Personajes:

1
2
Viejo
Ella
Los vecinos

Tema de la entrada: Bjork Unravel o Denali French Mistake o Camille Dalmais

Introducción:

“Estoy con vos. Vivo, muerto, da igual…Estoy respirando detrás de tu malformado cráneo. Se siente encantador cuando no te das cuenta  que estoy acá…Vivo, muerto, da igual…Todo esto sucede mientras se cae el pórtico del cielo y hay un sitio donde somos imposibles, en un bunker bajo tierra…Somos esos milagros que celosamente guardas en los  bolsillos del traje.

¿Cómo te explico querido lector?…Desde las ventanas, allí del otro lado, sos mirado por los vecinos, se ríen y bailan y juegan y saltan chapoteándote de sangre, y vuelven a reírse más tarde desde sus balcones enrejados…Y vos, sólo tratas de ocultar un cadáver para dar una buena impresión, y que tampoco está realmente muerto y lo sabés muy bien…Cerrá los ojos como en la guerra, como cuando cae tierra sobre el ataúd…como los muertos que mostrás sin decoro…descompuesto, agradable…

No es él, no es ella, siquiera sos vos…

-¿Ella va a estar bien?- preguntabas…

Y Ellos…se reían justo a tiempo bajo el sol…”

ESCENA 1-

Bebiendo ríos de agua salada

(Hay un hombre con una pala, acaba de enterrar algo. Comienza a fumar un cigarrillo. Saca un sándwich del bolsillo y comienza a comerlo. De fondo suena el Réquiem de Mozart, el hombre lo canta con fulgor.  Llega el dueño de la casa, se miran unos segundos. Comienza la discusión.)

1: ¡¿Me puede decir qué está haciendo acá?!

2: Mucho gusto señor. (Se limpia en la ropa e intenta darle la mano. 1 la rechaza) Yo soy…bueno eso no importa ya. Casi se me escapa pero no se preocupe le juro que sí sufrió. Por el trabajo no me va a tener que dar nada. La tierra…estaba algo húmeda y fue fácil hacer el pozo.

1: (Se queda mirándolo en silencio) ¡¿Le parece haber dejado toda esta sangre en la entrada?! Al menos podría tener la gentileza y consideración de hacer bien su trabajo.

2: Es que se resistió un poco, todas lo hacen. Cuando la sujetaba me mordió, mire. No, no se preocupe igual, no le voy a cobrar por eso, ya pasó. Ahora, a la casa puede ser que no le vaya muy bien.

1: A la casa no le va a pasar nada. Además no es asunto suyo…

2: Pero se le está cayendo a pedazos, ¿No lo ve? No es que quiera decirle cómo debe tratar sus asuntos, no se enoje, yo sólo le digo. Acá en “Las Pocicas” nos ayudamos entre todos…

1: ¿Ella, está bien? (Nervioso)

2: Yo le hago el favor, sin compromiso. Mis padres me apoyaron completamente en hacer lo que sentía. Acá me ve. Incluso, mientras la degollaba se me escapó una lagrima de felicidad. Le tengo que decir que usted es un tipo muy afortunado, ella era realmente hermosa.

En verdad no entiendo mucho de lo que me dice…Sé que no me quiere por acá. Me gustaría que sepa que ella tenía esa cara de “yo no hice nada”, de inocente. Hasta después de haberle clavado el cuchillo por tercera vez no dejaba de tener esa sonrisa dibujada en la cara. Cuando la sangre se deslizó por sus mejillas me reí y canté, y los vecinos también me acompañaron en la canción… Usted estuvo tanto tiempo fuera de su casa que me tomé todo el tiempo del mundo, je. Me ha hecho pasar un lindo rato.

Ya sé que no le causa gracia, lo noto en su cara no hace falta que lo diga.

No tampoco limpié la pala lo sé, pero bueno, era la pala o yo.

Sé que está enojado, yo lo estaría también. Pero le repito, ella no sufrió. Ah, está completa si eso es lo que se pregunta, no tuve que excederme esta vez.

