Personajes

1: Mide casi dos metros, todo le queda chico, sobre todo el sombrero que al no entrarle se le cae constantemente. Torpe, no controla bien a su cuerpo. Inocente, bonachón, el que más se identifica con su personaje y el que no se da cuenta de los conflictos de la obra (la idea de conflicto no está incorporada en su conciencia; cuando aparece lo evade, lo ignora, o de lo contrario se bloquea, entra en “cortocircuito”).

2: Viste bermuda gris antigua, con chaleco de lana y zapatos gastados. Es difícil calcularle la edad, depende del gesto o situación en que esté es la que puede aparentar. Lleva sobre la cabeza un sombrero tanguero, aunque siempre le molesta nunca se lo saca. Es el personaje más conflictivo y el más inteligente, golpea a los otros cuando lo molestan o le salen mal las cosas, así y todo no es un personaje malvado, es solamente un rebelde, inquieto, el que busca la solución, la alternativa; es terco, el que nunca se rinde, persigue la utopía; es estratega, no lucha en vano, sabe calcular al adversario, sabe medir los tiempos, etc.

3: Viste con tonos opacos, su ropa totalmente destruida es debido a sus grandes y largos viajes de huida por el mundo, y no por un estado de abandono o indigencia. Lleva una mochila gastada sobre la espalda que le pesa más de lo que aparenta. Personaje ambiguo, inteligente, alguna vez ha sido como 2 pero parece haberse desilusionado, abandonado su lucha. A pesar de todo no ha perdido su antiguo poder, su optimismo, su fuerza, latentes en sus conflictos oscuros que lo azotan constantemente.

ACTO ÚNICO

Los tres personajes están parados frente al público, inmóviles. Durante los tres minutos reales que transcurre esta parte de la escena (siempre que nombran la cantidad de tiempo transcurrido en la ficción debe coincidir con el tiempo real de la obra), solo se sucederá un juego minimalista de acciones breves, minúsculas: pestañear, rascarse, tics, etc.

3 se desvanece de golpe, los otros dos lo levantan y quedan en la misma posición. Sigue el juego minimalista. Se desvanece de nuevo. Lo miran. Algún signo de nerviosidad se traduce minúsculamente en sus cuerpos.

1– No podemos seguir así

2– No

1– Pero no tenemos salida

2– Ni remedio

1– Ni escape

2– Ni salvación

1– Si tan solo…

2– (Golpeándolo) Ni se te ocurra decirlo, debilucho, maricón, mamón…

1– Bueno, bueno…

2– ¡Silencio carajo!

Silencio

3 se ha ido sentando de a poco. El desgaste existencial se refleja ahora en toda su presencia. Los otros dos lo miran, se sientan a su lado, comienzan a reventarse espinillas

3-¿Cuánto va?

2– 7 minutos, 45 segundos

1– 46

2– ¿46 qué?

1– 48 ahora

2– ¿Qué te pasa, eh, eh?

1– Esperá… Esperá… ahora… sí, ¡8 minutos, 8 minutos! (Apagándose de nuevo, lentamente) 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13…

2(Golpeándolo) Ni se te ocurra seguir, sado, imberbe, traidor, pedazo de…

3– No puedo más… (Los otros dos lo miran, van entristeciéndose, aflojando. 3 los mira y aparenta un cambio de actitud) ¡Tengo una idea! (Se para con energías nuevas, comienza a buscar algo, al no haber nada saca su camisa) Vamos a hacer un juego, ¿quieren?

2 y 1- Sííííí (Toman posiciones, ansiosos)

3- El juego es con esta camisa, cada uno tome un extremo de la manga (2 y 1 corren hacia el bulto, entre los dos lo escudriñan impacientemente, encuentran a la vez las mangas y salen corriendo cada uno para su lado, al tensarse la camisa 2 rebota y cae al piso)

2(Golpeando a 1 y a 3) Infelices, brutos, torpes…

3– Bueno, bueno, ya está. Ahora que cada uno tiene su extremo, tienen que cerrar los ojos

1– ¿Por qué?

3– Porque sí

1– ¿Por qué porque sí?

3– Porque… sino no se puede

1– ¿Por qué?

3– Porque no

1– ¿Por qué porque no?

