salto a su banco pequeñito. Todo lo demás desaparece. Responde al agravio como a una acción, velozmente respondiendo en un salto y continúa transformada.)

Se acerca aún más a mí el final, pero no del libro sino el mío y no consigo encontrar la salida.

Bruna: El diseño de la mejor estrategia. Los pasillos, los laberintos hacia la libertad son infinitos. Por eso hay que sentarse y planear la batalla a la perfección. No hay libertad sin la propia sangre (Mira a su lado la inagotable oscuridad y con fuerzas argumenta.) Y si es en la oscuridad, habrá que agudizar los demás sentidos y ganar espacios. No sirve el miedo o el caos. Grandes enemigos de la estrategia.

ESCENA II

(En el final del texto anterior se apagan las luces quedando una sobre el medio de la escena y otra sobre Alma. De espaldas se la observa creando algo con cuerdas y otros elementos. Tararea alguna canción a definir. Arma con fragmentos y partes de muñecos de tela tamaño humano, un cuerpo mientras habla sola.)

Alma: Parte por parte y las partículas también. Una piedra forma parte del cráneo perfecto de mi mundo pensante. Y miles de pétalos y hojas verdes forman tu cuerpo con aire masculino. Aún no se bien tu nombre, pero tengo la certeza que me serás hermoso y fiel. Que conmigo construirás nidos y sitios para los dos. En tu cuerpo sin vida aparente ahora, deposito mi libertad, el amor y los rayos de luna brotarán de tu interior, bello para mí, y bailaremos y cantaremos mi canción. (Comienza a cantar nuevamente con más entusiasmo. Aparentemente a terminado su creación, pero se derrumba. Luego cae al piso Alma derrumbada con ella sobre sus rodillas. APAGÓN. Lo que debe verse en esta escena es que Alma es ese muñeco – cosa que esta armando. Todo su ser y esperanzas depositados en esa creación absurda. Solo cree en ello. Está sola y cree en nadie. Es lo único que quiere; solo ella y su creación sin vida. )

 ESCENA III

 (Al encender las luces, el espacio limitado es más pequeño y ellas se encuentran obligadas a estar dentro de los caminos del laberinto. Solo Alma sigue en su lugar. Sobre sus rodillas canta una triste canción y comienza a construir nuevamente. Durazno agotada de derrota, duerme y Bruna camina frenética en su espacio limitado ahora a pasillo. Lee, piensa, muerde su lápiz.Siempre con mucho carácter activista.)

Bruna: El lugar del enfrentamiento es nuestra patria, debemos ser inteligentes, pues… ¿quién mejor que nosotros conoce el territorio? He aquí el mapa. Estratégicamente montada la cercana batalla. Nos encontramos ubicados en lo alto de las lomas pues tienen armas poderosas y el pueblo está lleno de niños y mujeres fértiles y debían ser retirados. Ahora bien: Frente a nosotros, al norte, está el Valleflor donde realizaremos el contra ataque y la defensa, por si nos vencen, se mantendría cerca del pueblo, invencible. (Piensa.) No. Si nos ubicamos en el Valleflor no tendremos salida si nos atacan por diferentes frentes…(Duda un tiempo. Enojada, destroza su mapa y le prende fuego.) ¡No! ¡Así no!… Tranquila, trabaja y ya sabrás cómo.

(Durazno escucha entre sueños aquel discurso consolador y contesta sin lugar. Bruna se sorprende por el gesto y contesta atentamente.)

Durazno: Llevo años trabajando en el final de mi relato y he construido, sin quererlo, mi propio final. No existe estrategia ni plan alguno contra el olvido o las armas poderosas. En mi caso: la negación. Usted parece saber lo que no quiere, lo que no conviene. Interesante postura. Yo la acompañaría en su plan de batalla.

Bruna: ¡Gracias!!!…compañera…vencida vengo con esperanzas de… (Se interrumpe y continúa cambiando de tema) Pero no baje los… (La interrumpe Durazno confesando su actual estado.)

Durazno: La oscuridad delimita cada vez más mi espacio. Me encuentro ahora entre paredes y confusión. Sola. Y el olvido avanza frío a comerme hambriento. ¡Si puede verme, observe mi deceso! ¡Cómo me hundo y me desarmo! ¡Nazco sabiendo y me olvidan! ¡Crezco ilimitada y muero en los muros impenetrables de su preciada libertad. (Sin ofender pero con otro punto de vista bastante claro contesta Bruna.Explicativa pero siempre teñido de su carácter combativo, discursivo. Ha sentido algo en las palabras de “la voz” y se interesa en convencerla. )

Bruna: Mi preciada libertad no se hace y no se llega a ella con llantos y lamentos. Con relatos. Se construye con sudor y desvelos. Intentando ver más allá de las paredes y el ombligo propio. Mi preciada libertad no es de uno sino de todos. Ya lo verá, cuando encuentre la manera de salir, usted se quedará allí claudicando y entregándose al miedo de la preciosa libertad. Ya lo verá y allí comprenderá y trabajará conmigo, junto a mi compañera. (Breve silencio.) No quisiera ofender pero el desvarío del llanto es su arma perdedora contra usted misma. Es lo que quieren que seamos: tristeza y abulia. Por eso hay que trabajar duro compañera, para salir de este poso armado por los enemigos, de la trampa. (Se oye de la oscuridad como se desarma una vez más la construcción de Alma. Todo se oye caer al piso y su cuerpo resuena vencido una vez más. Lamentos y llantos. Bruna y Durazno escuchan atentas mirando hacia el lugar donde escapa el sonido. Miran sus manos, su entorno, acongojadas. APAGÓN).

