Durante la temporada 2009 y bajo la dirección de Stephan Druet se estrenó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una nueva puesta de Una visita inoportuna de Copi (1). El ámbito elegido para esta primera temporada fue la Ciudad Cultural Konex. El día después de la última función nos disponemos a conversar junto al director francés y al protagonista de la obra, Sebastián Galeota (argentino radicado en Francia). Ambos integran a su vez el equipo de producción denominado como Melocoton Productions. Dicho equipo realizó una adaptación especial del texto para Argentina a partir de la versión española de Georgina Botana de Damonte. La puesta se reestrenará en abril del 2010 para concretar una gira latinoamericana, y luego comenzar una gira por España y Francia con motivo del bicentenario.

Esta puesta en escena contó con vestuario de Renata Schussheim y producción general de Cipe Fridman. La música original estuvo a cargo de Gregorio Vatenberg que a su vez se encargó de la producción ejecutiva del espectáculo. La escenografía y el diseño de luces estuvieron a cargo del propio director, egresado del Conservatorio de Arte Dramático de París.UNA_VISITA_INESPERADA_PRENSA_6867

Ezequiel Lozano: Antes de abordar específicamente la puesta me gustaría saber: ¿Cómo tomaron contacto personal con la obra de Copi?

Stephan Druet: Hace mucho tiempo que me encanta Copi, pero Una visita inoportuna es la obra que más me gusta. Estábamos con Sebastián en París y elegimos este texto en particular porque habla del sida, del teatro, de la muerte, pero por sobretodo: habla de la vida. Y, a su vez, para mí como francés era importante trabajar acá en Buenos Aires con un autor argentino pero que escribió en mi lengua materna. Curiosamente es un autor que se conoce más en Francia que acá. Al mismo tiempo que es maravillosa, la obra que elegimos es simple: hay sólo seis personajes y me parecía fácil para montar.

Sebastián Galeota: Yo paradójicamente conocí a Copi en Francia. Tuve la posibilidad de ver Eva Perón, y La Tour de la Défense. También pude estar muy cerca del proceso de ensayos que hicieron unos amigos de Una visita inoportuna. En ese momento yo empezaba a aprender el idioma y de algún modo aprendí francés con esa obra. A mí me encanta la escritura de Copi, pero no me hubiera imaginado trabajando en obras como Eva Perón.

E. Lozano: Esta puesta de Una visita inoportuna que pudimos ver en Buenos Aires se gestó en Francia a partir de un encuentro de ambos. ¿Por qué eligieron esta obra de Copi en particular?

S. Druet: Porque es la última y para mí es la mejor de todas.

S. Galeota: Hace muchos años que Stephan quería dirigir Una visita inoportuna y se lo había propuesto a Di Fonzo Bo; pero como venía de producir muchas obras de Copi en ese momento no lo consideró oportuno. Cuando unos años más tarde nos encontramos con Stephan trabajando juntos en París, nos ponemos a conversar sobre lo mucho que nos gustaba Copi, y lo fabulosa que nos resultaba Una visita inoportuna. Así se dio la posibilidad de comenzar con el proyecto. En tanto habíamos tomado la decisión de hacer la obra en Argentina todo se pasó muy rápido. Llegamos, conseguimos el lugar, empezamos a pensar en los actores, él me propuso a mí el rol principal de la obra (Cirilo) –que para mí era genial—; y a su vez sabíamos que en 2009 Copi hubiera cumplido 70 años.

E. Lozano: ¿Por qué esta sala en particular?

S. Druet: Cuando vi este escenario quedé fascinado. Pero a su vez los alrededores me gustaban. Que no fuese un lugar burgués, puramente comercial.

