Abstrac:

  • Definición de Vendimia. Decreto n° 87 (Legitimación y legalización de la Fiesta Nacional de la vendimia). Contexto político, económico y social (crisis mundial del ´29, Segunda guerra mundial, En Argentina: La Década Infame, el golpe del ´30, el gobierno de Justo. Y en Mendoza: el interés del gobernador Guillermo Cano por la Fiesta de la Vendimia).
  • El rol de la Cultura y el Arte en la lucha de clases. Reseña histórica: ejemplos: Revolución Cultural en la China Maoísta, y el desarrollo de la identidad nacional argentina. El rol de la oligarquía y la burguesía intermediaria en el juego de la dependencia.
  • Los artistas de vendimia como trabajadores de la cultura. El gobierno de Cornejo y su política cultural-teatral.

I

Estamos cumpliendo 81 años de la primera fiesta institucional de la vendimia (1936-2017).

¿Qué significa “Vendimia”?

Vendimia proviene del vocablo latín compuesto “vindemia”. Por un lado: “vihum” que significa vino, y por el otro “demere” que se traduce “cortar”.

Entendiéndose “vendimia” como el momento exacto en el que el productor “cosecha la uva”.

Diversas investigaciones históricas hablan de que los primeros en festejar el trabajo en las hileras eran los esclavos negros afroamericanos que realizaban el trabajo con la vid.

Es decir, nadie se animaría a contradecir la siguiente idea: los verdaderos hacedores de la vendimia son los productores y peones rurales. Son ellos los que festejan con “la bota llena de vino” y “un buen asado” el trabajo realizado que garantiza la subsistencia material de ellos y de sus familias, pero además, sirven de proveedores de la materia prima para que los intermediarios se sumen a la rueda comercial, completando el círculo virtuoso de la economía provincial.

Sin embargo noto cierta demagogia en el concepto antes expuesto cuando sale de la boca de los funcionarios públicos.

De ninguna manera intento abordar el tema como si fuese un historiador, por dos motivos, el primero es que no lo soy, y el segundo, porque me interesa abordar el tema desde el rol de artista interesado por los hechos culturales de mi provincia.

Bien, dicho esto, quiero delimitar el objeto del cual voy a exponer:

“La fiesta nacional de la vendimia instalada a partir de 1936 y el trabajo de los artistas de vendimia en los acervos culturales de Mendoza”

A pesar de ello, necesito hacer una breve reseña histórica de lo que pasaba en el mundo, en Argentina y en la provincia cuando el decreto N° 87 aprueba la realización de lo que hoy conocemos como Fiesta Nacional de la Vendimia.

Contexto político de su origen

El Decreto Provincial n° 87 promulgado por el entonces Gobernador de la provincia de Mendoza, Dr. Guillermo Cano en 1936 instituyó la fiesta que se convertiría en “el evento mendocino más importante de todos los tiempos”,  luego en “una de las fiestas nacionales más representativas del trabajo nacional” y posteriormente en “una de las celebridades más imponentes Latinoamericanas”.

El Dr. Guillermo Cano, nació en Rivadavia (Provincia de Mendoza) el 24 de diciembre de 1884, fue abogado y ocupó diversos cargos públicos hasta llegar a ser Gobernador de su provincia. En 1935 fue electo gobernador de Mendoza y cumplió con la totalidad de su mandato.

Cano es parte de la clase política que integró la denominada “Década infame”, teniendo como presidente a Agustín Pedro Justo (militar entre otras profesiones).

Años caracterizados por fraudes electorales, pero principalmente por el impacto en Argentina que tuvo la crisis mundial del ´29 y las políticas pro-latifundista y terratenientes implementadas por el gobierno Nacional que acrecentó la dependencia.

El Gobierno de Justo precedió al del defacto gobierno de Uriburu que llevó a cabo una política económica de extranjerización de recursos naturales como el Petróleo, abriendo su economía a Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. En cuanto a lo político persiguió a los Radicales Yrigoyenistas y a los principales referentes de los sindicatos, intentando realizar juicios militares a quienes se oponían al régimen.

Es bueno revisar históricamente el rol del Gobernador Vendimial (G. Cano) dado que se lo recuerda como un acérrimo defensor del ecosistema y los recursos naturales.

Carezco de conocimiento de la totalidad de la verdad histórica para poder afirmar lo contrario, pero me permito contextualizar su gobierno y algunos hechos que de ninguna manera pueden pasarse por alto. Por ejemplo el hecho que Cano fuese ministro de Hacienda del gobierno Provincial de Ricardo Videla (1932-1934). Videla era miembro del Partido Demócrata Nacional, de profundo origen y práctica conservadora.