(Se pone a limpiar la pala)…No se olvide de regarla una vez al día…Recomiendo que eche poco agua, estas cosas por lo general se terminan descomponiendo y largan un olor detestable, y no creo que quiera tener problemas con la municipalidad, y sería triste desperdiciar tan buen trabajo. Quizá algún día pueda convertirse en un lindo jardín.

Bueno ya está todo hecho. Adiós.

ESCENA 2-

-Caricias sobre la arena-

(El hombre queda sólo. Se acerca a lo que está enterrado y deja la pala a un costado. Se toma la cara con las dos manos y sufre)

1: Mi cabeza me está matando…Debe ser el Sol…Y ahora este olor… (Vuelve a donde está el cadáver, comienza a sonar Videotape, de Radiohead)

Cómo me gusta verte así. Como si durmieras, aunque ambos sabemos que no dormís.

Apuesto a que soñarías con las nubes de algodón, recostada seguramente en la Plaza Independencia bajo un árbol, de algún verano.  Ahí con tus manos chiquititas, robás un pedacito de nube que se convierte en el más dulce de todo algodón de azúcar jamás antes probado. No estás sóla, pero tampoco estoy Yo. Seguramente no estoy Yo. Lo imagino porque anoche nos quedamos hasta muy tarde, desnudos, leyendo. Leyéndonos.

Yo realmente no puedo saber que soñás en este momento, no es una de mis habilidades, ja.

Lamentablemente no puedo evitar imaginar. ¿Dijiste algo? Ah…cierto.

Me es más fácil hablarte ahora que estás dormida, o algo parecido, no sé por qué. Es el silencio de la noche…no la luna ni las estrellas, estas nunca me parecieron bellas ni serenas…A lo que voy, es que las palabras justas me salen cuando no las escuchás. Ayer nos enojamos…me porté como un idiota…Y esta mañana también te escribí una carta.

No sé si escucharás algo ¿Estás despierta? Espero que no. Vos sos diferente, por eso me gusta verte soñar. Dios, cómo me encantaría entrar en tu mundo.

Hace una semana que tengo el mismo sueño, te veo llorando a escondidas mientras desgarras tu cabello, desesperada, comiendo la cal de las paredes de aquello que alguna vez fue nuestro hogar. Y yo que estoy como pegado al piso, no te puedo alcanzar hasta que todo se vuelve rojo, tan rojo, que huele a sangre. Y no sé cómo interpretarlo ¿Y si todo se viene abajo?

ESCENA 3-

-Del aliento de perro sobre la cara-

(El hombre 2 aparece nuevamente arrastrando el cuerpo de un hombre desvanecido.)

2: Usted sabe señor que lo estaba viendo desde aquella casa y realmente me conmovió. En este momento debería estar cantando con los vecinos, saltando sobre los charcos. Pero no, pensé en usted.
(Arrastra al viejo bruscamente) Aquí se lo dejo en bandeja, para que se tome el tiempo del mundo. Además le dejo un cuchillo que saqué de la casa del viejo, la sangre en el mango es porque me corté el dedo sin querer cuando venía, pero el viejo está intacto. Entiérrelo con sus propias manos, eso sí es excitante.

Sí señor, está vivo, una exquisitez y un lujo que ya no se consigue en el mercado…

¿Su edad? yo diría entre 50 y 80 años, esa es una edad complicada. Viera usted que como complemento, viene con un traje fino y todo.

Sí hombre no insista, se lo puede quedar de recuerdo al traje, tómelo como un souvenir.

¿Que por qué lo hago? Por la casa claro.

1: ¿Qué tiene la casa?

2: Creí que ya nos habíamos entendido. La entrada, las ventanas rotas, la humedad. Debería llamar a un médico diría yo. (Arrastra al viejo)

Uy! Espero que entienda que esto va con las mejores intenciones. Se preguntará dónde están los zapatos. Una falta de respeto de mi parte, perdone. ¡Regalarle un viejo sin zapatos, que descuido! Y además verá que está despeinado, ¡Qué horror! Es por eso que no le cobro.