S. Galeota: Para mí era muy importante hacer la obra en un lugar como el Konex porque responde a lo que Stephan quería para la obra. Para él era importante que fuera un lugar cultural, popular antes que un sitio intelectual como el Teatro San Martín. La idea era hacer aquello que a Copi le hubiese gustado: la posibilidad de llegar a un público más popular. De hecho el otro día vino a una de las funciones un amigo suyo que lo acompañó hasta sus últimos días en París y estaba feliz porque según él, Copi hubiese estado contentísimo de saber que Moria Casán trabajaba en un espectáculo de él, y que además era para todo público. De hecho uno de los mayores sueños de Copi era que sus dibujos se vendieran en los kioscos. Para nosotros lo más importante de haber montado esta obra acá con este elenco es haber podido llegar a todo el público.UNA_VISITA_INESPERADA_PRENSA_6885

S. Druet: Además Copi es un autor universal, su manera de escribir lo es. Las frases son muy cortas, con mucho ritmo. Su escritura sigue muy vigente.

S. Galeota: Hubo gente que comparó esta puesta con otras anteriores de la obra aquí y en Francia, y que nos decían que “el protagonista siempre era más grande en edad”. Pero Stephan sostiene que hoy en día hay chicos más jóvenes que mueren de sida. Y a él le parecía más interesante que fuera una persona joven quien se estuviese muriendo de sida.

S. Druet: De hecho el autor nunca pone la edad que tiene el personaje, queda a libre elección del director. De la misma manera, el personaje de Regina Morti fue interpretado habitualmente por una mujer pero para mí no era la única posibilidad; por eso en mi puesta es interpretada por Jean François Casanovas. Copi es un autor loco entonces te permite hacer todo.

E. Lozano: A mí me interesaba saber si la adaptación que ustedes hicieron de la obra fue previa a los ensayos o durante los mismos.

S. Druet: Ambas. Antes de comenzar los ensayos se le presentó la adaptación a la madre de Copi. Era una versión “argentina” antes que “española” y fue aprobada. Luego durante los ensayos yo fui cambiando algunas cosas por una determinada sonoridad, o porque son más graciosas; o sea que guardan el espíritu pero modifican la manera en que llega al público.

S. Galeota: La traducción al español que hizo la madre, sin desmerecerla, es más bien literaria, palabra a palabra. Por eso el sentido a veces queda sin estar plenamente traducido. Teniendo en este caso la posibilidad de que nosotros dos hablamos francés y de poder leer la intencionalidad de Copi en el texto, creemos que hicimos un aporte en esta adaptación.

E. Lozano: Y la madre ¿aprobó fácilmente la adaptación final?

S. Druet: ¡Sí! La madre quiere que Copi se represente.

S. Galeota: Estaba muy contenta

E. Lozano: ¿Qué diferencia percibís vos entre la sonoridad del texto original (en francés), y la sonoridad que presenta ahora esta versión argentina?

S. Druet: Me gusta más en “argentino”. Es por eso que en Francia quiero hacerla en castellano también. Porque para mí es como una película de Almodóvar: siempre quiero verla en español. Porque tiene más ritmo y es más graciosa. Antes no me gustaba el español, pero ahora me encanta.

E. Lozano: ¿Cómo se convocó a los diferentes actores y a la actriz del proyecto?

S. Galeota: Bueno, yo ya había trabajado con Jean François Casanovas cuando todavía vivía en Argentina (él me había dirigido en un espectáculo en el Teatro Maipo); de modo que fuimos juntos a ver un espectáculo donde actuaba, y Stephan —que todavía no tenía en la cabeza la idea de una cantante de ópera interpretada por un hombre— después de ver su trabajo dijo: “sí, no puede ser otra persona que Jean François”. Y a esto se suma que después charlamos con él, y Stephan pudo comprobar la personalidad, la amabilidad y las ganas de trabajar que tiene con toda su enorme trayectoria. Además él habla francés y eso ayudaba. A J. F. Casanovas todos lo hemos visto haciendo playbacks y no hablando, entonces hubo desde la dirección un trabajo muy profundo con él como actor ya que él se estaba arriesgando a algo diferente dentro de su carrera. Por el lado de Iván González, que interpreta al periodista, se lo presenté a Stephan porque lo conozco y además vive en París. Le gustó mucho el semblante Boticcelli que tiene Iván y era justo para el personaje. Iván aceptó directamente porque le encantaba el proyecto. Yo había trabajado en otro espectáculo junto a Gustavo Monje con Enrique Pinti en el Maipo…

S. Druet: Pero lo eligió más bien Cipe Fridman —la productora ejecutiva— porque nosotros ya estábamos en París.

S. Galeota: Claro. Y cuando ella nos propuso a Gustavo, como lo conocía, le mostré a Stephan un poco de lo que él había hecho y le pareció que iba. Gabriel Rovito también.