ESCENA IV

(Cantan al unísono la misma canción. Las luces las van iluminando una por una. La canción es interpretada con la sensación de cada una con respecto a su percepción de la situación actual. Mientras Durazno y Alma siguen cantando bajo, Bruna comienza a hablar)

Bruna: ¿Cómo sigue? ¿Cómo sigo? Con las manos empapadas ya de sangre, no consigo delimitar los ejes de la batalla. La mente se me ha vuelto impertinentemente blanca. Nunca se ha callado y menos en momentos como estos. ¿Cómo hacer? Al final, hasta el final, estoy igual que usted mujer, sin poder llegar al final… o al comienzo de nuestro gran comienzo. ¡El final de ellos! Debería quizás descansar. Hace meses que no duermo. (Se recuesta en el piso con un libro como almohada. Con un brazo abraza sus papeles y mapas para no perder contacto con ellos. Las tres continúan cantando. Ahora habla Durazno ya vencida. Casi en llantos.)

Durazno: Vencida me encuentro ante mi propia creación. Triste final, que es final por no llegar a él. Irónico. Que sensación agotadora el sentirse vencido. Sensación de principiante fagocitado por la materia que lo recibe maldita en competencia ¡¡Bienvenido al gran infierno, principiante!!! Bienvenido le dice al ya moribundo iniciado. (Ríe irónica y triste. Siguen cantando. Al hablar ahora Alma, el silencio toma el lugar por completo. Mientras cantaban Durazno y Bruna, las acciones eran constantes. Ahora la quietud colapsa el espacio. Las palabras de Alma retumban y toman la oscuridad. La primera frase la exclama desde el fondo del agotamiento.)

Alma: ¡El inicio es el brillo de cualquiera! El principio el momento más importante de la creación. De abajo hacia arriba. La base firme para soportar las siguientes tormentas. Aquí el alma firme en los pies de mi mundo indestructible. (Mientras habla, el llanto la toma por completo paulatinamente. Sufre, llora, se relame. Acaricia los elementos de su creación. Con dolor.) Indestructibles mis ansias de llegar al mundo donde las mariposas batan mis pensamientos, donde olvide las arrugas de la planta de mis pies por solo volar junto a ellas. Indestructibles los componentes de mi construcción perfecta. Aquí las piedras brillantes forjan tu firme pensamiento. Aquí los pétalos entre plumas, hojas verdes y finas cuerdas. Son tu cuerpecito simple y bello con perfume a varón, con aliento a mar y sollozos de arena…solo para mí. (Calla súbitamente y destruye lo creado envuelta en histeria. Llora. Se derrumba con ella. Se levanta, grita, sufre. Las luces comienzan a titilar amenazantes.) ¡No me asusta la oscuridad!!! Ya lo dije. (La sombra avanza sobre los elementos como empujándola. Alma alcanza a tomar solo una cuerda y algunas partes del muñeco. Desespera.) Maldita soledad. ¡No!! ¡No te quiero!! No te vuelvas cuerpo y carne con vida en mí. ¡No te quiero sobre mi mundo! (Silencio. Las tres comienzan a cantar la canción, muy tristes al unísono. Apagón)

ESCENA V

(El espacio es ahora más pequeño. Ellas casi en el centro de la escena. De espaldas al mismo y entre ellas. Cada una en el trozo de pasillo – laberinto que les queda. Alma está inmóvil, abrazando y acariciando sus partes. Durazno se escribe con la pluma el cuerpo, el vestido, el piso. Absoluto silencio. Bruna se anima a despertar.)

Bruna: (Con certeza) ¡Sé! ¡Ya sé por dónde debemos atacar! (Dirigiéndose a Durazno y Alma) ¡He descubierto que aquí también nos necesitamos la una a la otra! Debemos ser compañeras, como antes. Si me escuchan y hacen lo que les diga, lograremos salir juntas. (Abandona sus elementos confiada. Camina por el laberinto y llega al centro de aquel lugar, que es más espacioso y luminoso. Allí se expresa con éxito) ¡He llegado al centro de la cuestión! ¡¡Deben hacer lo mismo!! Muévanse y sigan mi voz. Juntas podremos llegar al orificio por donde entra la luz. ¡Vengan! Vengan ahora. La luz comienza a agotarse. (Las demás no responden. La luz se apaga por completo y Bruna comienza a golpear el piso con bronca. Luego se la oye rozar el piso, los papeles.) Aún así, en soledad oscura podemos… (Se calla) ¿Qué pasa? ¡¿Dónde están mujeres?! (Por un momento el silencio es grande. Es interrumpido por Durazno. Se enciende sutilmente la luz caramelo en cada una solo para alcanzar a verlas. Ellas siguen a oscuras. No ven.)

