Sobre la muerte filosófica del teatro, por Daniel Fermani

“La contemporaneidad ha arrojado un verdadero diluvio de teorizaciones, especulaciones filosóficas y todo tipo de disquisiciones sobre el arte de nuestros días. Es claro que toda manifestación artística de la llamada posmodernidad tiende a escapar de cualquier molde formal y tradicional, para incursionar en campos naturalmente propios de otras disciplinas, e incluso de otros ámbitos ajenos al arte mismo, alimentándose casi indiscriminadamente de una materia polimorfa y proteica, sujeta a variaciones muchas veces imprevisibles, y por lo tanto a permanentes cambios…”

Patagonia, un espacio atravesado por el arte rebelde obrero, por Carlos Fos

Dos de los acólitos que llevaron su arte a través de la militancia trashumante fueron Grisales y Birttm. Sin contar sus proyectos individuales es importante desarrollar, en profundidad, la tarea común que desempeñaron en los territorios del sur del país y de Chile, páramos sin organizaciones políticas o sindicales que pudieran servirles de anclaje. Los sucesos de 1921 estaban vivos en algunos lugareños pero como una advertencia del poder real que residía en los estancieros terratenientes. Sus principios éticos rigieron cualquier decisión que tomaran y las expresiones artísticas no fueron excepción al respecto…”

La Noche, por Damián Tagarelli

“No sé si les ha pasado que salir a la noche ya no les parece tan divertido, y no porque seamos aburridos, ni menos porque ya estemos más veteranos, sino simplemente porque ese lugar, que debiera estar dominado por otras leyes fuera de las que dominan las horas diurnas, sigue siendo en gran medida una extensión más de la cotidianeidad. No sé si les ha pasado que llega esa hora donde el sol se retira de su ronda de vigilancia para dar paso a la noche encubridora, y no saben a donde puta ir porque la mayoría de los lugares les parecen chotos y repetitivos…”

No sabemos lo que puede el arte, por Nicolás Perrone

“La paradoja ejerce terrorismo sobre la realidad. La paradoja aterra. Su terror consiste en no ser sujeto de supeditación a un modelo. La paradoja, entonces, tiene que ser el motor del arte. Habitarla es inmiscuirse en medio del barro de lo real. Por ello, el artista comprometido se aventura en la experimentación de lo paradojal. La pregunta, por tanto, es: ¿estamos haciendo del arte teatral un verdadero ejercicio de la paradoja? O en todo caso, ¿en qué consistiría semejante ejercicio?…”

¿Es posible fundar una república? La república análoga de Arístides Vargas, por Marita Foix

“Arístides Vargas, actor, director y dramaturgo argentino (1954), exiliado en Quito (Ecuador) nos presenta su última obra La república análoga. Esta humorada se inscribe en un teatro de la postdictadura donde Arístides Vargas ya no habla de su exilio y de las dolorosas situaciones que vivió, como en sus obras anteriores, sino que podríamos decir que pertenece al des-exilio….”

ENTREVISTA

Como anzuelo, nada como el realismo. Diálogo con Manuel García Migani, por Fausto J. Alfonso

Si bien su presencia en el mapa teatral mendocino proviene de antes, hace poco más de un lustro terminó por consolidarse. Su triple condición de actor, director y dramaturgo, lejos de dispersarlo, le ha resultado eficaz a la hora de ir perfilando una poética propia. El depurar por un lado y el complejizar y profundizar por otro, se han ido haciendo evidentes entre sus primeros textos/puestas y los últimos…”

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPrint this page