S. Druet: Para el personaje de la enfermera yo buscaba a alguien que Copi hubiera imaginado en ese rol.

S. Galeota: A partir de relatarle un poco quien era Moria Casán y mirar algunos videos la eligió, pero a su vez cuando la conocimos en persona, Stephan confirmó que la elección era correcta porque ella es “más Copi que nadie”.

S. Druet: En Francia no hay una mujer como ella. Las hay pero sólo para las fotos. Pero Moria es una verdadera actriz.

E. Lozano: ¿Y cómo fue la reacción de Moria Casán, que viene de otro ámbito, para integrarse al proyecto?

S. Druet: Dijo enseguida que sí. A su vez su hija, Sofía Gala que es admiradora de Copi, le dijo a ella que lo debía hacer. Recuerdo que la primera comunicación que tuve con Moria fue telefónica estando en Madrid, y su recepción fue increíble: “¡Mi amor, cómo no! Pero por supuuestooo!” Y ya está.

S. Galeota: El primer día fue muy loco porque tuvimos un encuentro con todos los actores, la mayoría era gente que él no conocía. Nos reunimos sólo para escuchar la música del espectáculo. Y ella propuso hacer una lectura. Empezamos a leer y ¡fue todo tan natural! Stephan quedo aún más enamorado del personaje porque ella tiene una naturalidad leyendo el texto que hizo que todos entráramos en una energía común de encuentro.

S. Druet: Fue mágico. Hay una cuestión muy importante que para mí se ve en el escenario y es que todos actúan realmente juntos. Moria no es una estrella que se cree “diva” en escena, sino que comparte y se conecta con todos sus compañeros de manera muy profesional. No hubo ni un momento donde hubiera un conflicto. Y siempre con una energía común de todos los actores…

S. Galeota:… y del director también. Yo creo que hubo una buena conducción por parte de él; y ya en su manera de dirigir todo fue muy gratificante para los actores porque él está en todos los detalles. Eso para cualquier actor está bárbaro porque uno se siente protegido.

E. Lozano: ¿Qué sentís que le aportó cada intérprete en particular a tu propuesta inicial?

S. Druet: Todo. Porque para mí es como si yo fuera Yepeto y ellos Pinocho. Yo hago “así” y con la otra mano cada uno hace lo suyo. O sea, yo propongo cosas, pero los actores también van proponiendo. De modo que yo tomaba lo que ellos me daban y a la vez continuaba desarrollando mi idea. Siempre abierto y flexible a sus propuestas.

E. Lozano: ¿Y el equipo técnico y artístico?

S. Druet: Los argentinos, para mí, son menos fríos que los franceses. Toda la gente que trabajó con nosotros fue bárbara. Con unas ganas y una energía increíble.

E. Lozano: En esta primera temporada: ¿Cómo sintieron ustedes que fue la recepción del público y de la crítica?

S. Druet: Del público increíble. Para mí un sueño. Todos valorizan la mezcla de actores de diferentes ámbitos, el trabajo con la luz, y con la música.

S. Galeota: …Con respecto a la crítica, él se sintió un poco decepcionado porque se hablaba siempre mucho más de Moria como la vedette que hacía Copi, pero ignoraron su trabajo como director.

S. Druet: Los periodistas de aquí no cumplieron, en su mayoría, su trabajo. Porque un crítico tiene que ser neutro y poder hablar de la obra, de los actores, de la puesta en escena, tratar de conocer un poco más antes de hablar. Toda la propuesta que yo, siendo francés, traía como aporte en mi mirada sobre Copi se ignoró. O por ejemplo algunas críticas señalaban que Casanovas estaba “increíble como siempre”; sin embargo es la primera vez que habla en escena; un periodista debería saber eso. Justamente no está “como siempre”.