Durazno: Así, a oscuras yo no puedo. La pluma dibuja nadas. Solo tengo tinta negra que ha desaparecido entre tanta semejanza.

Alma: Es estúpido creer que es posible juntas. Yo debería ir una y mil veces, en la nada misma, trayendo conmigo cada una de mis partes. No los voy a dejar. ¿Y cómo hacerlo inmersa en esta crema pegajosa y oscura? Es estúpido pensar. Yo ya no siento los olores de la mar en mis piedras ni la libertad de mi pájaro – pluma. ¿Y con qué? ¿Cómo vamos a salir de este laberinto espantoso… (La interrumpe Bruna)

Bruna: ¡Es estúpido no pensar y dejar que los sentimientos nos venzan! Tan estúpido como creer o sentir, como usted dice, que podemos solas, sin apoyarnos como compañeras. Podríamos seguir nuestras voces. ¿Quiénes son ustedes? (Silencio) ¡Respóndanme, por favor, ¿Quiénes son?! (Luego de un silencio)

Alma: La que cree asida y ciegamente en los sentimientos como guía de las cosas, es Alma. Respondo a mi nombre. Ahora dividida y tajeada en partes. Sin todo. No las necesito, respondo sola a mi nombre.

Bruna: (Bruna ha entendido que con Alma no podrá contar del todo. Le genera desconfianza. Respira y luego de una pausa.)Así parece. Y…

Durazno: Yo soy Durazno. En algún momento me olvidaron y quedé atrapada entre círculos de mentiroso poder y de blasfemias atroces. Sola y me duele el olvido.

Bruna: Yo soy Bruna, que igual que ustedes, he sido ignorada y destruida, aparentemente. Pero aquí estamos mujeres, por alguna razón, juntas. Cómo ha sucedido y por qué, se descubren combatiendo. Esa soy yo, Bruna, luchadora, aún así, sola y a oscuras. (Con soberbia pregunta Alma.)

Alma: Y díganos luchadora Bruna ¿Cuál es su brillante estrategia?

Bruna: (Sin responder a ese agravio. Con tono de relato de alguna estrategia muy planeada) Espero sea la mejor de las estrategias y la exacta… (Luego de un silencio) He soñado la manera. En el sueño estaba yo examinando mis planos, como siempre, pensante. De algún lugar, sus gritos comenzaron a escucharse, feroces de dolor y desesperación, de esos que hacen doler las entrañas al oírlos. Ustedes, ahora Durazno y Alma, gritaban mi nombre…. “Bruna…Bruna” decían. Me levanté agitada. Comencé a caminar por este laberinto y llegué al centro. La luz en él era completamente blanca. Mis ojos no soportaban tanta claridad. Ustedes seguían gritando mi nombre. Yo gritaba también los suyos. De pronto… (Bruna calla súbitamente. Se crea suspenso.)

Alma: ¿Qué? ¿Continúe? Su sueño profundo es completamente sensorial, me interesa. Para encontrar mis partes perdidas.

Bruna: ¿Me escucha Durazno? También la incluye increíblemente mi sueño. (Luego de un silencio.)

Durazno: Continúe con su relato mental. Haber si esta novela cerebral puede llevarme a algún final. Al que busco hace tiempos in imaginados.

Bruna: De pronto, se acabó. La luz se volvió oscuridad total y sus gritos desaparecieron con el flash luminoso. Como en batalla en el medio de la selva. La soledad en esos momentos es pavorosa. (Continúa con el sueño.) Cuando mis ojos se acostumbraron, algo los guió pieza por pieza, me dijo paso por paso por dónde teníamos que encaminar la huída. (Silencio.)

Alma: ¿Y? Digamos ¿Llegamos a algún lugar? ¿Cómo era? ¿Alguna de mis partes existía aún? ¡Conteste!

Durazno: ¿Cómo era Bruna? Debería decirnos, no sea cruel. En este momento nosotras estaríamos ubicadas de su lado, ¿No?, como compañeras. Continúe por favor ¿A dónde llegábamos? (Luego de un silencio)

Bruna: No lo se. (Se oyen algunos quejidos en desacuerdo. B runa continúa) No lo se porque no nos vi salir. No las vi en mi sueño, no las volví a oír. Solo vi la forma. Luego me desperté. Creo que lo que continúa queda solo en nuestras manos señoritas. (Silencio de las tres, mirando hacia algún punto del espacio, pensantes. Al mismo tiempo. A la vez. Apagón)

ESCENA VI

(En esta escena se las ve a las tres con una corta luz caramelo tenue que las redondea a cada una. Bruna analizando el espacio. Buscando. Durazno despidiéndose de sus hojas, tinta, banco. Solo toma su pluma. Sale de su luz, por lo que el espacio es iluminado minimamente como para alcanzar a distinguirla. Se la ve buscando, tanteando los paneles, el piso. Alma sigue tirada en el suelo abrazada a sus objetos, cantando piano la canción de la escena IV)

Durazno: ¡Bruna! ¡Bruna! Guíeme hacia el centro con su voz. No puedo ver si mis pasos me llevan seguros a la muerte, o a usted. Por favor, hábleme.