Breve reseña política

El Mundo

La profunda crisis económica en el régimen capitalista-imperialista que se inició en 1929 recorrió toda la década del ´30.

Puedo afirmar que una de las características fue la superproducción relativa de bienes y servicios, propios de un mundo capitalista.

Es decir, muchos productos en el mercado pero pocos obreros y sectores populares capaces de acceder.

Hay dos cuestiones a tener en cuenta en éste periodo: el ascenso del fascismo como expresión límite del imperialismo, y la propia disputa interimperialista (Francia, Inglaterra y Estados Unidos por un lado, y los países que conformaban el eje fascista –Alemania, Italia y Japón-, por el otro), de ésta forma se origina la Segunda Guerra Mundial (por el control del mundo).

Y a principio de la década del ´40, Alemania agrede a la URSS –que se encontraba bajo el sistema socialista – transformándose la Guerra Interimperialista en Guerra Mundial Antifascista.

De ésta forma quedó expuesta la contradicción principal del régimen imperialista-capitalista: Por un lado los países imperialistas, y por el otro, los países y pueblos dependientes y oprimidos. Poniéndose de manifiesto la defensa del primer país socialista, donde se concentró la lucha liberadora de los pueblos sojuzgaos por el nazismo alemán, el militarismo japonés y el fascismo italiano.

Llevando desde entonces, La URSS conducida por Stalin y el Partido Comunista el peso principal en la lucha contra el fascismo.

 

Argentina

En el Golpe contra Yrigoyen en 1930 confluyeron distintos sectores pro-imperialistas (Proyanquis, proalemanes, profranceses y pro-ingleses), Sin embargo, los hegemónicos fueron los sectores proalemanes y proyanquis.

El golpe estuvo asentado en las propias debilidades del Gobierno de Yrigoyen (crisis económica y política, ofensiva oligárquica imperialista y la dualidad de una importante burguesía nacional).

Yrigoyen demostró el doble carácter de la burguesía nacional, por un lado disputada con los imperialismos y por otro, la existencia de profundas contradicciones con el proletariado.

Pero debo resaltar que una de las causas fundamentales del golpe del ´30 estuvo basada en derrotar cierta línea nacional, transparentada en la política Yrigiyenista respecto al Petróleo, que se terminó nacionalizando, siendo un duro golpe a los sectores pro-imperialistas (principalmente yanquis).

La resistencia obrera, patriótica y popular fue creciendo durante el gobierno de Uriburiu.

En 1931 se constituye la Concordancia (alianza entre conservadores, radicales antipersonalistas y socialistas independientes) que le permiten a Agustín P. Justo ser electo presidente en noviembre de ese año.

Existía en ese entonces y se fue profundizando durante toda la década, un predominio Inglés en el bloque de las clases dominantes que delineaba la política económica de la Argentina. Esto basado en las relaciones con los sectores terratenientes que dependían de las inversiones en los ferrocarriles y los frigoríficos.

Transformando la matriz productiva, de Agro-exportadora durante el radicalismo con Yrigoyen a Industrial (principalmente de la industria liviana –textil y granos-) durante la década infame.

A lo que se suma el Pacto Roca-Runciman (1933), que contiene la alianza terrateniente ganadera con los frigoríficos ingleses y norteamericanos, donde el imperio inglés era el principal comprador.

El resto de la oligarquía argentina se mantenían fieles a los imperios Europeos, su principal mercado de carne congelada, cereales y lino.

En éste proceso de cambio de modelo creció el hambre, la desocupación y las enfermedades como la tuberculosis y otras pestes.

A mediados del ´30 surge un nuevo auge de luchas populares que fueron brutalmente reprimidas, pero que sin embargo se profundizaron y extendieron a todo el país.

En enero de 1936 surge una importante huelga general. Organización de barrios, movilización en las calles, piquetes y otras formas de lucha se instalaron en Argentina.

La policía fue desbordada por la lucha callejera de los sindicatos, obreros y el pueblo. Se produjo la represión y de ésta forma se logró una amplia unidad obrera y popular para el desarrollo de lo que fue la gran huelga del ´36.

Dicho esto, vemos que Guillermo Cano desarrolla su gestión en un mundo donde la disputa Interimperialista se profundizaba, y en Argentina, bajo el gobierno defacto de Uriburu primero, y constitucional de Justo, luego.

Repito: de ninguna manera es mi intención disfrazarme de historiador, sino solamente hacer un escueto desarrollo contextual del momento histórico en que es promulgado el decreto que origina la Fiesta Nacional de la vendimia.

