BREVE RESEÑA

De las primeras de mi autoría, “Plan de Estudios” fue escrito durante el año 2002, inspirada en un texto que escribí en 1996, tras tomar un curso de dramaturgia con Mauricio Kartún en 1996, en Chubut. Hasta ese año no conseguía ajustarlo. Pero contemplando las falencias del texto génesis, dónde cuestionaba a la educación y a los docentes como una ecuación equivalente, pude corregir esos errores que no me permitían darle claridad a ese escrito. Al comprender que la responsabilidad de las deficiencias educativas le correspondía a las políticas de educación implementadas por los gobiernos de turno y a sus ejecutores en los ámbitos correspondientes, pude reelaborar la obra. Ya no es el docente el centro de la crítica, aunque mantengo esa relación docente-alumno, en la cual mayoritariamente se refleja opresiva en cuanto se hacen presentes elementos de coerción. El docente también pasa a ser perjudicado por esta política pero en este caso, parece no poder encontrar una salida al problema y resuelve esa contradicción, posicionándose contra sus alumnos. El asunto puede desmenuzarse en una gran variedad de aristas: los contenidos curriculares precarios, ciertos intereses dudosos en cuanto al perfil del egresado, la restricción al acceso a la educación, y pésimas condiciones de cursado, confluyen en esta comedieta en actitud de abrir un debate.

Estéticamente, continúa una línea similar a “D.R.I.”, pero difiere mucho de mis últimos trabajos.

 

Escena 1

UN AULA HÚMEDA, SIN BANCOS, SÓLO UNA PIZARRA, UN ESCRITORIO EN ESTADO LAMENTABLE, ALGUNAS TIZAS, UN CUADRO DE UN PRÓCER, UNA TINA CON AGUA A MODO DE GOTERA Y, COLGANDO MUY RELUCIENTE, UNA BANDERA DE UN PAÍS INEXISTENTE. DE HABER UNA SILLA, ESTARÍA TRAS EL ESCRITORIO DEL DOCENTE, Y SE SUGIERE HACERLA DESAPARECER DURANTE EL TRANSCURSO DE LA OBRA, ASÍ COMO IRÁN DESAPARECIENDO EVENTUALMENTE OTROS ELEMENTOS. (ES PREFERIBLE QUE ESO SUCEDA EN MOMENTOS MÁS INOPORTUNOS, MEDIANTE PERSONAJES EXTRAS O SIMPLEMENTE ACTORES. LOS PERSONAJES PRINCIPALES PUEDEN O NO, PERCATARSE DE ESTAS PRESENCIAS Y EL RESPECTIVO ACTO DE SUSTRACCIÓN: LO IMPORTANTE ES QUE NINGUNO REACCIONA CONTRA ESTO.)

EN ESE AULA ESTÁ EL PROFESOR, SIEMPRE ÉL CON UNA RADIO PORTÁTIL A SU ALCANCE. UN ASPECTO IMPECABLE EN SU VESTIR NO LOGRA MEJORAR LA MISERIA QUE LO AQUEJA (A ÉL Y A TODOS LOS PERSONAJES DE ESTA OBRA). A PESAR DE TENER ALGUNOS POCOS APUNTES A MANO, SU VISTA ESTÁ PERDIDA EN EL HORIZONTE.

INTERRUMPE SU MIRADA LA APARICIÓN DE LA DIRECTORA, QUE TAMBIÉN ES PROFESORA DEL COLEGIO,UNA TIPA DE ASPECTO ELEGANTE Y TOSCO A LA VEZ, LLEVANDO CONSIGO UNAS PLANILLAS Y EL DIARIO DEL DÍA, QUE DEJA EN EL ESCRITORIO. INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE HABER SALIDO DEL ESTADO DE ABSTRACCIÓN, EL PROFESOR HOJEA CON DESESPERACIÓN EL DIARIO.

DIRECTORA: – Le tengo una mala noticia: el suplemento deportivo lo tiene el ordenanza.

EL PROFESOR DEJA DE HOJEAR EL DIARIO, LA MIRA Y SE DESILUSIONA.

DIRECTORA: – Mentira. Aquí lo tengo. (SACA EL SUPLEMENTO DEPORTIVO QUE TENÍA ESCONDIDO. EL PROFESOR SE ENTUSIASMA. ELLA SE LO ENTREGA) Preceptoría emitió el nuevo listado de alumnos que asistirán a clases en el ciclo lectivo que se inicia en el día de la fecha.

PROFESOR: (MIENTRAS LEE) – ¿Está en lista el Repitente?

DIRECTORA: – Verá, profesor. Usted sabe que este colegio no puede albergar a más estudiantes… Las causas son muchas: la cantidad de egresados, la capacidad de las aulas, la excelencia académica, estrechamente relacionada con la educación personalizada. Además, el país no puede mantener la educación de los que vienen al colegio a perder el tiempo, que son muchos actualmente. Es por eso que se ha instalado el cupo. La estructura de este colegio permite a tres estudiantes por curso, cifra a mi parecer ideal, ya que esta cifra impide la dispersión del estudiantado, por lo tanto habrá mayor dedicación en la tarea, y así los alumnos obtendrán un nivel óptimo de conocimiento. Esto favorecerá a nuestro colegio, dado a que nuestros egresados serán los más destacados cuando salgan al medio… Pero no se preocupe: decidimos otorgarle una nueva oportunidad al Repitente. Aquí entre nosotros… sabemos que es su repitente preferido.

PROFESOR: (INTERESADO) – Entonces, ¿tendremos cuatro alumnos en este curso?

DIRECTORA: – De ninguna manera. Tuvimos que quitarle la plaza a un aspirante que… ¡pobre, él! vive en una villa… No podemos permitir que por este colegio incursione un muchacho que vive rodeado de delincuentes… No estoy queriendo decir que él lo sea, no. ¡Lejos de mí! Pero ¿quién sabe? Además, los pobres están condenados a ser pobres. ¿Para qué quieren estudiar? Así que para que el Repitente pudiera recursar le quitamos la plaza a este educando…

PROFESOR: -¿Y entonces?

