EL CIRCO ANTIGUO

El Circo representa una importante parte de la cultura humana, una noble empresa construida a lo largo de muchos siglos, prácticamente desde que el hombre empezó a registrar sus hazañas, sus descubrimientos, sus ideas, sus creencias, en fin, su cultura (Eduardo Murillo en Jané et al, 1994: 35).

Antes de seguir, conviene mencionar que la acrobacia, así como el malabarismo, el contorsionismo, y otras prácticas corporales que actualmente se asocian al universo circense, son expresiones humanas (prácticas) anteriores a los propios conceptos de “Circo” o de “Artes del Circo” (CNAC, 1998: 40).

Cabe recordar que en los orígenes de la humanidad la “cultura corporal” conformaba un todo, un núcleo común que abarcaba todas las prácticas corporales y que paulatinamente a lo largo de los siglos posteriores fue dividido en “especialidades”, tales como el Circo, la Danza, la Gimnasia (deporte), el Teatro, etc. Esta “divergencia” marcó el desarrollo de cada una de estos sectores artísticos.

Nuestro primer paso por la trayectoria histórica del Circo, se remonta el legado cultural dejado por algunas de las civilizaciones antiguas, desde el oriente lejano (China, Mongolia, India, etc.), hasta el occidente próximo (Grecia, Roma, Egipto, etc.). En estas sociedades, aproximadamente 3000 años atrás, algunas de las actividades que hoy relacionamos como parte del contenido circense, como la acrobacia, el contorsionismo o el equilibrismo, tenían una utilidad altamente relacionada con la preparación de guerreros, con los rituales religiosos y con las prácticas festivas (Viveiro de Castro, 1998).

De acuerdo con los antropólogos Blanchard y Cheska (1986: 67), la práctica de la acrobacia se remonta a la cultura mesopotámica, con un pasado de más de 3000 años. En ese momento, según estos autores, el acróbata competía “consigo mismo, con las fuerzas de la naturaleza y con sus propios compañeros de tribu” (op. cit.: 87).

Paralelamente en China, como informa la Federación China de Gimnasia (FCG, 1986: 2), el “arte acrobático” o simplemente la acrobacia “tiene una historia milenaria”, superior a los 2000 años conforme comprueban los hallazgos arqueológicos. Según los apuntes de David Marfil (2004), unas de las pruebas más antiguas del la existencia del circo es un “graffiti” encontrado en el Egipto en la tumba de Ben Hassan con fecha aproximada de 2040 a.C.

Tal y como señalan De Blas y Mateu (2000), en el oriente antiguo (3000 años atrás aprox.), los malabaristas y acróbatas ya viajaban juntos en “troupes”, utilizando todo tipo de objetos, tales como armas (instrumentos típicos de las artes marciales), juguetes infantiles (diábolo, bastón del diablo), utensilios domésticos (jarrones de porcelana), que lanzaban y recibían con diferentes partes del cuerpo, por ejemplo.

Por otro lado, en Grecia, los gladiadores en su búsqueda particular por demostrar gran fuerza, realizaban juegos malabares con objetos de gran porte (en su mayoría pesados), como las ruedas de los carros, por ejemplo. En la cultura griega, y en otras del mismo período, las mujeres también “malabareaban”, como se puede apreciar en algunas ánforas y jarrones griegos o en los grabados de las tumbas egipcias. Además, en otras civilizaciones antiguas, como la China y otras de la América Central y del Pacífico Sur, las mujeres también participaban de este tipo de actividades, como bien ilustra el famoso caso de las Islas Tonga (Pacífico Sur), donde las niñas (solamente mujeres) hacían, y todavía hacen, malabarismos con grandes nueces denominadas “tui tui”, y donde el éxito de su acto malabarístico tiene consecuencias sociales importantes, respecto al matrimonio, a las posibilidades de ascensión social, etc. (op. cit.). Con los primeros viajes a América llegaron noticias de las costumbres indígenas, como en el caso de los Aztecas, especializados en el antipodismo (malabares con los pies), y los Shoshoni del Sur de California, donde los malabares hacían parte de los juegos de los niños como por ejemplo en carreras de velocidad mientras manipulaban tres pelotas (op. cit.).