Allí el primer elemento:

El decreto N° 87 se da en el marco de la década infame, de lucha Interimperialista, donde Argentina atravesaba importantes conflictos sociales y políticos, de gobiernos conservadores, con un gobernador perteneciente al Partido Demócrata, y que en la propia letra del decreto dice: “Que la institución de una festividad así, es indudable que contribuiría a acrecentar la corriente de turismo hacia la Provincia con evidente beneficio para el fomento del consumo de la uva, el vino y otros productos regionales”, y que en ningún momento habla sobre la necesidad de proteger a los productores que trabajan la tierra. Y mucho menos hace referencia al desarrollo de una política agraria en pos del beneficio popular.

Pero, puedo inferir, que “la concentración terrateniente y latifundista, al mismo tiempo que la crisis agraria por el avance tecnológico, la exclusión de cientos de peones rurales y la falta de política global para el agro, desencadenó en la década del ´30 el aumento de la desocupación y que más del 30% de las familias que vivían en el campo se trasladaran a la ciudad” (investigación del CONICET, 2009), y que lo plateado por Guillermo Cano de ninguna manera era homenajear en vida a los verdaderos hacedores de Vendimia.

Sería bueno, iniciar una profunda investigación sobre la década infame en Mendoza para ampliar el conocimiento de lo que sucedía en la provincia, y cómo se desarrollaba e impactaban las cuestiones mundiales y nacionales allí, al mismo tiempo que saber cómo era la respuesta de los mendocinos (tanto la clase dominantes, como los sectores populares)

Ahora bien, con lo expuesto en el punto anterior queda claro que el origen de la Fiesta Nacional de la Vendimia no tiene que ver con la protección de la economía regional y la defensa de la matriz productiva local.

II

Los artistas, como elementos de la festividad, no han sido otra cosa que los intermediarios del discurso oficial respecto a la vendimia.

Dicho de ésta forma, pareciera que desprecio el trabajo de miles de compañeros en dicho evento.

Pues no. De hecho, he realizado en calidad de actor alguna fiesta nacional y departamental. Pero éste punto veámoslo más adelante

Ahora preguntémonos cuál es la posibilidad de que el trabajo artístico sea considerado como tal por el Estado, y a partir de allí contar con posibilidades reales de rentabilidad para la subsistencia material de los artistas y sus familias.

Traducido: La puesta en escena de las producciones locales ¿es rentable?

Allí se encuentra el nudo del debate: Nos hallamos en presencia de un Estado que considera la cultura como mercancía y no cómo un servicio y parte elemental de la identidad de un pueblo y que considera al artista como un “vagabundo” y no como un trabajador.

Podemos ser claro aquí, el descompromiso del Estado con el arte y la cultura no es desidia, por el contrario, es parte de una concepción política, es decir, la política cultural ha sido, principalmente en los países dependientes-capitalistas como el nuestro, el ejercicio de vaciamiento ideológico de transformación que viene con el arte y la cultura como parte inherente a la lucha de clases.

Por ejemplo, la cultura de los pueblos originarios americanos se transformó durante la conquista y colonización en un estorbo para el pleno ejercicio de dominación española, inglesa y portuguesa, por lo que la contradicción principal alrededor del 1500 (pueblos originarios/colonos y Señores Feudales/Siervos) libró una feroz batalla, por un lado los que intentaban imponer la concepción cultural eurocéntrica dominante y por el otro, los que resistían el avasallamiento cultural de los conquistadores.

Son muchos los casos que podemos nombrar para ejemplificar el valor de la cultura y el arte como construcciones identitarios que se encuentran en lucha, pero creo que hay uno silenciado por la historia hegemónica y muy cercano a nuestro tiempo: la gran Revolución Cultural China (década del ´60 y ´70) comandada por Mao Tsetung y el Partido Comunista de ese país.

“Para derribar un poder político es necesario crear ante todo la opinión pública para eso y trabajar en la esfera ideológica. Esto sirve tanto para la clase revolucionaria como para la contrarevolucionaria” decía Mao Tsetung en un discurso en 1962.

Y el libro “La Revolución Proletaria Cultural China” escrito por el Secretario General del Partido Comunista Revolucionario de Argentina, Otto Vargas, nos cuenta:

“…se difunde la ópera de Pekín titulada: La destitución de Jai Rui, escrita por Wu Han… representada en 1961, bien acogida por la crítica y posteriormente publicada… En Shaghai se representa una ópera semejante titulada: Cartas escrita por Jai Rui al emperador.