DIRECTORA: – Entonces, el villero se quedó sin plaza.

PROFESOR: – Lástima, ya no quedan más espacios verdes en la ciudad… ¿Y entonces?

DIRECTORA: – …y entonces el Repitente será alumno nuestro este año. Está esperando para entrar.

PROFESOR: – Pase, Repitente. ¡Pase, Repitente!

EL REPITENTE NO APARECE. LA DIRECTORA VA A BUSCARLO. CUANDO VUELVE, ENTRA CON UN MUÑECO DE TRAPO.

DIRECTORA: – ¿Por qué no entraba, Repitente? ¿Por qué no saluda, Repitente? ¡Esta juventud! ¡Qué irrespetuosa! Empezamos mal, Repitente.

LA DIRECTORA SACUDE CON VIOLENCIA AL MUÑECO Y LUEGO LO SUMERGE EN LA TINA.

PROFESOR: – Le agradezco que una vez más intente demostrar su afán por estudiar y mejorar en la vida, Repitente. (A LA DIRECTORA) Pronto llegarán los demás alumnos, ¿preparó Usted su discurso de apertura de este ciclo?

DIRECTORA: – Por supuesto, pero Usted no olvide que debe preparar el discurso de clausura.

PAUSA. EL PROFESOR LEE EL SUPLEMENTO DEPORTIVO.

PROFESOR: – Fíjese qué curioso: apertura, clausura… igual que los torneos de AFA. Deberíamos iniciar las clases en agosto y finalizarlas en junio del año siguiente, como el calendario futbolístico.

DIRECTORA: – Propóngalo, si le interesa. Eleve un proyecto al Ministerio.

PROFESOR: – Creo que no nos darían… esférico.

DIRECTORA: – Al contrario: para esas cosas nos tienen en cuenta.

 

Escena 2

LLEGA EL ALUMNO CON SU MOCHILA, LA QUE NO SABE DONDE DEJAR PORQUE NO HAY BANCOS.

ALUMNO: – Buen día.

DIRECTORA: – ¡Tarde!

ALUMNO: – Perdón. Buena tarde, entonces.

PROFESOR: – ¡Llega tarde!

ALUMNO: – ¿Yo?

DIRECTORA: – ¡Cómo se atreve! El primer día…

ALUMNA: (LLEGANDO) – El primer día creó el cielo y la tierra.

DIRECTORA: – Muy bien, Alumna. La felicito.

PROFESOR: – Su afán por estudiar la ha hecho llegar temprano.

ALUMNO: – ¡Llegó detrás mío!

ALUMNA: – Como siento un gran aprecio por ustedes, les traje un presente. (TOMA UN PAR DE MANZANAS Y LES DA UNA A CADA UNO. ELLOS DEJAN LAS MANZANAS EN EL ESCRITORIO, O BIEN PUEDEN INICIAR UN JUEGO PERVERSO CON ELLAS)

DIRECTORA: – Muchas gracias.

PROFESOR: – Puede sentarse, Alumna.

ALUMNA: – Gracias. (SE SIENTA EN EL PISO)

ALUMNO: – Pero, ¿en el piso?

ALUMNA: – ¿Dónde si no?

ALUMNO: – En un banco.

ALUMNA: – ¿Ves algún banco, por esas casualidades?

ALUMNO: – No. Pero debería haber.

ALUMNA: – No hay.

PROFESOR: – Alumno, ¡quiere sentarse!

ALUMNO: – Necesito un banco.

DIRECTORA: – ¡De no creer! ¡Tiene el tupé de exigir un banco!

PROFESOR: – Siéntese de una vez.

EL ALUMNO, RESIGNADO, SE SIENTA. ABRE SU MOCHILA Y EXTRAE UNA BANANA Y UNA LATITA DE GASEOSA. LAS MIRA APENADO. CONTEMPLA LAS MANZANAS DE LOS PROFESORES. FINALMENTE GUARDA LA BANANA Y SE DIRIGE CON LA LATITA A AQUELLOS.

ALUMNO: – Como fruta ya tenían… (LO MIRAN REPULSIVAMENTE) Yo… en fin, bueno. No les iba a dar la banana: es mi almuerzo… (ANGUSTIADO) La pueden compartir… (LO MIRAN CON IRA. SE VUELVE CON LA LATITA, CABIZBAJO. REGRESANDO A SU SITIO, DESCUBRE AL REPITENTE EN LA TINA)

DIRECTORA: – ¿Alguien tiene algo que agregar?

ALUMNA: – No, señora Directora.

DIRECTORA: (AL ALUMNO) – ¿Usted?

ALUMNO: (ABSTRAÍDO POR EL MUÑECO. EN REFERENCIA AL REPITENTE) – No…

DIRECTORA: – Pregunté si tiene algo que agregar.

ALUMNO: (ARREPINTIÉNDOSE DE HACER ALGUNA ACOTACIÓN SOBRE EL REPITENTE) – No.

DIRECTORA: – ¿“No” qué?

ALUMNO: – No, no tengo nada que agregar.

DIRECTORA: – ¿“No, no tengo nada que agregar”, qué?

ALUMNO: – No, no tengo nada que agregar, señora Directora.

DIRECTORA: – ¡Señorita! (AL REPITENTE) ¿Y Usted? ¿Y Usted?

ALUMNO: (A LA ALUMNA, ASUSTADO) – No le contesta…

ALUMNA: – Está ahogado.

 

Escena 3

PATIO DE LA ESCUELA. PUEDE APRECIARSE UN MÁSTIL, O POR LO MENOS SU BASE.

DIRECTORA: – ¡Ordenanza!