Con todo, fueron los romanos que en la antigüedad dieron el nombre “Circo” a las actividades de entretenimiento, o mejor dicho, a los espectáculos públicos. Según el diccionario de la Real Academia Española (1992: 480), circo era “el lugar reservado entre los romanos para algunos espectáculos, especialmente para las carreras de carros y caballos. Tenía comúnmente la forma de paralelogramo prolongado, redondeado en uno de sus extremos, con gradas alrededor para los espectadores”. Además de las carreras, en el circo romano, los desafíos concentraban los duelos de vida y muerte, entre hombres y animales, un concepto nada parecido al que tenemos en la actualidad, y demasiado triste para profundizar en él.

Tras la decadencia de estas civilizaciones antiguas, principalmente las occidentales, las artes corporales (teatro gestual, danza, gimnasia y circo) se “eclipsaron”, perdiendo su interés entre la población. Posteriormente, en la Europa de la Edad Media, las artes corporales empezaron a recobrar su espacio, volviendo poco a poco a la realidad ciudadana. Pero fue en el Renacimiento, cuando los artistas circenses volvieron a tomar los pueblos, las calles de muchos países europeos, ampliando el status social de dicha cultura. De acuerdo con Soares (1998: 55), el circo en el renacimiento “deslocava os habitantes das vilas e cidades das rotinas binárias do trabalho e do descanso”, consolidando en una práctica que rompía con el orden institucional, divergía del concepto utilitario y visaba sobretodo “a diversão”, la risa descomprometida de la función educativa, buscando encantar y entretener el público. Era un arte del entretenimiento.

En este período las “troupes de saltimbanquis”, ya incluían en sus espectáculos la música, el baile, los cuentos populares, las narraciones épicas, los títeres, además de las habilidades clásicas como la acrobacia y los malabares (De Blas y Mateu, 2000)1. En este momento imperaba una forma “libre” de exploración de las posibilidades corporales (Annie Fratellini en Unesco, 1988: 27). En muchos pueblos se llegaba a acoger a los artistas itinerantes, ofreciéndoles un lugar para presentar sus espectáculos, como atracción de los acontecimientos públicos importantes. De forma lenta, pero sólida, se pudieron formalizar itinerarios, caminos por los cuales miles de artistas solían pasar durante todo el año2.

Notas:

1 – Villarín García (1979: 142), relata que la entrada de artistas titiriteros, acróbatas, “jugadores de manos”, amaestradores de animales, en fin, de las primeras personas que dieron origen al circo español, a partir del año 1100 provenientes del norte de Europa. Según el autor, la simplicidad de la vida en el pueblo y en las pequeñas villas, provocaba el “asombro” con las performances de estos artistas itinerantes.
2- Estos itinerarios, se asemejan con los “circuitos” de festivales y concursos circenses que existen en la actualidad europea

Evolución del circo como concepto. Del siglo XVIII a la actualidad

Los números son un soporte de la expresión natural de cada uno, un trampolín desde dónde se desarrollan los caracteres, una emoción, un recorrido, miradas. (Cirque Eloize)

El circo marca el triunfo del espectáculo sobre la fiesta, y no es por azar que entre en las costumbres del siglo XIX, época de la revolución industrial, ya que como afirma Théophile Gautier, es un espectáculo ocular, es decir, visual. Este nuevo espectáculo sigue unas leyes: se desarrolla a una velocidad de ensueño, la magia sucede a la magia, y no hay tiempos muertos ya que romperían el encanto que deja al espectador asombrado y pasivo a merced de las sorpresas que desfilan ante sus ojos.