2– ¡Porque no!, ¡cerrá los ojos de una vez o te los cierro yo para siempre!, ¡he dicho! (1 obedece. 3 espera a que ambos lo cierren y luego va en puntas de pies para ver si están haciendo trampa, al comprobar que 1 no está espiando va a hacia 2, se detiene frente a él, aparenta irse y se vuelve de golpe haciendo alguna toma de karate, 2 no se inmuta, 3 no parece convencido, comienza a acercarse más hasta quedar casi rozando la cara de 2, éste no aguanta más y le mete un frentazo en el medio de la nariz)

3¡¿Qué hacés infeliz?!

2– Me querías besar, hediondo, pervertido, asqueroso, degenerado…

3(Entre el llanto y la cólera) Estaba comprobando si estabas espiando…

2– Yo así no juego más

Se van ofuscados hacia los laterales, 1 ha quedado en el medio, no sabe a quién mirar, tiene la camisa en la mano.

Las actitudes que parecían darles vida van desapareciendo de a poco hasta volver a esa pesadez, esa densidad existencial del comienzo.

Se sientan a la vez y miran al piso, sus cabezas pesan.

Acciones minúsculas: 2 comienza a frotarse cada vez más fuerte la sien, 1 a hacer idioteces con la camisa, 3 a contraerse, a agonizar por dentro.

Mientras 3 dice su monólogo, 1 va dándole forma de títere a su camisa y con una alegría inmensa se va acoplando de a poco al texto, tomando con el cuerpo del títere las palabras de 3

Finalmente 3 se acoplará con su cuerpo al cuerpo del títere que está acoplado a su texto

3– Cuando nací todo era de plomo, el barrio era de plomo, la calle era de plomo, mis padres eran de plomo, el cielo gris, la lluvia gris… mis lágrimas de estaño parecían fundirse a la piel, piel de lágrimas… mis sueños de plomo caían pesados sobre mi ser, amanecía ahogado, transpirado de estaño por las sábanas de plomo, todo parecía asfixiarme, aplastarme, ahogarme. Cuando tuve algo de coraje pude huir, resbalé por las calles de plomo hasta que mi barrio, mis padres, todo lo que conocía quedó atrás, siempre amenazante, acechante, siguiéndome pesadamente, con sus pasos de plomo, sus ecos metálicos… descubrí otros colores, otros espacios, la vida comenzó a sonreírme aunque muy en lo profundo sabía que era solo una mueca vacía, desdentada, que en cualquier momento podría deshacerse. Igual fui metiéndome cada vez más en la comedia, asumiendo el rol que me tocaba, que los demás me ponían. Pude casarme con una mujer, como cualquier otro. Por las mañanas antes de ir a trabajar me tenía preparado el cafecito con leche de siempre, y cuando volvía, después de haber compartido estupideces con otros parteners, me esperaba el almuerzo humeante y calentito… hacíamos el amor como todos los matrimonios, pensábamos en proyectos como cualquier ser humano, soñábamos castillos de papel, éxitos de cartón, sueños evanescentes en fin… por las noches yo no dormía bien, el invierno era lo peor, oscurecía pronto, las lluvias finas y largas teñían de gris a la ciudad, el frío mismo parecía caer sobre nuestros cuerpos como un manto pesado, de un azul profundo, y aplastarnos con su piel de hielo. La sensación de asfixia comenzó a ser cada invierno más fuerte. Por el día las charlas sobre los proyectos eran cada vez más constantes, pero ya la alegría y su mueca mentirosa habían desaparecido del horizonte… eran proyectos muertos, por dentro lo sabía, mi esposa lo sabía, creo que todos lo saben, muy adentro… un día no pude más y escapé bien lejos, resbalé por el invierno plomizo de la ciudad hasta dejar atrás todo lo que me pesaba. Allá lejos dejé a mi mujer, a mi hogar, a mi trabajo, a la ciudad, a las lluvias, al frío, a las noches mezclándose con las tardes, a las siestas cortas, al sexo frío… pude llegar hasta el desierto, al calor, al viento que te convierte en tierra, que te ahoga de tierra los pulmones, al cielo azul, azul hiriente, al sol endiablado, potente, imponente, a las horas sin tiempo, a las miradas de horizonte, al vacío humano, tierra, pura tierra… creí que ese era mi lugar, que allí estaría solo, que nada ni nadie me alcanzaría, que el plomo sería derretido…

2-¡Tengo una idea!