Bruna: (Entusiasta)¡Aquí tiene mi voz, compañera! Como les contaba: Las batallas en la selva son muy peligrosas. Cuando baja la noche, las cosas se ponen complicadas. ¿Me sigue? ¿Le sirve Durazno? ¿Cómo va?

Durazno: Si, si. Es un suave cáliz su voz (Un tanto jocosa.), y la historia, entre tanta negritud. Sus relatos son siempre de lo mismo. (A modo de broma.) Podría escribir un libro denominado: “La guerra y la estrategia” o “Relatos de la estrategia” o “ La estrategia de las estrategias de la estrategia”. Ese último sonó interesante.

Bruna: Si le aburre, hagamos un juego: yo pregunto, usted responde argumentando sabiamente la respuesta. Si me convence, pregunta usted. Intentando que sea el pensamiento nato, no las estrategias del discurso. Le parece?

Durazno: Comience con su juego de enredos neuronales. Mis respuestas, quizás, poco concretas, son del color de mis certezas. Las mías, las que vuelan y me guían. Puede que no sean las suyas. Pero adelante muchacha.

Bruna: (Sin dudar la pregunta y firmemente) ¿Su estado actual a que se debe? ¿ Certeza? Un concepto totalmente discutible, hasta el hecho de que el mismo exista. Sea sincera por favor.

Durazno: (Piensa un poco la respuesta) Mi estado de vigilia errante es mi paga por evitarme descubrir. Por no llegar a ver que mis escritos, que mis sueños eran los sueños de nadie. Doloroso estado de soledad. (Mientras esta conversación se desarrolla, Durazno sigue caminando hacia el centro y Bruna moviéndose buscando el mejor ángulo para que su voz sea certera. Una escena bastante quieta. Las luces, el espacio y su cuerpo no se modifican y transforman mucho.) Mi concreción sin el maldito final y esta razón, me llevan, inevitablemente, a no concretar ¿Convencida?

Bruna: (Pensante) De alguna manera. (Luego de un silencio. Convencida)Pregunte nomás.

Durazno: (Claramente pregunta como sihubiese estado pensando todo el tiempo en qué preguntar.) ¿Qué es lo que la lleva a meditar, a tal punto de precisión, sus estrategias?

Bruna: (Segura) A hecho la pregunta exacta. Aquí la respuesta justa: desde chica fui terca y, contra mis padres, siempre estuve segura que mi manera de ver las cosas era la justa. Pues yo, desde él, lograba grandes aciertos. Me hice cargo, desde pequeñita, de liderar los grupos que frecuentaba. Primaria, secundaria y siempre comandando. Ya en la universidad pública del pueblo, conocí un grupo de gente con los que batallamos a morir, arriesgando la sangre y la honra, en mar, selva, desierto. Juntos planeábamos y funcionaba. “La estrategia es el plan perfecto para, al menos, golpear fuerte. Una vida meditante. (Silencio de ambas)

Durazno: Vida fuerte la suya Bruna. Alguna vez yo brindé mi pluma al servicio del placer. Mi certeza equívoca más perfecta. Pero me obligaron a la miseria del segundo contado a reloj…(Se interrumpe cortando con lo anterior.) Perdón. Le toca.

Bruna: (Piensa la pregunta y continua. Alma realiza una secuencia minimalista mientras la escena transcurre. Se la ve superada y luego destrozada. La secuencia física resume en una repetición de acciones concretas, tal tránsito.) Continúe, ¡adelante! Interesante planteo.

Durazno: Le grafico mi situación: Un escritorio inundado del afán de la literatura. Mi mente nunca antes había logrado tal exquisitez. Ya no controlaba mi costado izquierdo. Las yemas de mis dedos, planas de escritura, poseídas guiaban pluma y brazo, a los sabores más placenteros de la creación. Gran historia se avecina. Y luego, la nada. Al abrir una mañana la ventana, los olores fétidos de la pobreza humana penetraron por mis poros. El nacimiento del mal logro divino del individualismo, fue la muerte inerte de mis yemas. Ya no hablaban, pues mi mísero tiempo no les alcanzaba. Los placeres desaparecieron uno a uno, y allí quedé, reposada sobre mis letras frescas y vacías. Me quedé dormida, olvidando el preciado final. También a mi. Tanto camino en piedra y llanto me llevó, aún así despierta, al suicidio de la misma nada. (Se la ve tanteando. Bruna hace sonidos con cuerpo y boca para guiarla mientras ella hablaba yahora en el silencio. Durazno, casi abandonada, llega al centro. Bruna mira a Durazno y ella la mira. Un gran momento de quietud ysilencio expectantes. Las dos hacen un paso hacia delante, una hacia la otra, dando a entender que se avecina un abrazo profundo por haberlo logrado. Al apoyar las plantas de los pies en el piso a tempo, juntas, se produce el apagón.)

