CIRULAXIA CONTRA-ATACA

Obra: Modestamente <<con bombos y platillos>>.

Actores: José Luis de la Fuente, Carlos Possentini, Víctor Acosta, Gastón Mori.

Dirección: Elena Cerrada.

Asistencia y técnica: Adriana García.

Procedencia: Argentina, Córdoba.Modestamente con bombos y platillos

Hablando con Víctor Acosta.

Cirulaxia es un laxante de ciruelas, que antes se utilizaba para purgarse y  pasar de una estación a otra, con ese proceso de desintoxicación. En 1989 se forma el grupo con el nombre cirulaxia contra-ataca teatro, en plena época de hiperinflación, con un sentido combativo a esa época de coyuntura.

Trabajan la creación colectiva adoptando clásicos con una relectura de los textos.

Entienden que lo más importante es tener un público que sustente y justifique la actividad teatral. Que se torne una actividad común dentro de las propuestas culturales de una sociedad. Es por eso que trabajan con proyectos para adolescentes con la idea de formar espectadores, y generar en los jóvenes la necesidad de concurrir al teatro. Han trabajado en colegios y en los centros de participación comunal de Córdoba, generando debates con el público a partir de la representación de sus espectáculos.

Han viajado por el interior de su provincia y el país trasladándose en un tiempo sobre una combi, que se les fundió muchas veces. Continúan con sus viajes en colectivos de línea común, teniendo conciencia del poder de trasformación que han provocado sus giras, en los jóvenes adolescentes, que se han interesado por el teatro a partir de sus funciones.   

Viajan y trabajan de manera autogestionada, recibiendo ocasionalmente aportes del INT, y de la municipalidad de Córdoba. Víctor piensa sobre el INT que es un modelo para varios países, que es perfectible, pero que en general es algo rescatable que va a dar buenos frutos en el futuro.

Su próxima producción será sobre García Lorca, donde lo abordarán con una mirada sobre su personalidad. Intentando llegar a toda clase de público.

Antes de terminar de hablar con Víctor, me dice que si bien es emocionante saber que hay jóvenes que estudiaron teatro a partir de las obras de cirulaxia, y que es gratificante ver en Córdoba largas colas de estudiantes en las representaciones de los festivales, sería mejor que el teatro modificara otras cosas. Y continuar tras la utopía de una mayor transformación.Modestamente2

Hablando con Elena Cerrada.

Sobre la tradición de creación colectiva en Córdoba y en Latino América.

Elena:Hay mucha tradición en la Argentina y en Latino América sobre creación colectiva, Córdoba además tiene una trayectoria muy interesante. La mayoría de nosotros somos egresados del seminario de teatro de la provincia de Córdoba, los elementos con los que nosotros salimos del seminario no son con los que salen ahora, somos la camada que entra al seminario cuando regresa la democracia en el año 83, cosa que es significativa por que el seminario y la escuela de teatro de la facultad de la provincia estuvieron cerrados durante la dictadura. En aquel tiempo nuestros profesores eran personas que en su mayoría estaban volviendo del exilio, que habían tenido experiencias particulares, algunos por ahí habiendo hecho camino con experiencias más fuertes con lo europeo, pero en general gente que ya había salido de Córdoba formada por ejemplo en el libre teatro libre, del Goethe, ya habían salido con una formación interesante y no fueron allá a formarse. Eran grupos fuertes que ya tenían una identidad creativa y que parieron y se quedaron.

Incluso Buenaventura y todos ellos son contemporáneos, María Escudero que trabajó con Buenaventura y que está en Ecuador era del libre teatro libre de la facultad de Córdoba, o sea que es muy fuerte la creación colectiva en la provincia.

Nosotros no tuvimos formación en creación colectiva puramente en el trabajo. Salimos no queriendo participar de un grupo que estuviera una impronta de un director; éramos como bastante anárquicos en ese sentido, no nos interesaba pertenecer al grupo de… Juanchito Pérez. Era una cuestión sin jerarquías en el trabajo de creación, de producción, de todo. Bien horizontal; esa fue nuestra premisa. La metodología de trabajo se fue armando con el tiempo y es una metodología bastante ecléptica pero muy personal. A veces nos proponemos que queremos cambiar pero las cosas se acomodan como en un engranaje y terminamos corriendo por los mismos carriles. Por mucho tiempo nosotros no tuvimos un director, así es que se sumó a la creación, la dirección colectiva, algo en si bastante interesante. La dramaturgia también es colectiva. Hay obras que han tenido mayor incidencia por parte de algunos de nosotros, pero no hay nadie que se dedique específicamente a la dramaturgia. Lo que si pasó fue que por accidente, (me lastimé actuando), quedé como afuera del proceso, con una mirada externa y en principio empecé a coordinar y después a dirigir. Esto sucedió en el 98,pero en esta nueva puesta, que estrenamos dentro de quince días, (la de García Lorca) hemos vuelto a un trabajo más horizontal, donde me he alejado de la dirección y solo coordino o marco cuestiones que tiene que ver con lo actoral, pero la puesta es una puesta colectiva. Tiene su pro y sus contras; está re bueno pero también es complicado, y si no pasa por un filtro se hace más complicado.