1– ¡¡¡Cuál!!! (Va hacia 2 arrojando la camisa a los pies de 3, éste se queda automáticamente inmóvil aunque sigue con su monólogo, mirando hacia abajo)

3– …por las noches, guarecido tras un montículo de jarillas, juraba morir en ese lugar, juraba morir para no huir más…

2– Escapemos (2 y 1 se miran fuertemente, algo se les está comenzando revelar, algo muy importante)

3– …miré el sol por tres minutos… dolor, calor… el desierto comenzó a esfumarse, dolor…

2– Esto quizás… quizás sea una mentira, esto…

3– …rojos globos rojos, furia contenida, venas de plomo…

2– Esto… ¿qué hay fuera de este lugar?

3– …furia… feroz… globos (Parece descomponerse, a entrar en cortocircuito, detenerse)

2– ¿Qué hay detrás de esas luces?

Silencio total

2 y 1 miran con miedo hacia el público. 3 se ha detenido completamente en medio de una palabra

Pausa larga, de hielo

1 comienza a ponerse nervioso, su cuerpo a contraerse. 2 comienza a avanzar hacia el público, despacio, con miedo pero decidido. 1 no aguanta más y medio sollozando comienza a retroceder

2– ¿Por qué no puede existir nada allá afuera? ¿Por qué sabemos que el mundo se ha acabado, o la tierra secado, o el aire podrido si nunca hemos salido? Siempre hemos estado acá, repitiendo, contando el tiempo…

1(Choca con 3 quien cae al piso sin mover un solo músculo) Ahhhhhhhh!!!!! (2 pierde el hilo de lo que estaba revelando y vuelve medianamente a su rol)

3(Parece volver en sí) ¿Cuánto va?

1– 22 minutos 45 segundos, 46 segundos, 47, 48, 49, 50,51, 52, 53, 54, 55, 56…

3– Ya entendí, ya está…

1– ¡23 minutos, 23 minutos! (Apagándose lentamente hasta llegar a un silencio pesado, de plomo) 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9,

Silencio pesado, de plomo.

Cada uno en su estado entra en juegos minúsculos de acciones absurdas. Luego 2, visiblemente perturbado por preocupaciones metafísicas, rompe el silencio

2– Edad

1– ¿Qué?

2– ¿Cuantos años tenés?

1-Heeee 37

2– Infancia

1– ¿Qué?

2– ¿Qué sabés sobre tu infancia?

1– Bueno, no recuerdo mucho… vivíamos en el campo, habían gallinas y esas cosas…

2– ¿Cuántas?

1– ¿Cuantas qué?

2– Gallinas, choto

1– Heee no sé

2– ¿Cómo son las gallinas?

1– Bueno… tienen plumas, picos, no hablan, viven en grupo… el macho dominante dice qué hacer, qué está bien y qué está mal…

2– ¿Cómo vivían tus gallinas, qué hacían, cuántas tenían, para qué las tenían…

1– Pará, no me mariés… bueno, este… no recuerdo nada de eso

2– Esposa

3– ¿Perdón?

2– Nombre de tu esposa

3– María Elisa Aymara

2– Edad

3– ¿Yo o ella?

2– ¿De quién estamos hablando?

3– ¿Ahora o antes?

2– ¡Ahora!

3– Tendría… esperá… 35 años

2– ¿Dónde está ahora?

3– No lo sé. La abandoné

2– ¿Dónde?

3– En la ciudad

2– ¿Qué ciudad?

3– Ullunymarca

2– ¿Cómo era?

3– ¿La ciudad o mi esposa?

2– ¿De quién estamos hablando pedazo de infeliz?

3– ¿Antes o ahora?

2– ¡Ahora, carajo!

3– Bueno, el invierno era muy frío, era lo peor, oscurecía pronto, las lluvias finas y largas teñían de gris a la ciudad, el frío mismo parecía ser de un azul limpio, las sábanas y las frazadas que me protegían del frío existencial me pesaban más que nunca. La sensación de asfixia comenzó a ser cada invierno más fuerte, por el día…

2– ¿Cómo era el verano?