ORDENANZA: – Señora Directora…

DIRECTORA: – Coloque la bandera en el mástil, bien arriba. Hay que aprontarla para el acto de apertura.

ORDENANZA: – No hay cuerda para izarla.

DIRECTORA: – Átela. En la punta.

ORDENANZA: – No tenemos escalera.

DIRECTORA: – Trepe.

ORDENANZA: – Bien. ¿Algo más?

DIRECTORA: – Quédese arriba del mástil y hágala flamear. Va a conmover…

ORDENANZA: – Soy un as para eso. Mejor que el viento.

 

Escena 4

DISCURSO DE LA APERTURA DEL CICLO LECTIVO, EN EL PATIO.

DIRECTORA: – Su Majestad, Señor Ministro de Educación, Sr. Jefe de las Fuerzas Armadas, Dirigentes vecinales, Señores padres, Docentes, Jefe de la Seccional Primera de Policía… (EL ALUMNO BUSCA ENCONTRAR A TODOS AQUELLOS QUE SE MENCIONAN) Mi Pichicho querido, gato del vecino, Coro Polifónico de Paso del Sapo, Pepe Grillo, la mar en coche, cosas, alumnos. Es de destacar la buena voluntad de nuestros señores gobernantes, ya que una vez más consideraron enviar una partida presupuestaria a Educación, y gracias a eso, hoy podemos inaugurar un nuevo ciclo. Nuevo ciclo que en este colegio es avalado por una amplia trayectoria institucional. Nuestros egresados son personalidades destacadas de nuestra sociedad. Los docentes son profesionales capacitados: todos con títulos de postgrado, según las exigencias vigentes. Esto habla a las claras de la calidad de esta institución.

ALUMNO: – ¡Pero no hay bancos: sólo hay goteras!

DIRECTORA: (ALTERADA) – ¡Callar! (CALMÁNDOSE) Dicha calidad ha tenido lugar gracias a las sugerencias hechas por el Ministerio basadas en optimizar el ingreso a los colegios, restringiéndolos a aspirantes aptos e inteligentes…

ALUMNO: – Si sólo a los “inteligentes” se les permite estudiar en los colegios, ¿dónde estudian los “burros”?

DIRECTORA: – ¡Silencio! ¡Qué bochorno!

LA DIRECTORA SE AGITA Y TIENE ESPASMOS. ESTÁ A PUNTO DE DESMAYARSE. EL PROFESOR LA SOCORRE. LA ALUMNA TAMBIÉN AYUDA.

PROFESOR: (AL ALUMNO) – ¿Estás satisfecho ahora? (BUSCANDO) ¡Agua!

(TRAE AGUA DE LA TINA)

ALUMNO: – ¡Saca agua de ahí!

DIRECTORA: – Ya estoy bien… Debo continuar…

ALUMNA: – Tranquilícese.

PROFESOR: (AL ALUMNO) – Siempre generando caos. Así te va a ir…

DIRECTORA: – …El prestigio de esta institución se sustenta en la buena imagen que dan sus egresados, en la elegante fachada de la entrada principal, y en la infinita generosidad de los señores docentes que con dedicación se ocupan de su tarea. Digo generosidad porque ante la apremiante situación del país estos docentes sacrificaron sus sueldos para otros menesteres de la institución, como la fachada, por ejemplo. Queda visto nuestro esmero. Pero hoy nos une el inicio de una nueva etapa, una más, para la cual nos comprometemos a brindarle a la comunidad los frutos esperados, agradeciendo la confianza que depositan en nosotros. Previo a la apertura del ciclo escucharemos la canción que a todos nos une y con la cual estamos identificados, a pesar de que hace un tiempo atrás estuvo censurada debido a su osado contenido en reclamo de la libertad… Nuestra Canción a la Bandera…

SE ESCUCHA UNA GRABACIÓN QUE DICE SÓLO LO SIGUIENTE: “CON VALOR, SU VÍNCULO ROMPIÓ”, TAL VEZ, REPETIDAS VECES. DURANTE ESE TIEMPO, UN PROFUNDO SILENCIO. LUEGO APLAUDEN.

DIRECTORA: – A continuación, contemplaremos un instante nuestro símbolo patrio.

MIRAN HACIA LO ALTO DEL MÁSTIL.

DIRECTORA: (A REGAÑADIENTES) – ¡Vamos, que flamee!

PROFESOR: (CON PROFUNDA REFLEXIÓN) – ¿Cuántos han caído por ella?

SE ESCUCHA EL GRITO DEL ORDENANZA QUE CAE DEL MÁSTIL.

ALUMNA: – ¡El ordenanza!

DIRECTORA: – El mástil era demasiado alto.

PROFESOR: – Parece que vamos a cambiar la escarapela por la insignia de luto.

DIRECTORA: – Pero la vida continúa, y estamos en el acto de apertura del nuevo ciclo. (RETOMANDO EL CLIMA DEL ACTO) Nuestra Bandera, merecedora de cualquier sacrificio. Tomemos como ejemplo al Ordenanza, quien ha sacrificado su vida por ella, a la par de nuestros próceres. Salvando las diferencias, porque próceres y mártires forman parte del pasado, ya que la historia de este país ya fue construida. Hoy en día, sólo los corazones nobles como el del Ordenanza actúan en defensa de nuestros colores patrios. Cada uno, desde el lugar que le toca. A nosotros nos corresponde defenderlos desde la educación. Por eso, hoy nos reunimos para dar inicio al nuevo ciclo.

PROFESOR: – Bien. Pues, ¡que comience el Torneo Apertura!

 

Escena 5

EN EL AULA.

DIRECTORA : – Visto y considerando que el horario establecido en este establecimiento establece que la cátedra primera que debe dictarse en el día de hoy me corresponde, me veo obligada, no lo tome a mal, Profesor, a solicitarle su momentánea ausencia del aula.