Está bien le voy a ser honesto, lo encontré dormido y ya estaba así de feo. Cuando lo moví no se despertó, aunque noté que respiraba por el color de su camisa.

Yo le aconsejo que aproveche que está completito, no suelo encontrarlos con todas sus partes. A veces sus piernas y brazos están amputados, pero por lo general sólo las piernas.

(Mira hacia la casa) Si, a mí también me preocupa la casa…Es una pena, aunque ella ya está vieja y se entiende. Bueno lo dejo en intimidad. ¡Adiós!

ESCENA 4-

-Olor del caldo a mediodía-

(1 se queda sólo con el viejo. Se para y se queda mirándolo. Hay un largo e incómodo silencio, suena “MK1” de Radiohead)

1: (Mueve el cuerpo. Cuando lo deja le revisa los bolsillos. Saca una nota igual a la de la introducción. La lee)
“Si no me ves no podés despertarme”…”Respiro sobre tu hombro con la pala en mi mano, y bailo sobre los charcos de sangre con los vecinos, o al lado de ella”… ¿Eso lo escribiste vos?…Ja, no importa ya…

(El hombre guarda el papel, se acerca al viejo y se sienta a su lado. Habla mientras acaricia el cabello del viejo)

Yo había llegado de la escuela. Allí estaba papá recién llegado de la oficina. Lo sé por cómo estaba vestido, frente a la entrada donde todo relucía a encanto, con las flores, con las luces del mediodía. El maletín estaba tirado muy cerca de mis pies, y estaba manchado. Sentí un pellizco en las venas y la quemazón en las yemas de los dedos. Él se encontraba de espaldas, de rodillas frente a la puerta transpirada. Volví ese jueves del colegio, había sacado un 9 en matemáticas y llevaba la prueba en la mano para mostrársela. Esa materia siempre me costó y él me ayudaba a estudiar. Papá ya no esperaba. Papá se fue.

ESCENA 5-

-Amaneceres en Cartago-

(Comienza a examinar al viejo, éste repentinamente tose como ahogado y se levanta)

Viejo: (Abre los ojos fantasmalmente y se acerca intimidando al hombre) ¡AHH!

1: ¡Espere! ¡Señor! (Mira nervioso para todos lados) ¡Ayuda!

Viejo: (Se acerca e intimida al hombre) ¡Setenta mil africanos y veinte mil mercenarios, arrasándome! (Comienza a respirar con dificultad) ¡Yo soy Cartago!

1: ¿Pero si usted no hizo nada?

(Comienza a sonar “Tribulaciones, lamentos y ocaso de un tonto rey”, o “Un hada, un cisne”)

Viejo: Sé que nunca fui el mejor…No debí…Entre sus tropas, existían traidores. Setecientos, fueron asesinados con extrema crueldad. Les amputaron manos y pies, les rompieron las rodillas y después, les arrojaron a un foso aún vivos. Ahora ya no hay sombras y el pasto del jardín se vuelve rojizo por las mañanas…Y la tierra…la tierra nunca deja de estar húmeda… (Silencio)

(Se sienta y llora) Entendé que nunca la voy a olvidar. Lo que pasa, es que ella entró en trance, y no lo pude evitar. No fue mi culpa.

1: Siento su pérdida señor, pero es que usted fue un regalo. Quisiera devolverlo pero… todavía tengo la necesidad de desquitarme. (Silencio)

Viejo: Ese cuerpo se va a descomponer y lo sabés muy bien.

1: No lo sé, ahora no es lo que me preocupa… (Toma la pala)

Viejo: Ella a esta hora solía pasear por el barrio, le gustaba el olor a humedad que salía del jardín. 

1: A ver…Mejor siéntese acá. ¿Recuerda algo? Dígame su nombre…

Viejo: ¿Me vas a perdonar cierto?

1: Por favor, no estoy de humor.