3– ¿El verano? (Silencio) Bueno, no recuerdo mucho… el sol… el sol pegaba más fuerte… las tardes eran más largas… el planeta gira más cerca del sol, por eso hace más calor, en el invierno no, todo está más lejos, más lejos del sol, por eso la noche es la reina, la noche y el frío, las lluvias son largas y finas, las sábanas…

2– ¡No, no no y no! (Silencio. Pausa mediana) ¡Nada de eso existe! ¡Nada! (Gritando, al borde del éxtasis) ¡Ni el verano ni las gallinas!, ¡nada, la puta que lo parió!, ¡estamos presos acá, siempre lo hemos estado! ¡Siempre! (Silencio) Vengan (Lo miran sin entender, no han entendido nada desde un principio) ¡Vengan acá mierda! (Le obedecen. Silencio inspirador) El verano en la ciudad era muy fuerte, habían momentos en que no te podías ni mover pues al menor ejercicio te faltaba el aire, María Elisa lo soportaba bastante bien pero odiaba tener sexo, las sábanas se le pegaban a la piel, decía que el roce de los cuerpos transpirados le hacía regresar al complejo de Edipo. Yo tenía que ir de vez en cuando a las putas, me bancaba como un duque la hediondez y el calor… (Hace un silencio brusco, como esperando algo. 3 intenta quejarse pero 2 lo calla con un solo sopapo) Teníamos algunas gallinas, el patio era bastante grande, María Elisa era muy limpia así que no había problema de pulgas ni de olor. El gallo estaba enfermo por eso las gallinas y los polluelos andaban desorientados, el calor encima les apelmazaba el plumaje, comían poco, casi no se movían… el primo Enrique lo había lastimado pues los fines de semana lo llevaba al reñidero en la finca de Don Ortega, esa noche hubo allí un casamiento, la hija de Don Pascual, más puta que las arañas, había atrapado a un gringo de cuarta, un abogadillo maleducado. Con los muchachos nos agarramos un pedo de novela, terminamos a las trompadas por la liga de la desposada que tantas veces habíamos manoseado contra las paredes del boliche. Enrique apareció con el gallo, María Elisa intentó detenerlo pero ya era demasiado tarde, el gallo se trenzó a muerte con el esposo, corría como una maricona por el patio pidiendo ayuda, nosotros corríamos detrás de ellos cagándonos de la risa, pero María Elisa no pudo más, el asma le reventó el pecho, la sangre la ahogó. Por las noches las sábanas ya no se me pegan, la casa no está tan limpia como antes pero no me puedo quejar; así es la vida, un reñidero (Espera algo pero nada sucede. 3 no puede aguantar más y demasiado conmovido por el relato interrumpe el silencio con un sollozo. 1 al ver llorar así a su amigo también se pone a llorar desaforadamente) ¡No funciona la puta madre! No se muevan, y ya cállense maricones, déjenme pensar

Silencio forzado.

1 se intenta escapar a hurtadillas, 2 lo sorprende pero no le dice nada. Se le ocurre algo.

2(A 1) ¡Eso es, Eso es!, dale, seguí, andate, dale, rajá (1 duda) Dale maricón, en serio te digo, escapate, ¡dale mierda!

Comienza a avanzar hacia él, 1 se muere del miedo, intuye que no hay donde escapar, está al borde de quebrarse, de paralizarse para siempre hasta que 3 interrumpe la escena partiéndole a 1 una tabla de madera en el medio de la cabeza. Todos se quedan quietos, paralizados, 1 y 3 esperando que 2 se caiga desmayado pero se ha quedado allí, quieto como una estatua

Pausa de suspenso.

1 y 3 se le acercan lentamente, temerosos. Cuando ya están lo suficientemente cerca 2 pega un grito a lo que 1 y 3 gritan a su vez del susto

2– ¡Eso es, eso es! (1 y 3 han caído de cuclillas. A 3) ¿De dónde sacaste eso? (Silencio) ¡Respondeme!

3– Heeee pues… no sé (Sollozando), no sé

2– ¡Por eso! ¡Claro! (Levantándolos de los pelos.Los mira a los dos, 3 comienza a llorar más fuerte, 1 a acurrucarse como puede. 2 los abraza, lleno de alegría) ¡Eso es muchachos! Estoy entendiendo, no puedo creerlo pero es así, no sé cómo pero es así… esa, esa madera no existía… ¿cuándo recuerdan ustedes que acá haya habido algo? ¿eh? ¿eh? (1 y 3 no lo entienden, no saben qué responder, recién están cayendo de que no los van a golpear. Sin soltarlos) Ahhh los quiero tanto. Yo los voy a salvar, a todos (Mira hacia arriba) Vengan

Juego acrobático, clawnesco, entre 3 y 1 siguiendo las órdenes de 2, para alcanzar un tacho de luz de la parrilla del teatro. Cuando lo están por lograr el tacho se apaga, van hacia otro y sucede lo mismo.