PROFESOR: – ¡Oh, cuánto lo siento! No había reparado en el horario, verdad. Fue sin intención. Ya mismo dejo a su disposición a los alumnos… Perdóneme, estaba distraído… A tiro me retiro. Estaba…

DIRECTORA: – Suficiente. Ya le entendí.

PROFESOR: – Con permiso. (SALE)

DIRECTORA: – Bueno. Ya estamos más de entrecasa, en un ambiente cálido, solos. Es que el Profesor es una persona de ideas cerradas, es… como decirlo… muy estricto. Ustedes me entienden, ¿verdad? Así que esta es una clase informal, lo que no significa que no cumpla con mi tarea, que es la de depositar en ese complejo envase (SE ACERCA AL ALUMNO Y LE BESA LA FRENTE) que hace falta llenar, todo lo que yo sé. Bien, relájense. Siéntense, si quieren, en el suelo, y prendan ese televisor que se llama imaginación para aplicarla en esta asignatura, que se llama “Módulo Introductorio a las Ciencias Fonemáticas de Otorgamiento de Sentido para el Habla y la Comunicación Oral y Escrita”.

ALUMNO: – No entendí un pedo. Creo que esta me la llevo…

DIRECTORA: – Cuide su lenguaje.

ALUMNO: – Explíqueme qué clase de materia es.

DIRECTORA: – Pero si serás pelotudo, pendejo. En el viejo plan, esta asignatura se llamaba “Lengua”. ¡Ahora entendés, la concha de la lora!

ALUMNA: – Profesora, no gaste pólvora en chimangos.

DIRECTORA: -¡Chicos, déjenme dar la clase! Desde la existencia del hombre mismo, la lengua ha sido una herramienta fundamental, de uso frecuente, que permitió la comunicación y facilitó la vida… Por favor, vayan sacando sus materiales… La lengua, entonces, es la fiel compañera del ser humano, y siempre tuvo su lugar en la historia: (LOS ALUMNOS VAN SACANDO LA LENGUA) la boca… A ver, a ver… (LES REVISA LA LENGUA) Sí, sí. Muy bien, ¡perfecto! Es por eso que en esta clase vamos a analizar la vida y obra de un escritor autóctono: Máximo Chantal. (APARECE EL PROFESOR CARACTERIZANDO A MÁXIMO CHANTAL, COMO SI FUERA UN PRÓCER. SE MUEVE DE MANERA INVEROSÍMIL. ESTA ESCENA PARECE UN PERÍODO DE ENSOÑACIÓN) Todavía no se había logrado la independencia de este país, cuando Chantal estampó su tinta en los periódicos de la época… (“CHANTAL” ECHA UN FRASCO DE TINTA SOBRE UN PERIÓDICO) Siempre bregó por los intereses de la patria (“CHANTAL” AGITA BANDERITAS YANQUIS, INGLESAS, RUSAS, ESPAÑOLAS, O LA DE ALGÚN PAÍS RECONOCIBLE QUE NO FUERA EL PROPIO) y siempre se preocupó por el bienestar de los vecinos. (APARECE UN MENDIGO)

MENDIGO: – Patrón, tiene alguna moneda. Tengo diez hijos…

CHANTAL: – Salí, negro ‘e mierda. Hubieras cogido menos, así tendrías menos bocas pa’ alimentar. (SE VA EL MENDIGO. APARECE UNA VECINA)

VECINA: – Sr.Chantal, hay una fiesta bailable en el club.

CHANTAL: – Habría que hacer clausurar ese local… antro de vagos y delincuentes. (SE VA LA VECINA)

DIRECTORA: – Ha sido un gran innovador del lenguaje y su mérito es haber escrito como si estuviera viviendo en esta época. Por ello, sus textos pueden ser considerados muy actuales. En aquel entonces, sus escritos recorrían toda Europa. Hoy, a 600 años de su muerte, leeremos uno de sus magníficos cuentos. Nótese el rico léxico que emplea en sus obras… (“CHANTAL”, ENSIMISMADO, COMIENZA A NARRAR)

CHANTAL: – Suena el teléfono… Eso me sugiere una espléndida historia. Una historia sin pie ni cabeza, o sea ápoda y acéfala: en una ciudad que no recuerdo el nombre – por eso la voy a llamar Innombrada – vivía un mancebo de catrulis dorados y un vello espigoso bordando su queleta. Cristóbal Colón, así se llamaba, se sorprendió un día cuando vio sobre su tiliferia un ovni gigante que disparaba fultitos de melavaras. De una de ellas, surgió una figura con rasgos humanos – más bien femeninos – que lubetó el jardín e hizo crecer los secos rosales. (LA ALUMNA SE ACERCA A LA TINA ARRASTRÁNDOSE Y TOMA AL REPITENTE. LO ACARICIA, LO ABRAZA, LO HUELE, COMIENZA UN JUEGO ERÓTICO) Y esos rosales incitaron a Colón a acercar su mano al cálido cuerpo de ese ser. (ACERCA SU MANO AL CUERPO DE LA DIRECTORA. HAY UNA SUTIL ATRACCIÓN. EL JUEGO ENTRE EL PROFESOR Y LA DIRECTORA ES, EN CONTRAPOSICIÓN, MÁS REPRIMIDO QUE EL JUEGO DE LA ALUMNA CON EL MUÑECO, QUE ES DEMASIADO EXAGERADO) Las yemas de sus dedos experimentaron distintas sensaciones, distintas formas: triánglobos, heptalelepípedos, circudrados.

ALUMNO: (A LA ALUMNA) – Está ahogado.

CHANTAL: – Y cuando sintió el fermenón no supo que hacer. No lo soltó, así que con su lengua exploró los plekes.

ALUMNO: (INSISTIENDO) – Está ahogado.

CHANTAL: – Un líquido nacarado roció la cara de Cristóbal pero no impidió que siguiera con su exploración. Es más: aumentó el placer.