¿Cómo es el criterio para elegir los clásicos?

Elena: La idea es siempre trabajar sobre clásicos, va el gusto de alguien que acerque un texto y llegar a un acuerdo. Por ejemplo esta obra “Con bombos y platillos”, nosotros sobre Moreira hace antes de tres espectáculos que la teníamos en carpeta. Habíamos empezado a trabajar y por una cosa u otra no cuajó y fue quedando y empezaron a salir otros espectáculos entre medio. Hasta que el año pasado dijimos que era el momento de hacerlo y fueron coincidiendo las cosas y en fin. Pero siempre tiene que ver con las pulsiones y que coincidan las ganas de los seis que somos.

A veces son textos que a mí no me emocionan, por ejemplo una vez hicimos una versión del Cid campeador que a mí no me emocionaba en lo más mínimo, pero también se trata de dejarse ganar por los compañeros, que ven en eso una llamita que puede llegar a servir para el espectáculo, confiar en eso y dejarse ganar.

Lo que vale es la mirada de todos. Los procesos de producción son naturales, hemos pasado momento que durante dos o tres años no hemos estrenado nada, y por momentos hemos tenido una producción anual. También depende de distintos momentos personales, es naturalmente paralelo a la vida. Si no, no podríamos, nosotros este años cumplimos 18 años como grupo.Modestamente3

¿Cómo ves el teatro en la Argentina y Latino América?

Elena: Mirá, yo de lo que más puedo hablar es del teatro en Córdoba. Hay mucha, mucha producción y mucha gente joven haciendo cosas. Muchas por suerte. Hay más público interesado. Y bueno, recorriendo el país son muy distintas realidades. Por ejemplo la realidad de Mendoza no tiene nada que ver con la realidad de corriente, y nada que ver con la realidad de Rosario, con la de Chaco, nada que ver. Son muy distintas.

La semejanza entre Mendoza y Córdoba es que el teatro tiene un espacio ganado, hay mucha gente haciendo, profesionalidad en el trabajo, acá hay gente que tiene mucha trayectoria de trabajo y también mucha gente joven. Yo fui jurado el año pasado de la fiesta provincial y está muy claro todo esto de las corrientes que vienen de los directores o de los grupos más tradicionales, y por ahí los más jóvenes que están intentando buscar un lenguaje propio y recurren a lo que es la nueva dramaturgia porteña… creo que está muy vivo el teatro acá, en ese sentido creo que es muy parecido a Córdoba. Lo que es distinto es la estética, ¡bueno! Por suerte. Yo creo que Córdoba tiene como una cuestión, más allá de que hay diferentes búsquedas y acercamientos al teatro; hay como una cuestión, una impronta muy fuerte sobre el tema del humor en distintos carriles. Pero es inevitable en Córdoba la cuestión del humor por que es nuestra idiosincracia.

Y ya en Córdoba no hay tanto de esto de los directores. Acá se va más eso, hay pelea. Acá hay mucha pelea ¡eh! En Córdoba no hay eso, nosotros no tenemos problemas con peleas.

Yo creo que hay peleas por la relación que tienen los grupos con el estado; y con el tema este de la autogestión

Elena: Sí, sí, sí, sí… Es complicado, siempre es muy subjetivo; yo te diría que por ahí las escuelas de teatro no forman para lo que más te tienen que formar, que es que la producción en el teatro es independiente, por que vos no podés pensar en que el instituto o la provincia o que la municipalidad subsidie lo tuyo. Si eso existe bienvenido sea por que está bueno, pero no es lo primero. Yo creo que nosotros que estamos formados hace 20 años, estábamos mucho más consientes de lo que significaba salir a pelear un espacio y a profesionalizarnos con el teatro. En Córdoba cuando estudiábamos no habían salas independientes, ahora hay un montón de salas independientes, no teníamos lugar donde mostrar el trabajo. La gente joven no tiene idea de lo que significa sostener un espacio, gestionarlo… yo limpio los baños, atiendo la boletería, todo eso que es el trabajo que tiene que ver con el teatro de barricada creo que no se tiene tan claro, pero no tiene la culpa los jóvenes. Creo que hay como una brecha ahí donde no se está formando para eso, y no es verdad que los subsidios sean una moneda corriente y que vos… porque además eso tiene corta vida. Yo sigo creyendo en el teatro de grupo. Creo que pueden existir diferentes variables. Pero creo que el teatro se sostiene por un grupo de gente que se reúne, se tolera y persiste en una búsqueda. Buena o mala. Vos podés decir no me gusta, pero en una búsqueda. Por ahí pasa que a mi no me gusta tu cara y no trabajo más con vos, no coinciden los horarios… que se yo. Sucede mucha histeria, mucha histeria.

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