ESCENA VII

(Al volver, solo la luz sobre el centro de la escena, esta vez violeta fuerte, muy intensa sobre Bruna y Durazno. Sobre Alma una luz lila baja y triste. Aquí, en la escena completa, los personajes realizan una secuencia de acciones físicas con algunos sonidos naturales. Entendiendo por tales: sonidos vocales, con el entorno, el cuerpo, etc. Bruna y Durazno se palpan, observan. Luego, realizan acciones estratégicas para lograr llegar al orificio luminoso alto del techo. El tiempo necesario. Alma realiza la misma secuencia anterior pero con cambios en las calidades de energías, bruscos y grandes sonidos. Luego de un tiempo comienza una música. Ellas realizan la secuencia traspasándose, la una a la otra, paulatina y sutilmente, las calidades de energías. Utilizando niveles en el espacio. Acción en el tiempo, acción en el espacio. El apagón se realiza sobre ellas lentamente. La música se termina a oscuras luego de un tiempo, el necesario. La música son sonidos y algunos acordes de instrumentos y cortas melodías.)

ESCENA VIII

(Al volver las luces, se las observa a Bruna y Durazno paradas de frente mirando hacia arriba. Ellas bañadas de luz azulada, siempre desde arriba. La luz en escena es “total”,solo para poder observar un poco el espacio. Esta luz “total” es tenue y caramelo. Alma también está parada mirando hacia arriba, con las palmas al cielo y de espaldas al público. Los primeros textos se dicen desde esta disposición. Entendiendo que Alma se encuentra en el medio, a foro,de los otros personajes. Los primeros dos o tres textos de cada una de ellas, se realizan con una secuencia de cabezas hacia varios lados buscando diferentes simbologías. Significados.)

Durazno: ¿Y Alma?…¡Alma! (La llama mirando a proscenio) ¡Alma! ¿Está bien?, ¡Conteste mujer! (Silencio y quietud. Alma niega con la cabeza. Sufriendo.)

Bruna: ¡Alma! (A modo de reto) ¡Alma, debe contestar! Ya ha escuchado todo lo que ha acontecido en este recinto solo porque Durazno y yo decidimos y logramos trabajar en equipo. ¿Lo ve? ¿Logra discernir entre lo real – concreto y sus ideologías? Venga alma. (Silencio largo) ¡Conteste carajo! (Luego de un silencio)

Alma: …(Suspirando)…Bruna…Bruna…su inteligencia limitada me es efímera y si no me atraviesa el ser hasta el alma no comprendo. (Molesta) No comprendo de sus estrategias y batallas. ¡¿Comprende?! (Muy molesta) ¡¡¡¡No me interesa!!!!!! (Un poco exacerbada) ¡¡¿Lo entiende?!!

Bruna: ¡¡¡Es usted la que no comprende!!! (Enojada) Su repugnante y cómodo estado de profundidad espiritual, no es más que una mísera mentira. Soloun triste refugio de una solitaria y vacía materialista posmoderna. Usted no compr… (La interrumpe Alma bruscamente)

Alma:(Enojadísima) ¡Su modo es una blasfemia! ¿Para qué me quiere? Si cree que soy inservible, no me moleste y , por favor, no gaste energías en bazofia.

Bruna: (Irónica) ¿Para que la quiero? ¡Para algo tan simple como poder salir de esta miserable prisión! ¿Le parece bazofia?

Durazno: ¡El libro de las discordias se cierra ahora! ¡Mujeres! (Decisiva) Estamos en el colapso entre la vida y la nada muerte. Los insultos agraviantes serán útiles quizás fuera del orificio que quizás nos de la vida.

Alma: ( Ofendida. Hiriente.) ¿Qué puede decir una mujer inconclusa de final?

Durazno: Solo que las necesito, veo, para poder darle un final digno al final de mis ojos abiertos. Eso es todo. Y si su profundidad sensual – sensitiva está tan profunda que no siente, aquí quedamos. (Silencio de todas. Bruna comienza la conversación tranquila y un tanto sumisa.)

Bruna: Durazno tiene razón. (Se miran Bruna y Durazno) Con respecto al insulto: me retracto Alma. Solo intento que comprenda. Es la única manera: Juntas, ¡Juntas! Usted debe venir hacia el centro también. Animarse y saltar.

Alma: Es más complicado para mi que para ustedes. Todos sus sueños son abstractos y a concretarse más delante de alguna manera. En cambio, yo no puedo. No puedo sin mis elementos. Son mi sostén. Sin ellos la nada, nada…

Durazno: Vamos muchacha. Quizás el adagio sea la estrategia. Despacio. Buscarnos. Huela, saboree el aire si le es útil. Pero venga.