Los primeros circos fueron anfiteatros permanentes elevados en las capitales por algunos innovadores de finales del siglo XVIII. El verdadero pionero de este nuevo género de espectáculo fue el inglés Astley, un antiguo militar que fijó su circo en Londres. Los espectáculos de entonces diferían considerablemente de los que el circo actual nos tiene habituados. Su programa consistía sobretodo en ejercicios ecuestres, acrobacia, doma, alta escuela. Se basaba en un estilo de parada militar con uniformes: el circo de esta época está estrechamente ligado a la armada. Sin embargo la sucesión de ejercicios ecuestres, con algún número de funambulismo o de bailarines de cuerda, rápidamente deviene monótona. Astley concibió la idea de introducir en el espectáculo escenas burlescas para remediar este inconveniente. Es entonces que aparecen los clowns que son originalmente “campesinos” que se muestran incapaces de montar sobre un caballo, o de sostenerse correctamente. Se recurre también a las pantomimas que acabaron incluso por relegar los ejercicios ecuestres a una segunda fila. Los circos del siglo XX no nos han permitido conocer este género porque el cine lo ha suprimido. Existía en los clowns un fondo común, un repertorio clásico de situaciones, de trucos y de sketchs, de la cual Fellini ha hecho una brillante reconstrucción en I clown. Los payasos actuales han retomado el repertorio clásico adaptándolo a su genio propio: ya que lo esencial no se encuentra en el material que el artista utiliza, sino en el personaje que él crea, en la forma inimitable que él tiene de vivir o de presentar los diálogos y las situaciones. Con el payaso, augusto o clown, reímos de las vejaciones “monstruosas” de las que nosotros, también somos víctimas en la vida.

Los circos contemporáneos han recurrido a una fórmula mágica en la que a partes iguales se mezcla el circo, el teatro, la danza, al perfeccionismo, la riqueza imaginativa, el paroxismo gimnástico y la delicadeza en las formas de ejecución. En el circo tradicional hacen que te sientas parte del espectáculo, que sientas miedo del tigre… Nosotros intentamos llegar al alma desde un punto de vista artístico”(Daniel Gauthier, 2.000, uno de los responsables de Cirque du Soleil). Aquí, más difícil no significa más complicado, más arriesgado o más sobrehumano.

Podríamos intentar establecer algunos parámetros que han conformado el circo tradicional acudiendo a la documentación existente desde finales del siglo XVIII, al lado de los que intervienen en los circos a partir de la década de los años 80.

En este sentido las bases en las que se asienta el circo tradicional tienen ciertas diferencias con las que posibilitan el modelo del circo actual. En el circo clásico “El mayor espectáculo del mundo”, los números se suceden sin nexo de unión entre ellos, sin continuidad argumental, siendo el jefe de pista el que los va presentando. En el circo actual se trabaja sobre un guión con continuidad teatral en el que el hilo conductor viene dado por un personaje o por la propia sucesión de las imágenes circenses.

 

 

Circo Clásico

Circo Contemporáneo

Origen

Finales siglo XVIII

siglo XX, a partir de la década de los 80

Compañías

Cirque Astley (Londres), Circo Medrano (Paris), Cirque Olympique (Paris), Circus Gymnasticus (Viena), Circo Price (Madrid), Circ Olympia (Barcelona), Cirque d’Hiver (Paris), …

Cirque du Soleil (Canadá), Cirque Archaos (Francia), Que circ-que? (Francia), C.N.A.C. (Centres Nationales des Arts du Cirque), Ciudad de la Ciudad de los Muchachos (Orense), Circ Sémola (Cataluña), Circ Crac (Cataluña), Circo Raluy (España), …

Técnicas

TRADICIÓN Militar, Ecuestre, Ecuestre + clown, Clown (parodia del deporte), Amaestramiento, doma (docilidad, violencia), Exotismo, Saltadores báscula rusa, Cascadores, Antipodistas, Barristas, Trapecio fijo/volante, Magia e ilusionismo, Transformistas y fregolistas, Faquires, …

TRADICIÓN + VALORES NUEVOS, Objetos + experimentación + sentido poético. No utilización de animales (en todo caso sentido poético)

Bases

Entorno familiar, Anfiteatros (Carpa como elemento arquitectónico), Riesgo, sin/ con red, Exhibición, dolor (faquires), deformidades (mujer barbuda, enanos,…), Ilusionismo, Música e instrumentos de circo, Vestuario basado en colorido y lentejuelas (revista, desfile), Precariedad de medios, Nomadismo, Habilidad y destreza