3– ¿Cuánto va?

1– 31 minutos 28 segundos

2– Nos quedan tan sólo 18 minutos

1– Y 32 segundos

3– ¿Para qué?

2– Para liberarnos (Emocionado), compañeros

Silencio rojo

1 y 3 se miran sin entender. El miedo ya se ha establecido permanentemente en sus cuerpos. De vez en cuando cruzan miradas inquisidoras sin que 2 los vea

2 se integra a la acrobacia. Cuando están por alcanzar otro tacho tropiezan con la tabla de madera y caen al piso estrepitosamente. En la caída sin querer golpean al tacho y por dos segundos el público es iluminado. Los tres personajes logran verlos y quedan paralizados en sus posiciones absurdas producto de la caída.

Silencio metafísico.

3– ¿Qué fue eso?

2– No sé

3– Eran como manchas

2– Obscenas

3– Eran como luces

2– Opacas

3– Grises

2– Muertas

1– La tarde se va extinguiendo, ya puede mirarse al sol de frente si se quiere, ese anaranjado furioso denuncia fulgores lejanos. Algunas nubes parecen estar pegadas al azul oscuro del cielo, sin moverse, amenazantes de caer en cualquier momento. Hay una lágrima pesada, de plomo quizás, que rueda por la mejilla de mi rostro hecho añicos. Las sombras de la noche parecen concentrarse y hacer su fiesta negra debajo de sus ojos que miran sin pupilas el lecho de mi padre, el nicho de su padre, la tumba de mi padre…

3– Eran como reflejos manchados

2– Sucios

3– Como espejos en la niebla

1– …la noche sin sueño puede verse claramente en el desvelo de sus ojos amargos. Nunca más esos silencios adornados por los fulgores de la chimenea acompañarán mis noches cerradas, destellos que ahora sólo dañarán el vacío de la casita de adobe. Caminaré sobre almanaques vacíos persiguiendo vuelos de polillas atolondradas, reventando inútilmente sus cuerpitos con sus hojotas gastadas por los caminos mendigos de la ciudad afiebrada…

2– Eran como sombras

3– Tengo miedo

2– Como lechuzas inmóviles

3– Tengo miedo

1– …me haré tierra, desapareceré por las rendijas del adobe, este sol que desaparece jamás volverá a mostrarme el mundo, por eso te miro. La mejilla se va tiñendo de plomo ante la única lágrima que adorna su rostro, ya está a punto de caer, de filtrarse en la tierra, de llegar quizás hasta mi padre… quizás allá abajo también hayan lágrimas milenarias, eternas… no puedo moverme, los pies le pesan, el personaje duda en si partir para nunca volver o en quedarse para nunca partir…

2– Escapemos

3– No podemos

2– ¿Por qué?

3(Señalando hacia el público) Esa es la única salida

1– …mis manos pesan, parecen muertas, su rostro demacrado por la vigilia de horas enfermas parece estar cayéndose, derritiéndose como el sol que allá a lo lejos salpica el horizonte de furia roja, furia contenida, feroz furia desatada, explosión contenida dentro del cuerpo, del cuerpo que se niega a partir, a despertar… quizás me esté haciendo tierra… no siento las piernas, tus manos lo asfixian, como el invierno ¿Qué debo hacer padre? ¿Por qué te fuiste? ¿Dónde vagará tu alma cansina, silenciosa?, cree preguntar el personaje pero su voz no ha aparecido, pues mi boca la ha sellado, la ha atrapado para que vague como ecos dentro de mi ser de adobe que el plomo va fundiendo, va derritiendo, oscureciendo como el horizonte…

2(Comienza a avanzar hacia el público lentamente) Sin mirar atrás, sin temor, con la frente bien alta, con orgullo…

1– …la noche va llegando, la noche de las almas puras, la noche sin fin del humillado, del solitario, del olvidado… ni siquiera en la memoria estaré, ya puedes soltarme padre, ya puedes hundirte…