Bruna: No es cierto que sin su materia se le acabe el sostén. Aquí estamos nosotras. ¿O no? (Silencio. Alma mira hacia abajo. Luego al frente. Comienza a darse vuelta lentamente, quedando frente al público)

Alma: ¡Si! ¡Ahora sí! ¡Es el momento! (Apagón total y vuelta lentamente de la luz. Luz caramelo sobre el espacio total y se va encogiendo hasta tomar solo el espacio que ocupan las tres.)

Durazno: ¡Gracias Alma! Mis manos, si no alucino, recobran lentamente su color negro tinta y llanto. El sabor a libertad nada en mi boca dulzón. Bailando la cercanía. Cantando alado. ¡Gracias! Solo siga mi voz. ¡No tema Alma!

Bruna: (Aliviada y con fuerte apoyo a Alma) ¡Compañera! (Sonríe Bruna relajándose un poco y recobrando la fuerza para continuar) ¡Haga lo que le dice Durazno! Lentamente. Perciba nuestras voces. Cierre los ojos. La oscuridad asusta en el momento de las sombras de alma. (Alma da sus primeros pasos desconfiada y asustada.)

Durazno: (Durazno dice bajo, solo para que oiga Bruna) Cantemos. El canto embellecerá el sonido frío de la palabra. Puede que ayude. (Cantan una melodía que piensan unos segundos. Comienza Bruna. Durazno la sigue. Alma sigue tanteando guiándose por las voces. Apagón.)

ESCENA IX

(En esta escena Alma será el centro de la acción. Se delimita claramente su protagónico en la obra. En el transcurso de la escena Alma transmutará bipolarmente entre lo que realmente desea, que es salir sola y encontrar afuera su marioneta – humano y seguir con “su vida”; en este aspecto de su personalidad se comportará grotescamente, de manera absurda, animalizada, un tanto agresiva. Su cuerpo es totalmente diferente a lo que venía siendo. El cambio físico debe ser brusco y brutal entre las dos personalidades. Cuando Alma muestre su personalidad “Real grotesca”, Durazno y Bruna se moverán en cámara lenta. Ellas no escuchan lo que pasa con Alma. Cuando sale su otra personalidad, Durazno arenga a Alma para que llegue donde están. Aquí la velocidad es normal. Estos momentos bipolares se sucederán uno a uno, entre lo que Alma puede y debe mostrar y lo que verdaderamente es. Los personajes no perciben los cambios que acontecen. Alma no es conciente de sus mutaciones. Bruna y Durazno no saben ni perciben nada. Durazno sigue insistiendo mientras Bruna observa y calcula. Bruna también insiste a veces. Las luces están fuertemente dirigidas a Alma. El color puede matizar entre rojos sobre ella. Sobre Durazno y Bruna las luces serán simples. Caramelo o azuladas.)

Alma: (Auto convenciéndose.) Debo lograrlo. Llegar, trabajar junto a estas mujeres. Debería. Hábleme Durazno por favor!!!! Necesito su voz para llegar.

Durazno:(Le canta alguna canción por algunos segundos)

Alma: (Reaccionando bruscamente con su otra personalidad.) Estúpidas. Mujeres totalmente estúpidas. Mi corazón no las reconoce. No las desea. Sus miedosas libertades son el alimento de mi mundo perfecto. Esto es una mierda. (Ríe frenéticamente. Vuelve al otro estado. Sin notarlo.) Debo poder. Es lo que debo hacer. Juntas. Todas juntas. Bruna es fuerte e inteligente y Durazno trabaja dulcemente entre la magia y lo real de las cosas, pincelando. Voy a llegar.

Bruna: ¡Vamos Alma! La forma es rozando los contornos ¡Busque! Cierre los ojos, así no le da pánico la oscuridad.

Alma: Cierro los ojos para escucharlas con la piel. Y mis manos se vuelven… tengo miedo. Lo perdí en este frío lugar, a micuerpo viviente de mis ansias. Eso, el miedo…( Se paraliza. Comienza a sollozar. Se exterioriza la otra personalidad.) Te voy a encontrar y juntos, tus partes y las mías, pisaremos sus cráneos inflados de imaginarias libertades…(Vuelve a reír esquizofrénica.) Te voy a encontrar…(Se exterioriza su otra personalidad. La aceptable. Llorando.) El miedo…¡¡¡Bruna!!! Dígame cómo ¡No puedo! ¡Ya no puedo!

Bruna: Vamoscompañera! Si supiera cómo yo misma la traería, pero no se. Debe hacerlo. Como Durazno.

Durazno: ¡Si! Confundida intentando, escribiendo senderos en el oscuro espacio ¡Busque! ¡Busque su fuerza! ¡El alma está en usted, no en su materia inerte! ¡Intente Alma!

