La Vorágine

Revista Teatral

ENTREVISTA CÍNICA, por Damián Tagarelli

Me estaba costando demasiado escribir un artículo.

Empecé escribiendo una poesía invertebrada mediante la técnica de escritura automática, iba escupiendo palabras sobre el teatro y su extenso mundo, pero cuando tuve que revisar los primeros párrafos me di cuenta que lo que estaba haciendo era una tontera, no tenía “gollete”.

Luego intenté escribir sobre la descontextualización e ignorancia de los grupos que se ponen un cartel de comprometidos con la realidad social, empezando por pegarles a todos los movimientos de izquierda que azotan el país con sus palabras de derecha… pero tampoco me gustó.

Luego empecé a desarrollar la problemática de la inexistencia de espacios para ensayar, largando bombas atómicas hacia el gobierno, napal hacia los “centros culturales” lucrativos del gran Mendoza y balas recortadas hacia los elencos egoístas, negociantes y delirantes que tienen salas y te arracan la cabeza para usarlas. Iba a empezar a desechar la mucha artillería pesada que me quedaba hacia los bares, pubs, okupas, plaza independencia, artesánganos, la cichiti, el cichiti… pero tampoco me gustó, me aburrí.

Deliré inclusive en escribir una nota bajo el siguiente título: “un minuto de silencio para el teatro que está muerto”, que en su interior no tuviera ni una sola palabra, pero tampoco me pareció, lo creí muy sofisticado.

Entonces me dije: ya que ningún importante crítico de la prensa nacional se ha interesado por mis artículos y mis expresiones de tan alto vuelo; ya que ni siquiera algún buen exponente de la crema del teatro local se ha acercado a hacerme preguntas sobre mis sofisticados planteos, ¿por qué no me entrevisto a mí mismo? Y eso me dije, estaría buenísimo.

Y allí empecé. Hice una lista de preguntas y después las respondí. Qué inteligente soy, carajo.

¿Cómo ves al teatro mendocino actual?

Es muy grande tu pregunta, sé más puntual

¿Cuántos huesos tiene el hombre?

No sé, ¿69?

Volviendo, ¿qué opinás sobre la problemática del teatro actual?

¿Cuál problemática?

La de insuficiencia de público

Eso pasa por varias cosas: primero creo que el público prefiere quedarse en su casa viendo gran hermano o alquilarse una película yanquilandia en donde se maten a muchos terroristas. Segundo creo que el teatro se la buscó y ahora paga sus consecuencias.

¿Qué cosa?

Lo que pasa

¿Qué pasa?

Que la gente no va al teatro. Que el teatro no va a la gente

¿Cómo sería ir a la gente?

Sacar el teatro de la sala, de esas sectas, de esas tribus…

¿Qué es la verdad, existe?

La verdad es La sabiduría. La vida. Aquello que trasciende a las formas. Aquello que solamente las grandes civilizaciones pudieron apreciar. Aquello que el artista puede alcanzar. Lo que sucede es que en estos tiempos la cultura dominante que designa las formas de pensar y de ver al mundo es totalmente decadente, superficial, vana, marchita, por lo que el sujeto contemporáneo se haya inmerso en una mentira. Es mentira que la verdad no existe, es mentira que las sociedades, por ser convenciones, son de por sí ilusiones y por ende no pueden estar en contacto con la verdad. Esta sociedad sí es una ilusión pues ha cristalizado una estructura de dominación basada en la anulación, justamente, de cualquier vestigio de sabiduría, identidad, libertad y sentido. La vida necesita destruir sus formas. La vida renace. Esta sociedad se niega a morir…

¿Estás planteando la necesidad de un hombre nuevo, la muerte de lo existente, la filosofía nietzchana del súper hombre?

No seas pelotudo.

Perdón

Está bien. Lo que estoy diciendo es lo siguiente: detrás de todo esto existen otras cosas. El sujeto contemporáneo cree en la ilusión de este mundo que nos venden al costo de nuestras vidas; si no cree en él cree que transformarlo es imposible; inclusive los hay que lo intentan hacer pero con herramientas falsas, creadas por el propio sistema… los zurdos que gritan con la derecha por ejemplo, o los que creen que estudiando a Brecht están comprometidos con el ser social, o los que creen que haciendo pseudo-reuniones para cambiar a tal o cual director de cultura van a mejorar las cosas, o los que creen que hablando mal de los políticos en sus obras o trayendo a colación la pobreza y marginalidad están siendo partes de la transformación, o los que creen que escribiendo artículos delirantes van a generar el debate… son todos sujetos en fin que no creen en nada, ya sea porque directamente no creen en nada o porque creen en mentiras. Detrás de toda esa fachada existe otra cosa…

Es como una especie de misticismo…

No seás pelotudo.

Per… ¿de qué otra manera podés hacernos entender tu postura de que la verdad existe y trasciende la ilusión de lo que creemos verdad?

Es difícil de explicar. En todo caso no pasa por ahí, pasa de que cuando alguien lea esto, si no lo ha abandonado ya, va a estar malinterpretando los conceptos. Vamos a redondear: la verdad es algo abstracto, tiene que ver con la trascendencia, esa que logra que los hombres puedan hacerse cargo de su conquista ontológica: la de ser sabios. La palabra sabiduría, como tantas otras (revolución, libertad, papanatas, milanga, etc.), está contaminada por occidente y por lo tanto tergiversada en su significado. Sabiduría es ser libre, tener conciencia, ser sujeto y no objeto, revelar el sentido. Los hombres de hoy son como animales, han regresado a la etapa cavernaria -disfrazada con más sofisticación, pero igual cavernícolas en fin-. El hombre de hoy se adapta, no crea. Vale aclarar esto: la sabiduría es una conquista de la especie: está ahí, al alcance de todos. Ser sabio no pasa por hacer obras complejas para un grupo de elegidos…

Vamos a distender un poco el diálogo. Te propongo un ping pong ¿Estás de acuerdo?

No

Excelente: Stanisvlaski

Una víctima

Pepe Honguito

Un genio

¿Yogurt o leche?

Leche, es más barata.

¿Teatro Independencia o Teatro Mendoza?

Ninguno

¿Nuevos dramaturgos o viejos?

¿Qué es eso?

Un director local

Yo

Un actor local

Pataflaca

Frase memorable

Tasa tasa cada uno pa su casa

Nuevos actores

Sálvese quien pueda

Qué pesimista!!!

No seás boludo

Perdón

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1 Comentario

  1. Roberto Agosto 15, 2015

    Considerando no conocer al entrevistador y al entrevistado, hice el ejercicio de estar a solas para escucharlos. La experiencia vivida resultó no poder separar la impregnación de las preguntas de uno, con la misma impregnación regada en lo que responde el otro. En ese ejercicio, sentí el placer de ser el único espectador. Me paré y aplaudí ese pedacito de lo que ví como verdad no vulnerable a la manipulación: el silencio.

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