ALUMNO: – ¿Qué sentís?

ALUMNA: (EN SU JUEGO, PLACENTERA) – Asco.

CHANTAL: – Del ente saltó una bolita que rodó por el piso de ébano, y unas cuantas fibras nacieron del cuerpo del ser que lamieron varios lugares de la persona de Colón.

ALUMNA: – Un lindo asco.

CHANTAL: – Sus manos sintieron tocar un piano y una melodía cubrió el espacio. Las notas anularon la mente de Cristóbal. Lástima, justo cuando se dio cuenta que ese ser, sin pie ni cabeza como esta historia, se lo comía.

LA ALUMNA ARROJA CON MUCHA VIOLENCIA AL REPITENTE FUERA DEL ESPACIO ESCÉNICO. SE ACABA EL PERÍODO DE ENSOÑACIÓN.

ALUMNA: (AL ALUMNO) – ¿Por qué no te sumaste?

ALUMNO: – No me gusta Chantal.

DIRACTORA: – ¡Desaprobado!

ALUMNO: – Quisiera saber qué es lo que quiere decir ese autor con su cuento.

DIRECTORA: – ¡Acá no se analizan las ideas!

ALUMNA: (AL ALUMNO) – Te hubieras sumado: yo te estaba esperando.

PROFESOR: (ABSTRAÍDO, AÚN COMO CHANTAL) – Y ahora me vengo a acordar el nombre de esa ciudad innombrada: ¡¡¡ Pirindinghtzekmichu ! ! !

DIRECTORA: – Ha terminado mi hora. Ahora tienen clases con él. Adiós, alumnos. (SALE OFUSCADA)

ALUMNA: – ¿Qué nos va a dar, profesor?

PROFESOR: – Biología… o Psicología, no sé… Algo se me va a ocurrir… ¿Ya se fue?

ALUMNO: – ¿Quién?

PROFESOR: – La Directora… (AL VER QUE NO ESTÁ, TOMA CONFIANZA) Ella es todo en esta escuela. Tiene un poder inmenso. Me tiene dominado. Sólo valen sus ideas. A mí no me deja… ¡Ay! ¿Y si me escuchó? (SE ASUSTA. TIEMBLA) ¡Es el fin!… La clase… ¡Tizas! (COMIENZA A DIBUJAR EN LA PIZARRA UNA FIGURA AMORFA)

ALUMNA: (AL ALUMNO) – ¿Qué será?

ALUMNO: – No sé. Puede ser el extraterrestre del cuento de Chantal.

PROFESOR: – Tomen sus libros. ¿Ven bien?

ALUMNA: – ¿Qué es?

PROFESOR: – Esto es un adolescente.

ALUMNO: – Profesor, ¡eso no puede ser un adolescente!

PROFESOR: – ¿Usted me está discutiendo este concepto básico?

ALUMNO: – Eso no puede ser un adolescente porque ni siquiera tiene forma de ser humano.

PROFESOR: – ¡No leyó el libro!

ALUMNO: – ¿Y qué dice el libro?

PROFESOR: – El libro dice claramente que lo que acabo de dibujar es un adolescente.

ALUMNO: – ¡Un libro no puede decir eso!

ENTRA LA DIRECTORA CON EL MUÑECO REPITENTE.

DIRECTORA: (REPRENDIENDO) – ¿Qué le está discutiendo a su profesor, alumno?

PROFESOR: – ¿Puede creerlo? Sostiene que el libro está equivocado, que eso no es un adolescente.

DIRECTORA: – ¿Puede Usted, alumno de los mil demonios, aprender y aprehender los conceptos impuestos por el Ministerio de Educación, a través de este libro que han preparado en una ardua tarea, con el propósito de llenar el hueco que tienen todos ustedes en su cabeza?

ALUMNA: – ¡Tiene razón el alumno! (EL PROFESOR Y LA DIRECTORA SE SORPRENDEN) Eso no es un adolescente: le falta el pelo.

PROFESOR: – ¡Es verdad: me había olvidado del pelo!

ALUMNO: – Y de los ojos…y las orejas, y…

DIRECTORA: – Los adolescentes no tienen ojos. No ven, no oyen. No sienten…

PROFESOR: – Me temo que tendré que corregirle: en una investigación realizada hace poco se formuló una teoría innovadora. Se cree que el adolescente también tiene sentimientos.

EN ESTE MOMENTO PUEDE INGRESAR ALGUIEN Y LLEVARSE LA PIZARRA.

DIRECTORA: – No me vengan a mí con nuevas teorías… A Usted, alumno generador de este caos, para que asuma la responsabilidad de lo que ha ocasionado, se le tomará examen. A Usted también, alumna.

ALUMNA: – ¡Y a mí por qué!

DIRECTORA: – La ley es pareja para todos.

ALUMNA: (AL ALUMNO) – Por tu culpa, me desaprobaron a mí también.

DIRECTORA: (AL PROFESOR) – Y Usted, preste más atención en sus clases. El Repitente se había escapado de su clase… O me va a decir que lo dejó salir. (ARROJA AL REPITENTE EN LA TINA)

 

Escena 6

ESTÁ EL PROFESOR EN EL AULA, SÓLO, CON LA RADIO PORTÁTIL. SE OYE EL RELATO DE UN PARTIDO DE FÚTBOL. ESTÁ ATENTO AL PARTIDO: SE ENTUSIASMA CON ALGÚN CONTRAATAQUE, PUTEA AL ÁRBITRO O ALGÚN FALLO DESFAVORABLE, SE ENTRISTECE POR UN GOL RIVAL. TRATA, DE VEZ EN CUANDO, DE VER QUE NO VENGA LA DIRECTORA. FINAL DEL PRIMER TIEMPO. ALGUNA PUBLICIDAD. APAGA LA RADIO. DESCONSOLADO.