2(Sigue avanzando)… los hombros atrás, respirando hondo, el miedo no existe, el miedo está hecho de sombras…

1– …quiero ser tierra, quiero volver, quiero nacer… sus ojos se cierran lentamente, la luz de la vida va desapareciendo, la oscuridad existencial va llegando, la noche de mis ojeras parece devorar toda esa carne trémula que niega sus latidos…

2– …furia, feroz furia contenida, globos rojos, rojos globos rojos, explosión, explosión contenida…

1– …lo último que ve antes de morir es el nombre de mi padre que brilla ya muy débil sobre…

Su mano está a punto de tocar el piso. La mano de 2 está a punto de tocar al público, pero una música circense a todo volumen interrumpe bruscamente la densidad de la escena: atrás 3 ha reaparecido con una nariz de payaso bailando grotescamente. Se nota en su baile alguna contradicción, pequeños signos de que el personaje se resiste al baile pero que no puede hacer nada contra ello

2 y 3 se han dado vuelta y lo observan

1 se va a integrar más adelante al baile, el sí va a desaparecer completamente en el personaje, es su refugio. También 2 caerá preso del baile pero los signos de lucha serán mayores que los de 3. Esas contradicciones harán que el baile produzca torpezas en las acciones

Termina la secuencia

Se quedan un buen rato en la posición final de la coreografía, esperando el aplauso que nunca llega. Luego comienzan a salir lentamente de la posición hasta quedar plantados delante del público. Las acciones de finalizar la rutina van desapareciendo lentamente hasta dejar a algunas minúsculas como sacudirse el polvo, acomodarse el pelo, etc., que aparecen cada vez con más intervalos de quietud. Antes de que queden como al comienzo de la obra, dos narices de payasos caen sobre las manos de 1 y 2.3 comienza a reírse tímidamente

2– ¿De qué te reís pedazo de…

3– De de tu cara

2– ¿Qué tiene mi mi cara? (3 no responde y sigue riéndose, 1 se contagia pero ríe tan escandalosamente que 2 y 3 terminan mirándolo seriamente)

1(Dándose cuenta, calla bruscamente. A 3, serio) ¿Qué tiene su cara?

Silencio efervescente.

Los tres estallan a carcajadas. Pasan por todos los gestos de la risa en forma grandilocuente

3– Tiene cara de pelotudo

1– Si, parece un culo enojado

3(A 2) He pedo, ¿qué comiste hoy?

2 busca la madera sin parar de reírse, y de golpe, serio, los amenaza. 1 y 3 se callan bruscamente

Silencio pedorífico

2 se larga a reír de nuevo, 1 y 3 viendo que no los van a castigar vuelven más fuerte a la carcajada, se burlan de 2 hasta que éste se calla de golpe y le parte la tabla tres veces en la cabeza a 1, cuando ve que solo le queda el mango sale correteando a 3 en círculos. 1 se ha quedado inmóvil, reacciona tardíamente y sale corriendo para el lado contrario de 3, se chocan de frente, caen al piso y al levantar las piernas 2 los caza de los pies y los mantiene de cabeza, los suelta con brusquedad y al levantarse chocan nuevamente de frente

Silencio doloroso

Cada uno en su estado produce acciones. Antes de que vayan reduciéndose hasta la quietud cae sobre las manos de 3 un pollo crudo

Pausa gulítima

1 y 2 se largan de cabeza sobre 3, revoltijo por el piso, 3 encuentra un hueco y comienza a escapar, una mano emerge del quilombo y lo vuelve al centro, vuela el pollo, los tres lo miran como pueden

Pausa capitalista

Sonido de disparo, salen corriendo hacia el pollo, 2 ha sido más rápido pero 3 le hace una zancadilla y el pollo va a parar a las manos de 1

Pausa dubitativa

2 y 3 intentan alcanzarlo pero 1 lo ha levantado bien alto, comienza a tragárselo, pausa desesperada de 2 y 3, empiezan a pegarle por todo el cuerpo, de todas las formas posibles pero 1 ni se inmuta, de pronto se queda quieto

Pausa inexplicable

1 baja el pollo, 2 y 3 toman una pata cada uno y tiran para lados opuestos, 1 comienza a tener arcadas, 2 y 3 quedan en pausa y lo miran vomitar, sueltan el pollo y comienzan a tener arcadas

