El teatro, un gran arte o mejor dicho una expresión artística que busca simular el alma de quienes lo interpretan, muchas veces una dura crítica hacia la sociedad actual a través de los escenarios. Demás está decir que ha ido creciendo y evolucionando con los avances sociales y tecnológicos y es que creo que todos nos hemos dado cuenta, ya que ‘’en el teatro todo se vale’ ’.

Sin embargo hace tiempo que el teatro se dejó de ver como un arte, ahora no es más que una vulgar industria, y que no se confunda lo que digo, una cosa es que nos paguen por hacer lo que nos gusta, lo que nos apasiona y otra muy distinta querer agarrar este medio para hacer dinero, explotarlo y sobre valorarlo a como dé lugar.

He notado estos últimos meses que en el teatro Barquisimetano, todo es un negocio, la manera en que buscan sacar dinero de ello es indescriptible, eso sin contar de que los directores se echan mierda los uno a los otros, para que cada uno quede como el bueno de la historia, y los mismos temas a tratar una y otra vez. Como por ejemplo: La prostitución, meses y meses con el mismo tema, este tipo de escenarios o presentaciones han dejado todo por fuera todo lo referente al teatro y se centran más en lo sexual solo para llenar taquilla.

Tratar el tema de la prostitución en el teatro es válido es incluso interesante, pero POR FAVOR al paso que van a estos tíos más que directores teatrales van a terminar siendo proxenetas modernos. Una cosa muy distinta es querer crecer en el mundo artístico y otra muy diferente querer obtener dinero a fácil a costillas de otros y ensuciando el nombre del verdadero teatro.

Voy a señalar el análisis de una obra a la que tuve la oportunidad de estar tan de cerca, no precisamente como participante pero si como una pequeña investigación personal, el ensayo no era más que el típico director con el ego frustrado, gritando a cada uno de los ensayistas, los diálogos son la cosa más forzada del mundo, lo cual pierde la secuencia de la ‘’historia’’ un montón de veces, dicha trama no consiste en mostrar el verdadero camino de la prostitución sino que tienen la osadía de hacerle una parodia, y los vestuarios son simplemente la cosa más vulgar y barata, aquí es donde aplica la famosa frase ‘’menos es más’’ y sin ninguna pretensión de darle rienda suelta a la imaginación del espectador, tratan de ser lo más explícitos posibles, esa es una de las tantas obras que se presentan acá pero que gustan tanto

con toda la vergüenza y normalmente sus seguidores no conocen lo que es el verdadero teatro.

Las leyes Venezolanas no son los mismo que las leyes Argentinas, es por ello que me limito a señalar a un Director o una obra en concreto, además de que no escribo para faltar el respeto a nadie, sino bajo el aspecto de hacer una crítica sociocultural y lo más importante una crítica hacia al teatro que es lo que nos debería hacer crecer culturalmente, pues la realidad de ello es que nos está llevando a la mierda. Sin embargo cualquier persona que se encuentre en Barquisimeto o que bien sea su destino de viaje próximamente puede ver anuncios publicitarios a montones de estas obras, o simplemente atreverse a presenciar algo tan sobrevalorado, pero siempre invito a cada espectador a tener su propio criterio.

Cada vez es más difícil encontrar un teatro verdadero, autentico, genuino y que no se despegue del verdadero propósito artístico, y aunque ‘’en el teatro todo se vale ‘’ específicamente en este siglo XXI, han diferido entre una delgada línea de lo artístico a lo patético, eso lamentablemente es lo que actualmente representa y define a la mayoría del teatro Barquisimetano.

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