Viejo: Entré a la casa, sin forzar la cerradura. Nadie lloró ni se dio cuenta. Yo en esa época era muy flexible. Las ventanas estaban rotas y no pude evitar caminar sobre los vidrios, aunque estos ya tenían sangre… ¡El olor a humedad, eso es lo que más recuerdo!…Allí encontré la pala que usé contra…

1: No entiendo porqué usted anda sin zapatos…

-ESCENA 6-

-Hielo seco sobre el ombligo de la amante-

SIN ELLA

(Llega 2 tomando un mate. Se quedan mirando un rato)

2: ¿La viste?

1: ¿A quién?

2: A ella.

1: No pude.

2: Entiendo… ¿Y el viejo?

Viejo: No pude evitarlo. (Llora)

1: No se quiere morir.

2: ¿Cómo dice?

1: Eso.

Viejo: Al atardecer del 7 de septiembre, los hombres a pie recorrían el campo de batalla para despojar a los mamelucos de su dinero. Las espadas de los muyahidines, unos días después, caerían sobre sus cabezas.

1: Ves…se resiste.

Viejo: ¡Nunca dije que no quiero morir!

2: Entonces parece que estamos todos de acuerdo…

1: ¿Le amputaríamos alguna parte? No sé si me quiero manchar…A ella no le va a gustar.

2: ¡Hey! Establecer un mercado de órganos podría ser muy útil para la gente que necesita un trasplante. Hoy son duramente castigados… (Silencio)

1: ¿No encontró los zapatos?

2: Estuve ocupado con una chica de la otra cuadra…mejor dicho una niña, con su uniforme de primaria, con esas corbatitas de escuela religiosa. Es una historia muy graciosa.

1: Es una pena.

2: No se preocupe, sufrió lo que suelen sufrir.

1: Digo, por los zapatos.

Viejo: Sucede que todavía tengo los pies lastimados. De todas maneras la sangre no era mía.

2: Ella paseaba por el barrio ¡Tenía unas piernas! Parecía un flamenco todo rosado, con esas medias que parecen redes oscuras, aunque creo que esas fueron parte de mi imaginación…Igual ya no importa… ¡Qué puedo decirle! fue más fuerte que yo. Ella fue la boba que tropezó frente a mí, los vecinos también la vieron enredarse al caminar. Fue su culpa…

1: ¿Y qué pasó?

Viejo: Entiendan que nunca la voy a olvidar. Es una estrella en el almagesto, allí en las Híades, donde están mis cinco niñas…

2: Igual a ella no le quedaba mucho, la que más ha vivido una, en este siglo, ha sido…hasta los 29 años por ahí. Lo mismo le pasó a cierta clase de perros, sólo que estos vivieron de más. De todas maneras ella iba por la izquierda, y tengo testigos…Por ley me corresponde. Más tarde voy a ver que hago con su cuerpo…(Silencio)

Viejo: ¡Yo nunca dije que no quiero morir!

2: ¿Qué le pasa al viejo? No se impaciente hombre, ya nos vamos a ocupar de usted.

Bueno, aprovechemos que la tierra está húmeda, sino mi trabajo se vuelve muy pesado cuando la tierra esta seca. (Se huele) Aborrezco el olor a sudor mezclado con la sangre que no es mía.

1: Decime… ¿Cómo lo vamos a matar?

2: Y es que parece un viejo bueno. Podría ser mi abuelo. Él me llevaba a ver cómo fusilaban a hombres y mujeres, cerca del Parque San Martín. ¡Cómo lo quería a ese viejo lindo! (Se emociona) No sé, no creo que se lo merezca. (Mira para todos lados) ¿Todavía tiene la pala por acá?

Viejo: ¿Puedo ayudarlos?

2: Que viejo respetuoso. (Se ríe)

Viejo: Ella lo sabía antes del primer golpe, por eso rió.

2: Todos lo sabíamos antes del golpe, sólo que no podíamos reír.

1: Y ahora…  

Viejo: Déjenme ayudar.

1: Y, primero hay que definir si quiere que sea una muerta rápida, o lenta.

Viejo: Rápida.