Concierto estomacal

Cuando están a punto de ahogarse por la falta de aire les cae una botella de agua por cada uno. Las beben desaforadamente

Pausa azul

Cae sobre 1 una pelota de rugby

Pausa deportiva

Comienza a avanzar, 2 y 3 intentan taclearlo pero no pueden detenerlo, tratan de frenarlo tirándole la ropa, los pies, la cabeza, todo en vano, se le cuelgan encima, nada. 1 llega hasta el otro extremo y grita el tanto. Es el turno de 3, toma la pelota, 1 y 2 ya están en el otro extremo esperándolo, 3 no quiere avanzar, tiene miedo, finalmente cierra los ojos y corre hacia ellos, 2 le hace señas desaforadas a 1 para que se corra y lo deje pasar de largo, 1 obedece, 3 tropieza con el pie de 2 y va a dar contra el mutis. Sonidos de panel roto, entra luz de ese sector, la música se corta y se siente un grito de mujer

Pausa inexplicable II

Reaparece 3 hecho bolsa, retrocediendo, pasmado. 1 también comienza a retroceder, los tres miran hacia el mutis, 2 se ha quedado quieto, triunfante.

2(Mientras dice el texto, una llovizna de hojas comienza a caer hasta el Final, 1 y 3 las van tomando, leyendo algunas, buscan algo, no se sabe qué) ¡Lo sabía la putísima madre que lo parió! ¡Lo sabía! ¿Cuánto queda? a ver, ¡ja!, miren, ¡No queda nada! ¡El reloj no anda más, quedaban 4 minutos y se ha detenido! A ver, dónde está, dónde mierda (Busca entre las hojas caídas, 3 le alcanza una) Acá está, sí (Lee)2 viste bermuda gris antigua, con chaleco de lana y zapatos gastados. Es difícil calcularle la edad, depende del gesto o situación en que esté es la que puede aparentar. Lleva sobre la cabeza un sombrero tanguero, aunque siempre le molesta nunca se lo saca. Es el personaje más conflictivo y el más inteligente, golpea a los otros cuando lo molestan o le salen mal las cosas, así y todo no es un personaje malvado, es solamente un rebelde, inquieto, el que busca la solución, la alternativa; es terco, el que nunca se rinde, persigue la utopía; es estratega, no lucha en vano, sabe calcular al adversario, sabe medir los tiempos…” Si claro, todo una ilusión… todo…presos… ¿Cuánto llevamos aquí encerrados, repitiendo lo que creíamos era la vida? ¿Qué vida puede ser esta si nunca hemos sido libres? ¿Qué hay allá afuera?… ahora compañeros somos libres, nadie nos dirá qué somos ni qué debemos hacer, nosotros controlaremos nuestro futuro, nuestro presente (1 sigue cazando hojas, 3 se ha detenido en una y la mira pasmado), debemos estar preparados compañeros, psíquicamente, físicamente, emocionalmente para enfrentarnos a un nuevo mundo… quizás allá afuera nada se parezca a esto, todo ha sido mentira… nuestros recuerdos… todo inventado ¿Para qué? ¿Instrumentos de qué hemos estado siendo?

3 y 2(Lo que dice 3 lo está leyendo de la hoja que mira pasmado, y luego con honda amargura, desde hace unos minutos) ¿Presos de qué morboso dios hemos sido víctimas? ¿Suplicio de qué condena?… ¿El haber nacido? ¿Ese es nuestro pecado? (2 se da cuenta, va bajando el volumen hasta dejar solamente a 3). Es hora de liberarse, enfrentare a lo desconocido, con el placer de ser nosotros quienes decidamos qué camino queremos tomar, con el placer de saber que esos caminos…

3– “…son de verdad, con el placer de saber que existimos, somos… por eso compañeros, ni un minuto más, ni un segundo más de este tiempo muerto, la verdad y la libertad nos esperan ¡Salgamos de aquí de una vez! ¡Destruyamos este mundo de cartón, estas ilusiones de papel! ¡Vamos afuera! ¡Ahora!

Nadie se mueve

Silencio

Profunda amargura

La última hoja que cae es la que 3 tenía en la mano

Apagón lento

Los tres personajes miran las luces morir

Final

13 de abril de 2005

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