PROFESOR: – Sí. Voy a presentar ese proyecto para dividir el ciclo lectivo en Apertura y Clausura, como los torneos de AFA. Esta aula vacía es como una cancha sin hinchada. O un partido sin equipos. ¿Qué puede hacer más emocionante el ejercicio de la docencia?… Podríamos coronar a un alumno campeón: se harían clases más competitivas, y así se sacarían los ojos… pero no, claro. Luego los relatores hablarían de violencia en el fulbo… en la escuela, digo. ¿Cómo mejorar la educación? (COMO DESCUBRIENDO ALGO IMPORTANTE) ¡Los dos peores promedios descienden… repiten, digo! (ESPÍA HACIA EL PATIO PARA NO SER SORPRENDIDO) ¡Pero si hasta el descenso por promedio está discutido por la prensa! Los barras-bravas, ¿serán los que no han podido integrar el equipo de la clase, o los niños mimados de la institución? Quizá no será hoy, pero algún día voy a encontrar la respuesta de la educación, en el fulbo. Ahora, tendré que hacer fuerza por mi equipo, para que gane el partido. Equipo. ¡Qué palabra más pedorra! Suena a unión… Unión de Santa Fé. Suena a grupo… ¿Qué club se llama “grupo”? Ah, Grupo Universitario de Tandil. Equipo. Suena a equipo de gimnasia… (COMO DANDO UNA ORDEN, PARODIANDO A UN PROFESOR DE GIMNASIA) ¡Alumno, mañana véngase con el equipo de gimnasia puesto… Mañana trote cortito, ¡diez vueltas al colegio! (VUELVE A ALERTARSE PARA NO SER SORPRENDIDO) Gimnasia… Y Esgrima de La Plata. Equipo. Suena a conjunto. Conjunto me suena a matemáticas, o a música: Aníbal Troilo y su Conjunto. Uy, ya está por comenzar el segundo tiempo. (COMIENZA A AGITAR UN BANDERÍN) Es la hora de hacerle el aguante al equipo. Es la hora de sufrir. (ENCIENDE NUEVAMENTE LA RADIO. COMIENZA EL SEGUNDO TIEMPO. MANTIENE EL VOLUMEN BAJO) Soy un pobre imbécil. Debí haber sido futbolista… Aquí gano miseria…¿Pero quién me garantizaba el éxito como jugador? ¿Por qué un futbolista exitoso gana más que un docente? ¿Y por qué no hay docentes exitosos? ¿Por qué debería existir el éxito? Soy un pobre imbécil (SUBE EL VOLUMEN. SE ESCUCHA UN GOL. LO GRITA EUFÓRICO)

 

Escena 7

SALA DE REPITENTES. SE ENCUENTRAN MUCHOS MUÑECOS COMO EL REPITENTE, COLGADOS COMO SI FUERAN MAPAS. TAMBIÉN ESTÁN COLGADOS LA ALUMNA Y EL ALUMNO.

ALUMNA: – Estoy acá por tu culpa.

ALUMNO: – ¿Qué es este lugar?

ALUMNA: – Es la sala de los repitentes… ¡Yo no quiero repetir! Tanto sacrificio para que un vago como vos…

ALUMNO: – ¡Repitentes! Parecen mapas colgados.

ALUMNA: – La sala de mapas es la que sigue. Yo no quiero ser repitente. Yo no soyburra.

ALUMNO: – Eh, alguno de ustedes, ¡hable!.

SILENCIO.

ALUMNA: – Como soy inteligente, voy a rendir bien. Pero para rendir bien tengo que estudiar. Y no puedo estudiar aquí colgada.

ALUMNO: – Eso te pasa por chupamedias.

ALUMNA: – Pagamos justos por pecadores.

ALUMNO: – Entonces, no hay justicia.

ALUMNA: – La injusticia la sufro yo: vos te lo tenés merecido.

ALUMNO: -¿Cómo podemos salir de aquí?

ALUMNA: – La única forma es rindiendo un examen.

ALUMNO : – ¡Repitentes! Alguno diga algo.

PAUSA.

ALUMNO : – Pensé que en este colegio podía estudiar…

ALUMNA: – Pues no demostraste ningún interés. 

ALUMNO: – ¿Por qué no habla ninguno de ustedes?

ALUMNA: – Creo que están muertos. Les ha pasado la vida esperando egresar de este colegio. Eso te va a pasar a vos, por tonto. A mí no porque voy a dar bien el examen. Me he preparado durante toda mi vida para terminar mis estudios en tiempo y forma. Y si es posible, antes de lo previsto también. Quiero recibirme cuanto antes y ser la mejor profesional: estoy capacitada para eso. He aprovechado todas las oportunidades que me han dado. Los que no las aprovechan, terminan como vos. Cumplí con todo lo que debía hacer: no puedo temer. Tengo el futuro asegurado.

 

Escena 8

EN LA OFICINA DE LA DIRECTORA, CONVERSAN ELLA Y UN FUNCIONARIO.

FUNCIONARIO: – Esto es lo que la empresa puede ofrecer: un plus mínimo para sueldos; mantenimiento anual de la estructura edilicia, incluyendo desinfección y pintura; un envío cada dos años de 20 libros para equipar la biblioteca, cuyos contenidos están acordes a las necesidades de nuestra empresa; y 5 computadoras.

DIRECTORA: – Las computadoras, ¿son para que las usemos las autoridades de la escuela o para el alumnado?

FUNCIONARIO: – Ustedes les dan el uso que quieran. Nosotros tenemos que entregarlas: ése es nuestro arreglo con la empresa de computación… ¿Cómo decirlo? Para que se entienda… un negociado. ¡Eso es!, un convenio. Para que den los números… Pero eso a Ud. no tiene por qué importarle.

DIRECTORA: – Desde luego. A qué preguntar, si con lo que nos brinda su empresa es suficiente.