1: ¿Natural o artificial?

Viejo: Natural

2: El viejo se quiere morir de manera rápida, y natural. ¡Qué bizarro!

Viejo: ¿Puede ser en la entrada de la casa?

1: No.

2: ¿Por qué no?

1: Sencillamente porque no va a poder ser.

2: Mientras más pena me da, más ganas tengo de acuchillarlo. Ahí en el cuello debe tener una zona blanda, ¿No? Déjeme ver. (Toca el cuello del viejo)

1: Que sea al lado de ella entonces.

2: Me parece bien.

Viejo: (Piensa)…Da igual…

(Arrastran al viejo hacia un costado)

1: ¿Me regalaría ese traje? Sería una pena que se ensucie más.

Viejo: Si, no hay problema. (Se saca el traje, lo sacude y se lo regala a 1)

(1 y 2 colocan boca arriba al viejo, al lado del pozo donde está ella)

2: Ahora cierre a los ojos y comience a contar ovejitas. Cuando llegue a diez ovejitas, empiece a contar ovejitas que mueren de diferentes maneras. Déjese llevar por su imaginación, así podrá acelerar el proceso. Eso dicen las instrucciones.

1: ¿Qué instrucciones?

2: Las tiene escritas en el brazo…

Viejo: ¿Ella va a estar bien?

2: Ella va a estar siempre a su lado.

(Se despiden del viejo)

1: ¿Por qué le dijiste eso?

2: También estaba en las instrucciones.

1: ¿Lo tapamos?

Viejo: ¡Quiero morir de manera natural!

2: Dejémoslo así mejor.

-ESCENA 7-

-Atardeceres en Cartago-

SIN ÉL

(Se alejan 1 y 2 del viejo, suena Pale September de Camille Dalmais)

1: ¿Morirá a tiempo? (Preocupado)

2: Eso ya no depende de nosotros, sino de él. Eligió una muerte natural.

1: Es raro que no haya sangrado.

(Silencio)

2: Si quiere podemos acuchillarlo.

1: No lo sé.

2: Vamos hombre.

1: No sé, hay algo raro…

2: No se preocupe. Es muy probable que sufra más que ella. Al ser natural…

1: Es que es mi jardín, y no conozco a este hombre.

2: Creo que es una postura muy egoísta no querer dejarlo morir, sólo porque a usted le pertenece el terreno. No me parece ético.

1: Pero…

2: Mejor me voy.

1: Espere.

2: No se olvide de regar sus cabezas.

1: El viejo llevaba una nota…

(Silencio)

2: Lo sé.

(Se quedan en silencio)

1: Creo que alguien se excedió.

2: (Prende un cigarrillo)

1: ¿Es verdad que somos veinte mil mercenarios ya?

2: Un poco menos creería.”Las Pocicas” es muy chico.

(Silencio)

1: ¿Por qué le dijiste eso?

2: ¿Por qué le dijiste eso?

1: “Ella va a estar siempre a tu lado”

2: El viejo me había mordido en el dedo, mirá.

1: ¿Por qué le dijiste eso?

2: Ella va a estar siempre a tu lado.

1: (Silencio)

2: Mi cabeza me está matando…Debe ser el Sol…Y ahora este olor… (Se toma la cabeza) ¿Así debe ser el clima de Cartago, no?

1: Todavía tengo la necesidad de desquitarme…

2: Parece que va a llover. Esos cuerpos se van a descomponer y lo sabe. Yo mejor me voy, ella me está esperando. (Se queda mirando a 1. Apaga el cigarrillo. Se va)

-ESCENA 8-

-De cristales en los pies-

SIN

(1 se queda sólo sentado frente a los dos cadáveres, mirando a la casa de los vecinos)

1: Y si la casa se cae…

(Silencio. Comienza a sonar una música. “Motion Picture Soundtrack”…”Cuando comenzamos a nacer” “Tango en segunda”)

Ella: (Llega a la casa, le da un beso a 1) Me voy a poner a hacer el almuerzo. Te espero.

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