Familia internacional, Carpa como elemento arquitectónico – Aire libre – Circo de salón, Riesgo controlado, Poesía, Música contemporánea, Vestuario nuevos materiales, Mayor sofisticación técnica, Nomadismo, Teatralidad + Danza

Presentación

Números sueltos sin continuidad, Jefe de pista “Pasen y vean”

Continuidad teatral, Personaje hilo conductor “Pasen y sientan”

Papel social

T.V. del siglo XIX, Infancia, Popular

“Pasen y Sientan”, Niños + adultos, ¿Elite?

Transmisión saber

Vía familiar

Escuelas de circo

Es interesante destacar la variación en la forma de transmisión del saber en el ámbito del circo. Hasta hace pocas décadas el circo se transmitía dentro de las propias familias, en las carpas, continuando en una gran mayoría de casos una tradición familiar (los Rivel, los Fratellini,… En la actualidad, cabe destacar la constitución de escuelas que con un objetivo artístico/ pedagógico, facilitan la continuidad de este saber. En este sentido hablar a nivel de Madrid de la escuela de circo Carampa y en Barcelona del Ateneu Popular de Nou Barris, y de la escuela-circo de Sta. Mª de Palautordera cuyo fundador es el payaso Tortell Poltrona.

En cualquier caso, a años luz del apoyo que recibe el circo en otros paises, por ejemplo Francia donde en una gran mayoría de regiones existen les Centres Nationales des Arts du Cirque, con un notable apoyo político y una gran profusión de profesionales y nuevas compañías que desarrollan el espíritu circense.

El circo como manifestación artística de expresión con el cuerpo

El clown es el poeta en acción (Henry Miller)
En cualquier actuación humana, hallamos la expresión (exteriorizar, sacar afuera) mediante el cuerpo. Por lo tanto también podríamos hablar y llegar a analizar la expresión en el deporte, a través del gesto del deportista. Cualquier gesto tendrá una dimensión expresiva, una dimensión lúdica y una dimensión adaptativa, asociada a la eficacia y a la mecánica de las acciones corporales. En el ámbito deportivo, el gesto, aún participando de una dimensión expresiva, va a potenciar básicamente aspectos adaptativos, eficaces, de la mecánica del movimiento.

El cuerpo se relaciona con aparatos:

 

 

Circo clásico, espectáculo

Circo contemporáneo, espectáculo

Deporte (expresivos) eficacia

Fijos (sin movilidad, el cuerpo se adapta al aparato)

trapecio volante, trapecio fijo, cable, barra fija, …

(material clásico + experimentación formas, pesos y volúmenes,- cubo, balancín, icosaedro,…)

Gimnasia artística: Aparatos (acróbatas de aparato)

Manipulables (con movilidad, el cuerpo manipula el aparato)

malabares, (sombreros, pelotas, aros, mazas,…), diábolo, escalera, …

malabares (material clásico + experimentación formas, pesos y volúmenes, rueda bicicleta,…) diábolo, …

Gimnasia rítmica (individual o conjuntos): cuerda, aro, pelota, mazas, cinta

El cuerpo se relaciona sin aparatos:

 

Circo clásico, espectáculo

Circo contemporáneo, espectáculo

Deporte (expresivos) eficacia

contorsionismo, equilibrio, payasos

contorsionismo, equilibrios, payasos

Gimnasia artística, Acrosport (Tapiz o alfombra (acróbatas de suelo), Equilibrios)

En las prácticas corporales de tipo deportivo, en las cuales el objetivo es la eficacia motriz en relación con una actividad o un medio dado y regulado por unas reglas de juego, la expresividad aparece como anexa a la acción, y se integra a ella según las formas particulares exigidas por esta acción con el fin de hacerla más productiva. La expresión aparece en un segundo plano.

En el ámbito de las actividades circenses, es la facultad expresiva y comunicativa del gesto la protagonista mientras que la mecánica corporal permanece al servicio de esta dimensión expresivo-comunicativa.

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