Alma: (Invadida por su otra personalidad completamente animalizada) ¡¡¡¡Callate!!! ¡¡¡Callate inconclusa!!! El oscuro espacio alimenta tus miedos y perfuman mis fuerzas ¡Estúpida! (Ríe exageradamente. Irónica.) Libertad…¡No existe su preciada libertad! ¡Ingenuas, como niños! (Surge su otra personalidad. Cierra sus ojos. Seca sus lágrimas. Comienza a avanzar. Cuando pareceque está llegando, se topa con el final del laberinto sin salida. Este es imaginario. Como si fuera un cristal imaginario que la separa de los otros personajes. Asustadísima.) ¡¡¡No puedo pasar!!! (Llena de miedos. Desesperada.) ¿Qué pasa? ¿Qué es esto? ¡¡¡Algo nome deja llegar!!! (Lenta pero amenazantemente, se acera a Alma la oscuridad. Viene sobre ella. Alma desespera y comienza a golpear este vidrio imaginario. Grita. Grita como si estuviese por ser asesinada. Esto genera desesperación en Bruna y Durazno. Con ritmo alto, velocidad. )

Alma: ¡Se me acerca! ¡Me come! ¡No puedo pasar! (Grita) ¡No puedo pasar!

Bruna: ¿Quépasa? (Nerviosa) ¿Qué le pasa Alma? (Gritos de Alma)

Durazno: ¡¡¡Corra!!! (Nerviosa. Con desesperación.) ¡¡¡Corra Alma!!! (Intenta salir a buscarla. Bruna la detiene.) Déjeme ir a buscarla! ¡¡No puede sola!!

Bruna: ¡No! Lo tiene que lograr sola. Si se pierde no podemos extraviarnos con ella.

Alma: ¡Me alcanza! (Totalmente fuera de si.) ¡¡¡Me come!!! (El tiempo se detiene. Sus cuerpos inmóviles. Esto algunos segundos. La luz baja rápidamente. Vuelve luego de 4 segundos. Junto a la velocidad normal. Extremo caos.) ¡¡¡No puedo!!! ¡¡¡No puedo!!! (El cristal imaginario revienta. Alma cae a los pies de Bruna y Durazno. Apagón y silencio total.)

ESCENA X

(Al volver la luz, Alma está sentada en el piso muy nerviosa, en posición fetal. Entre Bruna y Durazno. Alma ya nocontrola sus arranques de violencia contra ellas. Bipolarmente. La situación conlleva una alta tensión hasta el final. Abrupto. Aquí, Bruna y Durazno intentan levantarla. No se deja. Esto varias veces mientras los textos transcurren. En el último y fino hilo de luz sobre el centro de la escena color amarillento triste, se encuentran las tres estresadas y agotadas. Bruna aún combativa y con esperanzas. Alma al borde de un ataque de histeria y desentendimiento, sacando de a poco, lo peor de ella. Y Durazno intentando reflexionar, con algo de bronca. La tensión va creciendo entre ellas. Se enfrentan de a poco Alma y Durazno. Bruna intenta mediar. No lo logra. Pelea definitiva.)

Durazno: Alma, por favor, intente colaborar y tranquilizarse.

Alma: ¡No puede reclamar nada una mujer inconclusa como usted!

Durazno: Le imploramos colaboración. Es mejor para las tres.

Alma: Yo se lo que es mejor para mí Durazno.

Bruna:Esta discusión no tiene sentido parece mujeres. Tratemos de ver…

Alma: (La interrumpe un poco alterada) Esta mujer (Dirigiéndose a Durazno) se toma muchas atribuciones caraduramente.

Durazno: (Ofendida) ¡Yo se de mis falencias! Las acepto y sigo.(Alma hace gestos de soberbia irónicamente. Durazno se ofusca por ello y contesta al agravio) En cambio usted es tan débil que no es capaz de ver… (La interrumpe Bruna con carácter firme intentando tranquilizarla.)

Bruna: ¡Durazno, no es manera de solucionar las cosas!… (Saltando ya alterada. Directo al ataque.)

Alma: (Enojadísima) ¡¡¡No puede hablar de mi!!!

Durazno: (Enojada también pero no tan alterada como Alma.) En cambio usted sí Alma. Puede criticar, atacar, burlarse…¿Quién cree que es?

Alma: (Va creciendo su enojo hacia una alteración.) ¡No se atreva a hablar de mi Durazno! (Gritando) ¡¡¡No se atreva!!!

Bruna: ( Con decisiva autoridad) ¡¡¡Basta!!! ¡Esto termina aquí!

Durazno: ¡No es capaz de ver más allá del mísero mundo en su ombligo! Ni de comprender que esta es la única manera de salir de acá. ¡Mujer impenetrablemente egoísta!

Bruna: (Gritando) ¡Basta mujeres!

Alma: (Alterada. Ya casi fuera de sí.) ¡¡¡¡No hable de mí!!!

Durazno: (Agresiva) ¡Usted y su mundo son el problema de la raza, lo sabía!!! El ego les carcome el alma sensible, la mente pensante y quedan en solo eso, materia putrefacta que va contaminando de envidia.

Bruna: (Mediando hasta físicamente con todo su carácter.) ¡Mujeres, por favor, no es momento…

Alma: (La interrumpe.) No se meta bruna. Esto es entre ella y yo ¡Pero aquí se termina, mujer estúpida! ¿Se cree superior? ¿Por qué? ¿Por escribir? ¡Nadie necesita de su inútil prosa! ¡¡Nadie!! ¡¡Su revolución es miserable!!!