FUNCIONARIO: – Desde ya, acordemos para dejar en claro, que los egresados de este colegio serán todos pasantes en Royal Inc., o en su defecto, en el Bank Imperial Trust, que financia a nuestra corporación.

DIRECTORA: – Pasantes significa…

FUNCIONARIO: – Laburar gratis. Bien claro.

DIRECTORA: – Es un acuerdo que beneficia a la institución.

FUNCIONARIO: – Y a nosotros también. Pero olvidaba un par de detalles: el primero, que becamos a los dos mejores promedios con trabajo en el extranjero, en una sucursal de nuestra empresa, o en la Planta Mayor, si lo ameritase. La Royal Inc. debe estar integrada por gente capacitada.

DIRECTORA: – No se va a desilusionar con nuestros egresados.

FUNCIONARIO: – El segundo detalle: (TOMA UNOS CARTELES CON EL LOGO DE LA EMPRESA) Verá, tales beneficios para esta institución requieren de una predisposición particular. Por un lado, tenemos estos carteles que se deberán colocar por todo el colegio, hasta en los baños. Le tenemos reservado uno luminoso para colocar en la fachada principal. Por otro lado, un magnífico diseño de uniformes con el sponsor de la Royal Inc. en el frente, (MUESTRA UN UNIFORME) y al dorso, el del Bank Imperial Trust. ¡Qué diseño! Parece una casaca de fútbol. ¿Ve el detalle de la numeración? Es para que identifique al alumno por el número de lista.

DIRECTORA: – ¡Esto eleva el nivel del colegio! ¿No tiene para ofrecer nada más? Nación manda muy poco.

FUNCIONARIO: – Por ahora eso. Luego veremos los resultados y… ¿quién le dice? Un poco más de platita… alguna que otra cosita más… pero hay que esperar, aunque se venga abajo la escuela.

DIRECTORA: – Trato cerrado.

FUNCIONARIO: – Una cosita más, por el bien de la empresa… ¡Ojo con lo que se comente en las aulas!

DIRECTORA: – Descuide. Ahora, en nuestro colegio no se usa el aula para otra cosa que no sea el estudio.

FUNCIONARIO: – ¡Qué bueno! Porque hace unos años atrás sorprendieron a un docente – si se lo puede llamar así – hablando de política con los alumnos.

DIRECTORA: – No va a haber problemas con eso: en estos últimos tiempos, la política ha caído en un descreimiento general.

FUNCIONARIO: – ¿Y las ideas “raras”?

DIRECTORA: – ¿Ideas? ¿Para qué se inventó el postmodernismo?

 

Escena 9

SALA DE REPITENTES, AÚN COLGADOS LOS ALUMNOS, COMO SI ESTUVIERAN DORMIDOS. INGRESA A LA SALA EL PROFESOR CON SU RADIO ENCENDIDA, AL MÍNIMO. VERIFICA QUE NO LO VEAN Y NO “DESPIERTEN” LOS REPITENTES.

PROFESOR: – ¡Cuánto hubiera dado para que no repitieran! Si han venido a la escuela es porque han querido estudiar, o han necesitado, por lo menos. Se nota que han dado todo de sí, pero a veces no alcanza. En un par de años, esta sala estará repleta de repitentes y no habrá más espacio. Claro, si no cierran la escuela antes. Parece que no están preparados para este mundo. Parece que no les da la cabeza. Es que hemos sido exigentes en el estudio. Es lo que corresponde. Por la excelencia académica. ¿Qué culpa tiene el colegio de que sean burros? Aunque si llegaran a aprobar mi proyecto de Ciclo Lectivo igual que los torneos de fútbol, tal vez tengan más oportunidades. ¡Já, mirá si egresan tras ganar en los penales!

ALUMNA: (DESPERTANDO) – ¿Cuándo me van a bajar de acá?

PROFESOR: (SORPRENDIDO) – Tiene que rendir el examen.

ALUMNA: – Sáqueme de aquí. Este lugar no es para mi estirpe.

PROFESOR: – Debe ponerse a estudiar, jovencita.

ALUMNA: – No puedo estudiar en estas condiciones.

PROFESOR: – No es mi problema. En todo caso, confíe en lo que Usted pueda dar de sí.

PAUSA.

ALUMNA: (SORPRESIVAMENTE SENSUAL) – ¿A Usted le gustan las adolescentes, profesor?

PROFESOR: – ¿Qué quiere decir?

ALUMNA: – Me entendió muy bien. A Usted lo pierden las jovencitas.

PROFESOR: – Sólo me interesan la educación y el fútbol.

ALUMNA: – Entonces, venga con su puntero y hágame un gol. ¿O tiene su tiza quebrada?

PROFESOR: – Yo…

ALUMNA: – Usted me desea, y yo deseo estar con usted…pero ahí abajo. No me gusta estar colgada aquí, con estos burros que no saben nada de la vida.

PROFESOR: – No sé qué decirle…

ALUMNA: – ¿Decirme? Nada. Hágame: bájeme de aquí que ahora me toca a mí enseñarle a Usted.

PROFESOR : – La verdad…

ALUMNA: – ¿No le gustan mis pechos? ¿Se imagina el fuego que llevo por dentro sólo por pensar en Usted? Tóqueme. Los pechos. O donde quiera. Vio que le gustaban las guarritas.

EL PROFESOR, TENTADO, SE ACERCA A LA ALUMNA.

 

Escena 10

ENTRA LA DIRECTORA A LA SALA DE REPITENTES. AUNQUE LA ALUMNA SIGUE COLGADA, PUEDE SUGERIRSE QUE ALGO HA PASADO CON EL PROFESOR. LA ALUMNA PUEDE ESTAR DESARREGLADA O DESNUDA, PERO NO SUELTA. EL PROFESOR, CON SU VESTIMENTA INTACTA.

DIRECTORA: – ¿Qué pasó aquí?