Dichas producciones artísticas estaban destinadas a deslegitimar a las comunas populares. De ésta forma operaba el revisionismo, corriente que peleaba por restituir el poder a quienes oprimían a las grandes masas del pueblo.

Y en 1966 Mao ordena al ejército que “…debe ser una gran escuela”, refiriéndose a la necesidad de que el mismo estudiara política y adquiriera cultura general, dedicándose también a la producción agrícola y otras ocupaciones. En propias palabras de Mao “… deben estar en condiciones de dedicarse al trabajo de masas… participar en toda oportunidad de las luchas de la Revolución Cultural para criticar a la burguesía…”.

Dice Edgar Snow en su libro “China, la larga Revolución”: “…el objetivo principal de Mao era el de proletarizar el pensamiento… impulsar al proletariado a tomar las riendas del poder, creando a través de esa evolución una nueva cultura, libre de toda dominación de las tradiciones feudales y burguesas” y continúa más adelante: “…en 1970, Mao ya había logrado extender por toda la nación los siguientes propósitos: acelerar la desaparición de las diferencias entre campo y ciudades, progresar hacia una mayor igualdad de las condiciones materiales y culturales y las oportunidades de los obreros, campesinos, soldados y cuadros y técnicos expertos, integrar el trabajo en las aulas con el de las fábricas en la educación… proletarizar la educación superior mediante la integración de estudiantes y trabajadores y la combinación de la práctica laboral con la teoría de las aulas, extender la salud pública y llevar los servicios médicos a las masas rurales…”

Bien, ahora veamos aquí:

En Argentina habitan hoy más de 40 millones de personas, concentrándose el 24% de los habitantes del país en el conurbano bonaerense. Los trabajadores asalariados son el 70%. Las tres cuartas partes de la población son urbanas.

Lo que hoy es Argentina fue habitado por diversos pueblos originarios, algunos con más de 12 mil años de antigüedad.

Al llegar los conquistadores europeos a América y luego de una sangrienta guerra, se logró imponer a pesar de la resistencia de los pueblos originarios, en una gran parte de la región el sistema colonial-feudal. Siendo en 1776 la creación del Virreinato del Río de la Plata, abarcando territorios argentinos, paraguayos, bolivianos y en menor medida brasileros.

Sin embargo nunca cesó la lucha de resistencia: gesta de Santo Domingo (1799), Independencia de Haití (1804), Diversas insurrecciones en La Paz (1798 a 1805), rechazo a las invasiones inglesas en la banda oriental y Buenos Aires (1806/1807), destitución del virrey en México (1808), Revolución de Quito (1808), las insurrecciones de Chuquisaca y La Paz (1809), todo ello dejó sentada la base del grito de libertad del pueblo de Buenos Aires (el 25 de mayo de 1810).

Es decir, como lo demuestra la Revolución Cultural Proletaria China y el proceso de surgimiento de la Nación Argentina y todo su desarrollo posterior, como tantos otros procesos sociales y políticos en el mundo, la cuestión cultural que constituye la identidad de los pueblos no es homogénea sino que es una construcción en el que conviven elementos contradictorios en permanente movimiento y transformación.

La expansión de la economía Argentina en el siglo 20 dio como resultado el aumento de trabajadores del campo que se trasladaron a la ciudad, y que fueron sometidos a condiciones de extrema explotación (jornada laboral de 12 o más horas, etc).

Otto Vargas dice en su libro “Conferencias”: “No se puede entender nada de la historia Argentina del siglo XIX y del siglo XX… sin estudiar el tema de las tierras públicas, que fue el gran instrumento de enriquecimiento de la oligarquía argentina”… y continúa más adelante “… el problema agrario en argentina no es el problema solo de la pampa húmeda… sino en las grandes masas explotadas…tanto que en la década del ´30, algunos hablaban de esclavitud más que de servidumbre…” y terminando el concepto, nos recuerda “Marx habló de tres clases fundamentales: el capitalista, el terrateniente, el asalariado. ¿Con qué paga el arrendatario capitalista el alquiler de la tierra al terrateniente? Con la plusvalía que les extrae a los obreros. Pero ¿qué sucede cuando el arrendatario sólo trabaja la tierra con su propia familia? Ya no es la plusvalía, porque no tiene obreros. Es el fruto del plustrabajo de la familia campesina. Ésta es una forma pre-capitalista escondida bajo el contrato de arrendamiento…”

Y como frutilla del postre, aparece el Estado en su rol de garante de las condiciones de explotación que establece la oligarquía terrateniente, convirtiéndose los distintos sectores hegemónicos del Estado Argentino en una burguesía no nacional, que no tiene contradicción alguna con los imperios que se disputan el control de la economía argentina, sino que respondendirectamente a los distintos imperialismos.