Durazno: (Respirando y tragando para tranquilizarse.) No haga esto Alma. Creo que podemos llegar a algún acuerdo. No lo haga, se lo imploro. No invada mi intimidad más dolorosa.

Alma: (Burlesca) ¿Su intimidad? Su inutilidad dirá mejor. (Avanza sobre Durazno.)

Durazno: (Alterada la toma por lo hombros para contener su enojo) ¡¡¡Basta Alma!!! (Alma reacciona violentamente tomándola firmemente. Realizan una secuencia agresiva de forcejeos, tirones. Bruna intenta separarlas, detenerlas. No puede. Alma salta sobre Durazno y con un súbito e inesperado empujón la tira a las sombras. Quietud. Silencio total. Durazno desaparece entre las sombras.)

Bruna: (Sorprendida y asustada) ¡Durazno! ¡Durazno! (Espera respuestas. Silencio) ¿Qué ha hecho? (Enojada) ¡Qué hizo, individualista compulsiva, qué? ¿Alcanza a comprender? ¡Usted es una basura!

Alma: (Shoqueada intenta calmarla) Bruna, no fue intencional.

Bruna: (Sin escuchar ni contestar) Basura. Yo sabía. Si su clase es incorregible. Es así: ¡O los aplacamos hasta desaparecer o nos destroza a todos!

Alma: Bruna, cálmese.

Bruna: (Alterada) ¡¡Yo sabía que no debía confiar en usted!! Si nunca quiso que lo lográramos juntas!!!¡¡¡Siempre pensó solo en usted!!!…

Alma: (La interrumpe fuertemente) ¡Cálmese Bruna. Cálmese!

Bruna: (Cada vez más alterada) ¿Cómo es? ¿Ahora sigo yo? Sí, Sí!!! ¡¡¡Durazno contésteme!!! (Durazno no contesta. Bruna espera alguna respuesta. Cae al piso) ¡¡¡Alma, usted es una mierda!!!

Alma: No Bruna. Ella no comprendía. No quiso comprender. (Explicativa y nerviosa) ¿No lo ve? Sola se fue a su buscado final, sola.

Bruna: (Riendo irónica de alteración y espanto.) ¡No se lave las manos hipócrita! (Vencidaexplica) En ella yo… en ella había encontrado…( no puede continuar tranquila hablando pues está casi en llanto) Junto a ella, saliendo de aquí juntas, yo hubiera reivindicado la sangre de mis compañeros, mis compañeros asesinados. Ella era como ellos. Fuerte, inteligente, lista… (Ríeirónica)¿Cómo lo va a comprender? Ahora ella no está, ¿comprende? Por su mierda de egoísmo. (sigue en el suelo. La luz se vuelve de un blanco tajante. Bruna mira la luz. Luego de un silencio, pregunta Alma)

Alma: (Intentando tranquilizarla. Alma aparentemente tranquila) ¡Bruna, tranquila! (Silencio) ¿Vamos a salir? (Bruna la mira) Dígame cómo lo había soñado. (Bruna no contesta. Deja demirarla. Alma explicando.) Bruna, por favor, sabe que fue un accidente. Ella… (Bruna lainterrumpe.)

Bruna: (Enojadísima. Sacada. Fuera de sí.) ¡¡¡¿Un accidente?!!! ¡¡No trate de venderme nada!! Se muy bien que clase de gente es usted. (Sin mirarla, sin levantarse) Una miseria. Miserable. Ustedes son los miserables. (Mira una vez más hacia arriba. Se para lentamente. Alma comprende que la convenció d seguir. Bruna mira a Alma. Esta la mira. Quietud y silencio inquietantes. Sin previo aviso y sin pensarlo Bruna salta a las sombras, suicidándose. Alma intenta detener su cuerpo. No lo alcanza. No lo logra.)

Alma: (Alterada de sorpresa y horror.) ¡¡¡¡No Bruna!!! ¡¡¡No!!! (Grita varias veces) ¡¡¡Bruna, Bruna, Bruna!!! (Queda en silencio. Parada. Completamente sola. La luz vuelve a ser amarillenta triste. Ella mira la luz. Agitada. Luego de un momento, se tranquiliza. Comprende que está sola, y que en definitiva, es lo que quería. Ella está tranquila. Evalúa las posibilidades de salida. Nuevamente blanca cruel la luz. Esta vez en el espacio total. Mira atónita sin comprender. De pronto, la oscuridad desapareció. De la nada, del silencio total, comienzan a oírse ruidos agudos de ciudad. Fuertemente, gente, autos, bocinas, gritos, llantos. La humanidad. Sobre su cuerpo comienzan a caer títeres horribles, destrozados. Algunos ensangrentados. Y en el espacio, partes de maniquíes caen por doquier. Todo se vuelve un caos. Ella desespera. El aro de luz comienza a achicarse súbitamente hasta tomarla solo a Alma. Ella mira la luz. La luz se achica hasta desaparecer. Apagón final.)

 

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