S. Galeota: O algunos decían “es una puesta en escena más”, pero no fundamentaban por qué creían eso. Me parece que la crítica podría haber fundamentado mucho más sus opiniones. No molestan las críticas negativas, pero cuando están apoyadas en explicaciones precisas.

S. Druet: Ernesto Schoo dijo que “no hay dirección”. ¡Ah, no!

S. Galeota: …cada milímetro de la obra está pautado por él. A Stephan le molestó tal vez la falta de reconocimiento a su trabajo por parte de la crítica. Pero por suerte lo más importante es que ese reconocimiento sí estuvo dado desde el público. También mañana estamos invitados a la entrega de premios Roberto Jáuregui donde lo van a distinguir por la puesta y el abordaje que hace la obra del tema del sida. Creemos que es un reconocimiento a todos los artistas que hacemos este espectáculo.

S. Druet: Yo pensaba que la cultura argentina me encanta, pero para mí las periodistas que hablan de la cultura no existen, no hay periodistas “de cultura”. Hay dos o tres. “Que Moria esto…”, “que Moria lo otro…”, todo así. A excepción por ejemplo de Catalina Dlugi que habló muy bien del espectáculo fundamentándolo.

E. Lozano: Volvamos a un tema un poco más distendido. ¿Cómo fue el proceso de ensayos?

S. Druet: Se ensayó intensamente durante un poco más de un mes tanto en una sala de ensayos más chica, y también aquí en la sala del Konex en la que estamos haciendo las funciones. Fue todo muy rápido porque yo tenía en la cabeza exactamente lo que pretendía y a su vez ellos tuvieron siempre muchas ganas de trabajar. Como todo ocurrió en un clima de mucho placer por parte de todos, no hubo retrasos.

S. Galeota: Él trabaja de una forma muy especial y muy clara. Sabe bien lo que quiere.

S. Druet: Yo primero armo un esbozo general de toda la obra, y en el último tiempo me dedico a pulir los detalles

E. Lozano: Y ¿cuánto tiempo de funciones tuvo la obra en esta primera temporada?

S. Druet: Seis semanas. Y cada función yo estoy aquí tomando notas y corrijo todos los detalles, o elijo algo nuevo que apareció y me parece que está bien. Para mí no hay rutina.

S. Galeota: No nos deja “instalarnos”. Nos ayuda a tratar de encontrar algo nuevo en este espectáculo viviente, como él lo llama. Eso está bueno para todos nosotros porque sentimos que el director está acá y nos está viendo y cuidando.

E. Lozano: Stephan, según dice el programa venís de dirigir ópera. ¿Cómo se enmarca esta puesta dentro de tu trayectoria como director? ¿Es una continuidad o es una ruptura?

S. Druet: No es nada. Porque yo soy muy ecléctico con todo: con la música que escucho y con el trabajo también. No tengo un plan de carrera, no me importa nada más que el placer. Me encantaría hacer una revista. Me encantaría mañana hacer un espectáculo en la calle con los cartoneros o dirigir una ópera en el Colón.

E. Lozano: Para terminar quería consultarte también, ¿qué representa en la actualidad la figura de Copi en Francia?

S. Druet: Es muy conocido pero los directores siempre hacen puestas demasiados cerebrales, intelectuales. Copi, para mí, es un autor barroco, loco, no se puede hacer de modo “serio”. No era un provocador como dicen; sino que era un hombre libre que hacía realmente lo que quería. No lo pudo hacer acá y lo hizo en Francia. Finalmente sí… pero inventó muchas cosas, fue un precursor. Y en Francia los montajes son… “suaves”.

E. Lozano: Muchas Gracias.

(1) Copi (1939-1987): Une visite inopportune la última pieza escrita por el autor, fue estrenada luego de su muerte en el Teatro de la Colina que dirigía en Francia Jorge Lavelli. La publicación francesa del texto y el montaje datan de 1988. Maricarmen Arnó dirigió el estreno argentino de esta obra en el año 1992, en la sala Casacuberta del Teatro San Martín.

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