A ese tipo de burguesía, Mao Tsetung la llamó: burguesía intermediaria (apéndice y lacaya de los imperialismos).

Todo lo expuesto tiene un solo sentido conducente en el tema abordado en el presente artículo:

  • La lucha de clases se expresa también en la batalla cultural. La Fiesta Nacional de la Vendimia es desde el origen la legitimación de las concepciones dominantes referidas al trabajo agrario desde la perspectiva del terrateniente y de la oligarquía.

III

Ahora sí, veamos el tema del trabajo de los artistas. Para ello sólo abordaré lo sucedido en la última Fiesta Nacional (2017), dado que ella me sirve para ejemplificar los puntos centrales-problemáticos de los trabajadores de la cultura mendocina.

En la misma semana del estreno se cae una parrilla de luces y una grúa, al otro día se produce un incendio de la luminaria.

Hacía unos días, en pleno desarrollo en vivo de la fiesta de la vendimia de la capital se voló el techo con luminaria incluida producto de la inclemencia del tiempo.

Fue una verdadera suerte que no tuviéramos que contar muertos entre el público y los artistas.

Alfredo Cornejo (Gobernador de Mendoza) y su secretario de cultura (Diego Gareca), luego de los hechos y lejos de una actitud empática con los artistas que estuvieron a segundos de ser arrollados por la negligencia de los funcionarios públicos, generaron, fieles a su prepotencia, la presión de que si la vendimia no se realizaba, los responsables eran los artistas.

Esto muestra una vez más, que “la soga se corta por lo más débil”.

El gobierno de Mendoza se caracteriza por los” aprietes”. En el sector de trabajadores de la educación se ve claramente cuando se les impone en el año 2016 un aumento salarial por decreto en el que se instala un segundo ítem por presentismo (ítem aula) que es expresión del ajuste a los sectores populares.

Diego Gareca salió a decir (también en forma de apriete) en febrero de 2016 y mismo mes de 2017) que los artistas no pelearan un salario que no iban a lograr, que si no estaban de acuerdo con la propuesta del ejecutivo se retiraran de la nómina de seleccionados (previo realización del casting).

Ese comportamiento del gobierno va en consonancia con lo nacional y los topes salariales, la represión a la lucha social, etc.

Mientras así tratan al pueblo, juegos y casino no pagan impuesto a las ganancias, les otorgan subsidios exorbitantes a las mineras y las petroleras, devalúan el peso argentino, generan una inflación galopante produciendo empobrecimiento hacia abajo y enriquecimiento aún mayor hacia arriba (grobocopatel, Petrobras, bodegueros –Zucardi y otros- , Benetton, Lewis, etc. Se perdonan deudas como es el caso de la estafa del Correo Argentino, etc.

Es decir, lejos de combatir la desigualdad generada por el gobierno anterior a través de sus negociados con los distintos imperialismos, principalmente los chinos (trenes, base militar en el sur, granos y otros negociados), el gobierno actual, profundiza la dependencia a través de la generación de deuda y otros mecanismos.

En síntesis, la política cultural de Mendoza es en ´éste sentido un elemento de ajuste, produciendo una precarización mayor al trabajo de los artistas, pero principalmente, volcando a miles de trabajadores de la cultura a la desocupación, y más cruel pobreza.

Los artistas ven mayoritariamente en el trabajo de la fiesta de la vendimia, la posibilidad de una vez al año tener un sueldo minimamente (muy minimamente) digno.

Distinto sería si existieran elencos municipales con salarios iguales a la canasta familiar, apoyo en subsidios a las producciones mendocinas, interés mediático de promoción de obras de arte, etc.

Bien, de todo ello no tenemos nada, y la Asociación Argentina de Actores (AAA), solo está preocupada en términos sindicales, de los artistas de importante facturación (TV y teatro comercial).

La AAA de Mendoza, es también responsable de la desmovilización de los compañeros artistas que mendigan trabajo y se preparan anualmente para un ínfimo lugar en una fiesta que de vendimia no tiene nada. Digo esto, porque hace 20 años que la AAA no organiza ningún reclamo, no colectiviza la lucha, sino que se dedica a ser jurado de diferentes certámenes, pero sobre el rol de los representantes sindicales de los artistas hablaré en otro momento.

Para terminar, sintetizo que la Fiesta Nacional de la Vendimia es una generadora de trabajo para los artistas. Y que ese trabajo se da de forma extremadamente precarizada.

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