PROFESOR: – Acabo de tomarle examen a la señorita alumna. Está en óptimas condiciones. Puede egresar.

ALUMNA: – ¡Bien!

DIRECTORA: – El examen lo voy a tomar yo. Para eso vine.

PROFESOR: – Me ha demostrado todas sus aptitudes. Absolutamente todas.

DIRECTORA: – Ahora que las demuestre ante mí.

ALUMNA: – El profesor me ha tomado un buen examen. Merezco egresar… y que me bajen de aquí, ya.

PROFESOR: – La paseé por todo el programa. No quedan dudas de que esta guarrita… digo, la niña, sabe. Sí que sabe. Se nota que se ha embebido de todo el conocimiento que le hemos brindado.

DIRECTORA: – Depositado… En el televisor. Me gusta la imagen del televisor, para compararla con la mente humana.

PROFESOR: – Si, claro. Nunca tan explícito ese conocimiento depositado… Una apertura a la sabiduría inimaginable.

DIRECTORA: – ¿Podría decirse que concluimos con ella nuestra tarea docente? ¿Que llenamos esos huecos que tienen en la cabeza nuestros alumnos?

PROFESOR: – Le aseguro, no quedó hueco sin ser llenado. Una excelente alumna.

DIRECTORA: – Si Usted lo dice, profesor… Pero déme el gusto de preguntarle algunas cositas más.

ALUMNA: – Quiero bajarme ya.

DIRECTORA: – Eh, alumno. Despiértese. ¿Qué cree? ¿Qué esto es un hotel?

PROFESOR: – Ha llegado la hora del examen.

ALUMNO: (REACCIONANDO) – El… examen… ¿Nos van a tomar examen aquí?

DIRECTORA: – Comenzaré por Usted, señorita.

ALUMNA: – No es justo. Yo ya rendí… (RETRACTÁNDOSE) Perdón, ¿qué tema?

DIRECTORA: – Matemáticas. ¿Cuánto es dos más dos?

ALUMNA: – Cuatro.

PROFESOR: – Muy bien. Ha demostrado que sabe.

DIRECTORA: – Alumno, ¿cuánto es tres por cero?

ALUMNO: – ¡Cero!

DIRECTORA: – Cero: eso es lo que te vas a sacar. Alumno, respóndame sobre cultura general: ¿Sus amigos usan el pelo largo?

ALUMNO: – No tiene nada que ver con el contenido curricular.

PROFESOR: – ¿Salís a bailar todas las noches?

ALUMNO: – ¿A dónde quieren llegar?

DIRECTORA: – Estamos evaluando su comportamiento en la sociedad. La escuela debe tender a que el alumno se desenvuelva en el medio de la mejor manera. ¿Te bañás seguido?

ALUMNO: – Sí, salgo de la ducha y me meto en la bañera.

DIRECTORA: – ¡Nos está tomando el pelo! No es esa una respuesta digna de un examen.

PROFESOR: – ¿Bebés alcohol? ¿Te drogás?

DIRECTORA: – ¿Integrás una patota?

PROFESOR: – ¿Qué opinás de la violencia en el fútbol?

DIRECTORA: – ¡Conteste!

PROFESOR: – ¿Querés que las clases sean como los campeonatos de AFA?

ALUMNO: (INTIMIDADO) – Bueno…si.

DIRECTORA: – Entonces, te tocó descender. Te podés ir, mi amor. Te esperamos en el campeonato que viene.

SALEN EL PROFESOR Y LA DIRECTORA.

ALUMNA: – ¡Oigan! ¿Cuando me van a bajar de acá? Yo aprobé.

 

Escena 11

EL PROFESOR ESTÁ ESCUCHANDO UN PARTIDO EN EL AULA. ENTRA LA DIRECTORA.

DIRECTORA: – Profesor, lo interrumpo… (EL PROFESOR SE ASUSTA AL SER SORPRENDIDO)

PROFESOR : – Le aseguro que no fue mi intención. Estaba ansioso por el partido, pero yo sé que este no es el lugar.

DIRECTORA: – Eso no importa ya. Días atrás hubiera sido otra cosa. Pero ahora ya no es lo mismo. ¿Sabe una cosa? Desde chica quise ser maestra. Miento. No tan de chica, cuando las monjas del colegio me hacían arrodillar sobre sal, castigándome por macanitas adolescentes, demasiadas inocentes para mi edad de aquel entonces. Ahí quise ser maestra. Pude haber sido monja… Hubiera convenido porque es muy difícil que cierren un convento. En cambio, un colegio…

PROFESOR: – Nosotros apostamos por la educación. No tiene por qué afligirse.

DIRECTORA: – El Ministerio va cerrar esta escuela si no arreglamos con los empresarios. Yo pude llegar a un acuerdo con un funcionario pero ahora dejamos de ser colegio para ser una empresa. Jamás se me hubiera ocurrido ser empresaria. Lo peor del caso es que ahora nos quedamos sin alumnos.

PROFESOR: – Quisimos calidad para pocos.

DIRECTORA: – El Ministerio no quiere enviar plata y nosotros tenemos que reducir la cantidad de alumnos. Ahora tenemos capacidad para un estudiante. Es lo ideal. Miento. Pero nos tenemos que convencer de eso. Tengo un interrogante: si nos cierran la escuela, ¿qué vamos a hacer?

PROFESOR: – Supongo que buscar otro colegio. ¿Habrá alguna otra alternativa que no contemplemos?

 

Escena 12

SALA DE REPITENTES. COLGADOS, LA ALUMNA Y EL ALUMNO ESTÁN INANIMADOS, MUERTOS, JUNTO A LOS REPITENTES. ENTRAN PERSONAJES QUE SE LLEVAN A ALGUNOS REPITENTES, COMO SE LLEVARON LA PIZARRA, MUEBLES Y DEMÁS COSAS.

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